La desbalanceada posición de Colombia para renegociar un TLC con EE. UU.

La desbalanceada posición de Colombia para renegociar un TLC con EE. UU.

Agosto 27, 2017 - 07:45 a.m. Por:
Javier Molina Castillo / Colprensa 
Exportaciones

5.237 millones de dólares sumaron las ventas colombianas a los EE.UU. a junio último.

Foto: Archivo de El País

Los cambios que se vienen presentando en la política comercial de los Estados Unidos, tras la llegada de Donald Trump al poder, tienen a los empresarios de la región pensando en el futuro de los acuerdos con este país, ya que se espera una probable renegociación de varios de ellos.

El Mandatario estadouniden anunció, camino a la Casa Blanca, que daría una nueva forma a la estrategia comercial para favorecer a los americanos y lo está cumpliendo, pues la semana pasada inició la renegociación entre Canadá, Estados Unidos y México para modificar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta, por sus siglas en inglés).

¿Qué implicaciones podría tener esto para Colombia? La principal preocupación de los Estados Unidos está enmarcada en los déficit comerciales que tiene con sus principales socios: China, más de US$347.000 millones, México (US$63.000 millones) y con Canadá (US$11.000 millones), países con los que tiene TLC, lo que no representaría por ahora una amenaza para nuestro país.

Actualmente Colombia representa apenas el 0,8 % del comercio de Estados Unidos, con una balanza comercial ligeramente negativa. Según el más reciente reporte del Dane, entre enero y junio de 2017, el país registra un déficit frente a Estados Unidos de US$877 millones, cuando al cierre del 2016 se ubicó en US$1270 millones.

Esto lleva a los expertos, consultados por Colprensa, a manifestar que la posibilidad de una renegociación del Tratado de Libre Comercio es muy baja, ya que Colombia no se figura entre los países que tienen injerencia o signifiquen serio impacto para que Estados Unidos busque mejorar las condiciones de lo pactado, y no es un tema que se vea a corto o mediano plazo.

La exministra de Comercio, Industria y Turismo María Claudia Lacouture, sostiene que el Gobierno de Estados Unidos “no ha planteado en ninguna conversación, como tampoco en los pronunciamientos que se han hecho desde allí, que exista hasta ahora el interés de que Colombia sea uno de los países para renegociar”, por lo que el Gobierno Nacional no ha contemplado la idea por ahora.

En la misma línea se pronunció el director del Centro de Pensamiento en Estrategias Competitivas (Cepec), de la Universidad del Rosario, Saúl Pineda Hoyos, quien considera que en el corto y mediano plazo el país norteamericano se va a concentrar en la negociación de los cambios que se espera llegar con el acuerdo que comparte con Canadá y México.

“El balance es que lejos de pensar que nosotros seamos un riesgo para los Estados Unidos. Lo que es evidente es que el desempeño del TLC no representa ningún peligro para ellos, más bien siguen siendo muy ganadores con más productos en el mercado colombiano”, señaló Pineda, al tiempo que resaltó que por ahora estaríamos en una lista de espera.

El presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), Javier Díaz Molina, tampoco considera que Colombia esté en la “agenda prioritaria de Estados Unidos, por ahora”, ya que sus objetivos están centrados en este momento en las negociaciones con México y China.

¿Qué pasa si lo hicieran?

Aunque no es su prioridad y el comercio entre ambos países sigue estando inclinado a favor del país norteamericano, este sería hipotéticamente uno de los peores panoramas que podría enfrentar Colombia, principalmente porque Estados Unidos es el principal socio comercial.

En el informe del Dane, correspondiente a junio de 2017, Estados Unidos fue el principal destino de las exportaciones colombianas, con una participación de 30 %. Las compras a este país también se ubicaron entre las más importantes con 22,4 % del total de mercado importado por Colombia en el séptimo mes del año.

Además, el Director del Cepec manifestó que si la estrategia de Estados Unidos es tan ofensiva como la que tiene con México, particularmente en el sector agrícola, “cualquier renegociación para proteger su industria no va ser benéfica para Colombia”. Pineda resaltó que esto sería más en “beneficio” del país norteamericano, con una capacidad de negociación “infinitamente inferior de nuestro país”.

Mientras tanto, la exministra Lacouture resaltó que si en algún momento se llegaran a dar cambios, estos tendrían los mismos parámetros que actualmente se están negociando con Canadá y México: la propiedad intelectual, la resolución de disputas entre inversionistas y Estado, las reglas de origen y el endurecimiento de los capítulos laborales y las compras públicas.

“En cuanto a las reglas de origen, si se llegan a endurecer, sería algo que afectaría la industria colombiana, porque las mismas buscan un mayor componente estadounidense dentro de unos procedimientos actuales”, señaló Lacouture, al tiempo que explicó que la negociación en propiedad intelectual tendría una injerencia sobre sectores como el farmacéutico, principalmente, y otros sectores “que generaría una connotación mucho más estricta”.

La exfuncionaria destacó que Estados Unidos quiere buscar formas más flexibles que permitan solucionar las disputas y no el establecimiento a través de tribunales internacionales, por lo que habría “sería una injerencia importante dentro de lo que ya está negociado en materia de disputas entre inversionistas y Estado”.

Lacouture resaltó que en cuanto a las compras públicas y los capítulos laborales “Colombia ha venido avanzando”, por lo que no tendría un impacto mayor sobre lo que ya está haciendo; y “faltaría solo poner en marcha lo que está pendiente en la implementación del acuerdo, como son los temas de derechos de autor, responsabilidad de prestadores de servicios de Internet, entre otros aspectos negociados”.

El Presidente de Analdex fue claro en afirmar que lo que salga de la negociación del Nafta va a ser un referente para los acuerdos que se quieran negociar con otros países de la región, ya que este fue el referente para la negociación con los países de la región en un principio”.

“Uno tiene que seguir muy de cerca lo que está ocurriendo con México y Canadá, porque ahí están, en buena medida, las pautas de lo que se puede venir para Colombia”, manifestó el dirigente gremial.

En eso coincide Hernando José Gómez, exjefe negociador del TLC con Estados Unidos y consultor privado. “El Nafta nos dará una pauta de cuáles son los cambios que desean incluir”, aunque el acuerdo comercial con Colombia es más reciente y muchas de la cosas que se pudieran incluir estarían relacionadas con “la facilitación del comercio, por ejemplo, que les garantice (a ellos) el libre tránsito de las mercancías, pero no hay un temor especial”.

Lacouture destacó que el acuerdo representa una estabilidad para que los empresarios puedan negociar sus ventas a largo a plazo y no año tras año, como ocurría con el Atpdea, que era una ley aprobada por el Congreso de los Estados Unidos para otorgar beneficios a los productos de la zona Andina.

Vale la pena recordar, que los primero cinco años de TLC con Estados Unidos dejan un sabor agridulce en Colombia, pues el país centró sus exportaciones en el sector minero-energético. “Uno no puede estar satisfecho con lo que se ha hecho hasta el momento”, manifestó Javier Díaz Molina.

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