“Las empresas del Valle pueden crecer más este año”: gerente Banrepública, seccional Cali

Marzo 20, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Henry Delgado Henao | Editor de Activos
“Las empresas del Valle pueden crecer más este año”: gerente Banrepública, seccional Cali

Juan Esteban Carranza, gerente del Banco de la República, sucursal Cali.

Juan Esteban Carranza, gerente del Banco de la República, sucursal Cali, dice que los industriales deben aprovechar las ventajas que ofrece hoy la tasa de cambio. El agro y las confecciones son claves.

Este año 2016 empezó con pie derecho para la manufactura  regional. La industria viene mostrando signos positivos y la construcción y el comercio crecieron notoriamente sus ventas en el primer mes. 

Si bien no se puede desconocer las circunstancias difíciles que afronta la economía por la caída de los ingresos y el impacto que causará la próxima reforma tributaria, el panorama es alentador, especialmente para los empresarios del Valle.

El gerente del Banco de la República, seccional Cali, Juan Esteban Carranza Romero, analiza el presente y el mediano plazo en la región.

¿Por qué le fue mejor a la economía del  Valle que a la del país en 2015? Qué se está haciendo bien?

Hay varios factores que favorecen al Valle del Cauca. Uno de ellos es la devaluación porque favorece a los productores de bienes transables. La región tiene una concentración de ese tipo de bienes y las  empresas están aprovechando las circunstancias que las favorecen.

Se puede  decir que lo  que han hecho bien  lo hicieron en los últimos diez años, que fue una época muy dura. Los empresarios se volvieron muy eficientes y esas ganancias en eficiencia les permite hoy verse muy competitivos en los  mercados nacional y de exportación.

¿Se esperaba un PIB de 3,9 %  en el Valle en 2015, superior al del país?

 Yo creo que muchos esperábamos que el desempeño del PIB en la región iba a ser mejor que el del resto del país. Lo que no estaba muy claro era como le iba a ir al país.

El comportamiento del Valle no es una sorpresa para ningún analista, porque además de la devaluación, la región ha tenido otros hechos  que tienen un impacto positivo  sobre la actividad económica.

Por un lado, el repunte muy sustancial de las remesas. El Valle del Cauca y la zona cafetera son los principales destinos de las remesas de los colombianos que viven en el exterior. Han  subido en dólares y esa moneda ha subido mucho, por lo tanto el valor en pesos de las remesas ha crecido de una forma impresionante, lo que  ha ayudado a mover la demanda. A eso hay que sumarle que las regiones cafeteras que tienen alguna relación con Valle, como el Cauca y el Huila también tuvieron  un buen 2015.

¿Cuáles son los sectores a los que les ha ido muy bien?

Los beneficios  de la devaluación se notaron de inmediato en sectores que pudieron ampliar sus niveles de producción. Aquí en la región  uno de los sectores más notorios es el de las confecciones, el cual repuntó bastante en materia de ventas nacionales y de exportación.

 En la región, ese sector ha crecido mucho más que en el resto de  Colombia. Otro que ha reportado un crecimiento muy fuerte es el  de procesamiento de alimentos.

Nosotros inferimos esos resultados por los datos nacionales del Dane porque la información  sectorial regional tiene un rezago grande. Aún no se saben los resultados del 2015. 

¿Cuando habla del grupo de alimentos a cuáles se refiere? 

 Hablo de toda clase de alimentos procesados. Vale la pena recordar que aquí en el Valle del Cauca están las principales multinacionales de producción de alimentos, como  Unilever y Nestlé, aunque también hay plantas de producción de bebidas y muchas empresas de la cadena  agroindustrial.

¿Cómo ve este año, cuáles son sus perspectivas?

Que las empresas de la región tienen la oportunidad de crecer más que el año pasado. Sabemos que muchos empresarios  están en el plan de ampliar la producción para aprovechar los beneficios de la tasa de cambio. 

Pero hay que decir también que a todo el  crecimiento de los sectores industriales, más  el aumento de las remesas y las buenas perspectivas de la región, el sector de la construcción sigue  moviéndose con fuerza, especialmente de  vivienda y de centros comerciales. Así mismo el  comercio minorista no se queda atrás.

¿Es decir que hay más para dónde crecer?

Sí, claro. Hay una serie de sectores que dependen de la importación de insumos y que  tienen incentivos para relocalizarse en  las costas. 

Es el caso de las empresas santandereanas  productoras de huevo y de carne de pollo, que  para estar cerca del puerto de Buenaventura por donde se importa el alimento para los animales, toman asiento en esta zona y en el norte del Cauca.   Ese es solo un ejemplo, pero la verdad es que hay un montón de posibilidades que pueden aprovechar los empresarios. Mire, si hay una región que tiene potencial para aprovechar las ventajas de las tasa de cambio es el Valle del Cauca.

¿Dónde está el desafío que pueda poner en riesgo ese crecimiento?

El gran riesgo en el Valle es el mismo que el del país. Hay un desafío macroeconómico sustancial que proviene del hecho de que los ingresos  fiscales del Gobierno Central cayeron de forma considerable por la crisis en los precios del petróleo y eso implica que la demanda de la economía se deberá ajustar  a las nuevas circunstancias.  

Por ello se espera que el aumento de la demanda se desacelere para estar acorde con las nuevas circunstancias. Todo eso incluirá la demanda de los hogares colombianos, porque finalmente toda la demanda es la misma. 

Sin embargo, creo que el manejo  acertado de la economía colombiana les permitió a las empresas del Valle, durante los últimos  diez años de revaluación, mejorar su tecnología y  por ello salieron a comprar maquinaria  y toda clase de tecnología que hoy sería muy costosa.

 Cuando digo que a las empresas les tocó duro, me refiero al tema de la competencia con las importaciones. Lo cierto es que toda esa inversión que los empresarios hicieron en los últimos diez años rendirá sus frutos en los  años siguientes.

¿Qué cree que asusta a los  empresarios?

Creo que en realidad les asusta la incertidumbre. Hasta hace no mucho tiempo había mucha incertidumbre con los niveles de la tasa de cambio. Ya aparentemente la tasa de cambio parece estabilizarse en un nivel  sostenible de $3.100  ó $3.200. 

Una vez se estabilicen esas variables que brincan tanto, sobre todo el dólar, les permitirá a los empresarios hacer una planeación más eficiente  de sus operaciones. 

Otra  incertidumbre que ronda a los empresarios está relacionada con la reforma tributaria...si finalmente la van a presentar pronto,  cómo va a quedar y qué va a pasar.

Pero la reforma es  inevitable...

Pero no se sabe cómo va a quedar ni cómo  van a gravar a las empresas. Recuerde  que hay empresas que pagan impuestos muy altos y otras que pagan menos. No es claro exactamente cómo va quedar la reforma tributaria.

¿Usted dice que  el dólar podrá estabilizarse en $3.100, pero algunos analistas opinan que  el petróleo volverá a repuntar?

Pues si el crudo  empieza a subir el dólar bajaría un poco, pero lo que uno percibe de los observadores internacionales es que el petróleo ya está encontrando un nivel más o menos sostenible y eso está correlacionado con el hecho de que el peso parece que también ya está encontrando un nivel más o menos estable y sostenible.

Hay  quienes dicen que el dólar puede bajar hasta los $2.800 ó $2.900 cuando el petróleo suba y se estabilice en US$50 el barril... 

No tengo idea, y nadie sabe eso, los que piensan eso deberían estar  vendiendo dólares esperando la apreciación del peso, pero yo creo que la tasa de cambio refleja el promedio de las expectativas de todo el mundo, especialmente de aquellos  que tienen en juego su pellejo en ese mercado. Entonces hacer una predicción distinta al precio que estamos observando es un poco difícil.

¿Qué tan grave es la reducción de los ingresos del Gobierno por la crisis del petróleo?

Pienso que esa es  la gran preocupación del Gobierno Central porque ha tenido una caída sustancial en sus ingresos; aunque  de cierto modo se ha reemplazado con la devaluación, que  ha representando  menos dólares, pero  está más cara. 

La caída no ha sido del tamaño de los dólares que se perdieron, pero   por el lado del Gobierno Central ya   se empezaron a sentir efectos  de las restricciones fiscales en todas las  áreas, desde infraestructura hasta educación  en todo el país.

Este año comenzó muy bien para el comercio del Valle. ¿Será que  es un indicador de que las cosas pintan bien?

Sí, pero no solo para el comercio, sino para la industria, pues el aparato productivo refleja otro buen desempeño.

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