La 'tormenta perfecta' de la economía venezolana

La 'tormenta perfecta' de la economía venezolana

Septiembre 03, 2017 - 11:59 a.m. Por:
Redacción de El País 
Economía

Economía en crecimiento.

Archivo/ El País

"Para mí todo cambió desde que murió Hugo Chávez, ese fue el antes y el después de un país en el que los productos básicos amanecen más costosos cada día. Aquí aún puedes encontrar un empleo, el problema es que el dinero no alcanza. Un salario mínimo llega a 250.000 bolívares, si ganas mejor puede llegar a 500.000 bolívares, pero eso se va en pocos productos”.

Este es el testimonio de Lorena García, una colombiana que vive hace más de una década en Venezuela y quien considera que comprar en ese país es una lotería. “Se hace la fila y te separan por lotes de a 100 personas, sacan hasta 15 lotes y luego hacen sorteos y la mitad queda por fuera. Si no quieres hacer fila, o no puedes, le compras al ‘bachaquero’ y si un producto a precio del gobierno es de 2000 bolívares él te lo vende a 12.000 bolívares”.

“Lo más aterrador es la inseguridad, como todo sube y cada día es más difícil cubrir las necesidades, se ha disparado. Crecen los robos y la mendicidad, todo se ve lúgubre”.

La percepción de esta ama de casa es corroborada por las cifras. La inflación acumulada en Venezuela hasta julio de este año alcanzó el 249 %, según datos del Parlamento, pero el Fondo Monetario Internacional (FMI) cree que pasa, a la fecha, de 700 % y que terminará el año en 1100%

El desabastecimiento

“La tormenta perfecta”. Así describe María Carolina Uzcátegui, presidenta de Consecomercio (gremio de comerciantes), la situación económica del vecino país. “Los ciclos de siembra no se cumplieron y la consecuencia fue una menor producción nacional y escasez de alimentos primarios. A esto se suma la dificultad para importar por la falta de divisas.

El sector industrial venezolano funciona al 30 % de su capacidad porque no tiene materias primas o porque muchos de sus equipos están obsoletos, no hay acceso a comprar dólares de forma legal para invertir”, dice.

Consecomercio estima que de 121.000 establecimientos de distribución de alimentos grandes y pequeños, hoy persisten 78.000 y de estos solo 1200 tienen autorización para distribuir alimentos a precios regulados. “El resto llena sus anaqueles con productos caros que la gente no puede comprar”, asegura la ejecutiva.

Se estima que en la última década se cerraron unas 1500 empresas y se han confiscado más de 5 millones de hectáreas productivas.

No hay divisas

Venezuela tiene cinco tasas de cambio, cuatro controladas por el Gobierno y la del mercado negro que equivale hoy a 17.000 bolívares por dólar.

Tampoco hay dinero en efectivo. Por ejemplo, el banco Banesco despacha un máximo de 20.000 bolívares por usuario (unos seis dólares según la tasa referencial oficial), mientras que el estatal Banco del Tesoro entrega un máximo de 50.000 bolívares (cerca de 16 dólares).

Representantes de la industria gráfica dicen que la producción del sector ha caído este año 88 % por la falta de divisas, pues en los últimos tres meses accedieron solo a US$1,1 millones, pero el sector requiere US$690 millones. No hay papel, cartón, tintas, planchas ni otras materias primas.

El profesor Ronal Rodríguez investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, dice que el peor problema de ese país es la falta de confianza, por eso los ciudadanos cuando tienen recursos salen y compran lo que sea. “Una persona puede que no tenga niños, pero si ve pañales en el supermercado los compra porque le pueden servir para hacer trueques. No hay credibilidad, nadie confía y eso es desastroso para una economía”.

No termina la recesión

El profesor de la Universidad Javeriana Cali, José Mora, considera que la economía venezolana colapsó y cree que la crisis se ahondará por la fuerte caída del PIB en los últimos años. “La inflación seguirá creciendo y pasará del 1000%, el PIB podría caer 15 %, no hay inversión, la producción es menor, la construcción es uno de los sectores que más cae porque nadie quiere ni tiene cómo comprar viviendas, locales u otros bienes”, predice.

Las proyecciones no son nada halagadoras y el Gobierno Venezolano 'esconde' las cifras, pues hace varios años que no hay datos oficiales de los principales indicadores del país, la mayoría de estos son estimados por analistas y entidades multilaterales.

Por ejemplo, según el Gobierno, la tasa de desempleo del 2015 fue de 7 %. Un dato que considera irreal el docente José Mora, quien estima que la informalidad se ha multiplicado y pasado de 35 % a 60 %.

El FMI dice que en Venezuela se prevé que la economía permanezca en una profunda recesión y en camino hacia la hiperinflación. Las reservas internacionales caería a US$6000 millones en 2017, es decir, alrededor de un tercio del nivel registrado en 2015 y la pobreza se estima llega al 82 % de los hogares.

31,4 

millones de personas habitan en Venezuela.

82% 

de los hogares viven en la pobreza, según el FMI.

65% 

de las empresas venezolanas considera que la situación económica del país es pésima, según encuesta de Fedecámaras.

250

mil bolívares es el salario mínimo de Venezuela, eso equivale a 15 dólares en el mercado negro.

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