La directora de la Fundación FES habla sobre su desempeño en la entidad

Enero 30, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Ximena Payán vélez y henry delgado henao
La directora de la Fundación FES habla sobre su desempeño en la entidad

María Paula Carvajal Vanegas, directora ejecutiva, cuenta en que está hoy la emblemática entidad caleña que muchos pensaban que ya no existía.

La Fundación para la Educación y el Desarrollo Social, FES, entidad emblemática de Cali que otrora fue una de las más importantes del país ha vuelto a resurgir como el ave Fénix.Quienes pensaban que había desaparecido están equivocados. Ese ícono del trabajo social y que se resume en tres letras nunca ha parado de trabajar. La FES hizo lo que hacen las grandes empresas, se reestructuró y adoptó un nuevo plan estratégico, pero lo hizo en silencio. “Tal vez por ello es que muchos piensan que dejó de existir”, dijo su directora María Paula Carvajal, quien está al frente de la entidad desde agosto del año pasado. Dicho plan estratégico ha permitido que hoy la FES siga ejecutando programas de gran impacto social en Cali, el Valle del Cauca y el país de la mano de Colciencias, el Ministerio de Educación y universidades del exterior, entre otras instituciones.Si bien la Fundación se vio obligada a abandonar la parte financiera (ver nota anexa), el área social nunca se frenó. En diálogo con El País la ejecutiva contó en qué está hoy la FES. El decir de la gente es que la FES había ‘muertó’.Jamás. No sólo existe sino que sigue trabajando en proyectos de desarrollo social. Tuvo un momento de crisis en 1999 cuando perdió la que fue su principal fuente de ingresos durante muchos años, que era la actividad como compañía de financiamiento comercial, pero el área social de la FES sigue intacta y se ha logrado mantener durante todos estos años. Está vigente sin hacer mucho ruido impulsando programas sociales.¿En qué consiste el plan estratégico que usted implementó?Durante 46 años la FES ha trabajado en temas muy importantes, los cuales están relacionados con la salud, la educación, el medio ambiente, el desarrollo económico y empresarial, el fortalecimiento institucional y la cultura ciudadana en el país. El año pasado redefinimos algunas áreas y nos quedamos con las de salud y educación como fuentes fundamentales. De igual manera, nos quedamos con el área de cultura ciudadana y con una más que llamamos temas transversales. En esta última manejamos la parte del medio ambiente.¿En esa última está incluida la reserva natural La Planada?No, decidimos devolverla en su totalidad a la comunidad indígena que vive en esa zona de Nariño para que se encargue de su protección. Ahora la maneja el Resguardo Pialapí de la comunidad Awa. En otras palabras se la donamos.¿Qué pasó con el programa de microcrédito que también tenía la Fundación?Decidimos venderlo a una entidad que también tiene un enfoque social, como es Finamérica, pues la integran cajas de compensación familiar, entre ellas Comfandi.Hoy existe una gran competencia en ese campo y no queríamos entrar en ella, pues nos tocaría que volver a la parte financiera y la Fundación descartó totalmente esa opción. Competir con los bancos que ofrecen microcréditos no es nuestra función, así que decidimos vender esa área y quedarnos con nuestros programas esenciales que son salud y educación.Estos cambios son relativamente recientes, ¿pero cómo hicieron para que la FES siguiera con vida desde 1999 cuando entró en crisis?Afortunadamente se mantuvieron los equipos de investigación. Hubo personas que se fueron, entre ellas algunos directores de áreas, pero no los grupos de investigación y ellos aplicaban a diferentes convocatorias, como las de Colciencias, el Ministerio de Educación y las secretarías de Educación de diferentes municipios.Por fortuna lograron financiar su trabajo todo este tiempo y de paso sostener a la FES. Al mismo tiempo, se buscó financiación con entidades del exterior como universidades y fundaciones, especialmente de Estados Unidos.¿Eso quiere decir que hoy la FES es una entidad sostenible?Mi proyecto es llevarla a un nivel total de autosostenibilidad. Para ello nos estamos fortaleciendo con el patrimonio que tenemos y así poder generar lo suficiente para alcanzar ese nivel. También estamos buscando ayudas externas para que el horizonte de financiación sea más largo, porque cuando uno vive de proyectos ese horizonte es muy corto.No ha respondido...Sí, aunque la meta es que no dependamos de los proyectos. Creo que el próximo año podremos llegar a sostenernos en un ciento por ciento. Mientras tanto debemos salir a buscar una parte de los dineros. Estamos sujetos a las campañas que realicemos y al tipo de apoyo que recibamos. El ideal es que así como en su momento la fundación encontró en el área financiera una forma de generar recursos, nosotros podamos encontrar una manera de hacerlo permanentemente con destino a la tarea social.¿Pero la FES tiene solidez financiera?Por supuesto. Somos tan sólidos financieramente que otras organizaciones han creído en nosotros. Nos hemos ganado las convocatorias de los proyectos y recuerde que una característica que tienen en cuenta las entidades gubernamentales es que la fundación que los desarrolle tenga unas finanzas sólidas. Además, nosotros cubrimos nuestros gastos de operación y les pagamos a los empleados de manera puntual. ¿A propósito, cuántos empleados tiene actualmente la FES?Tenemos una planta directa de 45 empleados en Cali y 15 en Bogotá, pero debido a la magnitud de algunos proyectos el personal lo aumentamos y en ocasiones podemos llegar a un promedio de 150 personas.¿Cuál es su gran apuesta?Seguir fortaleciendo los dos ejes fundamentales que ha tenido la FES en toda su historia, que son la salud y la educación. En salud pública, por ejemplo, hemos adelantado investigaciones para prevenir el contagio de la malaria y en ese proyecto hemos recibido dos premios.

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