La del alza salarial, una discusión de nunca acabar

Diciembre 12, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Julio Roberto Gómez, secretario general de la CGT y Guillermo Botero Nieto, presidente nacional de Fenalco, revelan sus posiciones. La mesa aún no llega a un acuerdo.

Como era de esperarse, el viernes pasado volvieron a levantarse de la mesa de concertación del alza del salario mínimo para el 2011 empresarios y dirigentes de las centrales obreras. Una vez más no hubo acuerdo entre las partes.Sin embargo una luz de esperanza quedó sobre la mesa, ya que acordaron volver a reunirse el miércoles 15 de diciembre. Será el último encuentro. Luego, la decisión quedará en manos del presidente Santos, que muy posiblemente fijará el incremento por decreto, como ha sido costumbre. ¿Qué ha pasado hasta ahora? Por un lado, los empresarios y dirigentes gremiales definieron su oferta en el 3%, que significaría un aumento levemente mayor a la inflación, pues según analistas, cerraría el año en 2,7%.Por su parte, los voceros de los trabajadores, concretaron su propuesta de incremento del mínimo en el 7,0%, que si bien sigue siendo alta para los industriales, muestra una ligera reducción respecto de la que tenían a mediados de la semana. Estaba en 7,76%.Aún así, la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, y la Confederación de Pensionados desistieron de continuar en la mesa de concertación porque, según sus directivos, no hay voluntad política por parte del Gobierno Nacional.Y es que éste último participante en la apuesta salarial no ha dado a conocer su propuesta, lo que genera mayor incertidumbre entre quienes intervienen en las conversaciones.Para Julio Roberto Gómez, secretario general de la Confederación General del Trabajo, CGT, el tema del salario mínimo legal parte de una situación que es sumamente compleja y es que se trata de un salario de sobrevivencia y no de un salario mínimo vital como se debería estar discutiendo actualmente.Guillermo Botero Nieto, presidente de la Federación Nacional de Comerciantes, Fenalco, piensa diferente. “Yo podría decir que lo deseable para todo el mundo es que se aumentara el salario mínimo de manera significativa y en unas grandes proporciones, pero eso tiene un impacto muy grave sobre otros aspectos de la economía”, dijo.El País consultó la opinión de estos dos representantes, cada uno desde su propia orilla, sobre el impacto del aumento del salario mínimo.Guillermo Botero NietoPresidente de la Federación Nacional de Comerciantes, Fenalco“Aumento no es para eliminar la pobreza”¿Porqué cree que es suficiente un aumento del 3%?Al salario mínimo le confluyen varios factores. Yo le puedo decir que lo deseable para todo el mundo es que se aumentara el salario mínimo de manera significativa y en grandes proporciones, pero eso tiene un impacto muy grave sobre otros aspectos de la economía: afecta las pensiones de jubilación, el sector exportador está clamando a gritos que no resiste más incrementos del salario porque éste (incluidas prestaciones sociales y demás) ya está cercano a los US$500 y es una situación muy difícil de cara a la revaluación. El salario mínimo es un referente para muchas otras cosas, lo ideal para todo el mundo es que subiera bastante y todos nos quedáramos satisfechos, pero lamentablemente no se puede.Ese porcentaje quicale a $15.450 más. ¿De qué le sirve a un trabajador que devenga un salario mínimo?Pues para la subsistencia. La plata es para destinarla al consumo y, si algo de ello sobra, pues se va para el ahorro. ¿O sea que usted piensa que una familia que devenga el mínimo puede ahorrar y le es suficiente un incremento del 3%? No, pues claro que es poquito, pero lo que pasa es que la inflación también cambió en el país. Pretender que un aumento del salario mínimo en Colombia elimine la pobreza existente no es posible.¿Sin embargo, el sector empresarial estaría dispuesto a aumentar un poco más la propuesta hecha?Yo preguntaría al revés, no se podría más bien disminuir la propuesta de los trabajadores. Es que incrementar el salario mínimo en cualquiera de las peticiones que han hecho los movimientos sindicales es imposible, ninguna de las tres es aceptable. Por eso la petición más bien es hacia ellos: no será que las centrales obreras pueden hacer un pedido que se compadezca con la realidad.Aparte del aumento salarial, los trabajadores proponen que se garantice la protección de algunos productos básicos para que no suban de precio ¿qué piensa de esto?Es absolutamente imposible proteger esos productos. Yo digo: ¿se puede garantizar el precio del azúcar con las inundaciones que está sufriendo el Valle del Cauca? No lo creo, es lo mismo con el resto de productos.¿Por qué cree usted que han fracasado los acuerdos en los últimos años sobre el salario mínimo?Porque las inflaciones en Colombia se volvieron entre el 0% y el 5% y no están excediendo ese monto, ahora será del 2,5%. Ya el país no tiene grandes tasas de inflación y vamos a seguir así. Entonces si se es consecuente los incrementos van a estar acordes con la inflación. No estamos en épocas de inflación del 20%, en ese entonces uno podría negociar un 22% que era un 10% más de la inflación.PerfilNombre: Guillermo Botero Nieto.Profesión: Abogado de la Universidad de Los Andes. Experto en fianzas y en comercio internacional.Fecha de nacimiento: 9 de abril de 1.948. Estado civil: Casado y padre de tres hijos.Trayectoria: Presidente durante varios años de una compañía de logística nacional. Exportador de flores durante más de 30 años.Deportes: Golf. Le gusta: Practicar la cocina gourmet. Prepara platos especiales en sus ratos libres.Julio Roberto GómezSecretario general de la Confederación General del Trabajo, CGT.“El salario vital continúa rezagado”Fenalco dice que el sector de los trabajadores debe hacer una propuesta más realista, ¿qué responde?Nosotros lo hemos hecho. La propuesta se bajó en un punto la última semana, de 8,0% a 7,0%. Hasta el viernes pasado en horas de la mañana estaba en 7,76%. Ahora le estamos diciendo al Gobierno y a los representantes del sector empresarial que también pongan algo. Si estuviéramos pidiendo un aumento que doblara el salario mínimo legal sería un absurdo, pues la economía no sería capaz de sostenerlo, pero un incremento de cinco puntos por encima de la inflación es viable. Eso no afectará la economía negativamente.Pero también pidieron garantía en la protección de unos productos básicos para que no suban de precio, cuando eso es imposible, dicen los empresarios...Creo que se puede garantizar. Hay ciertos componentes de la canasta familiar como medicamentos, matrículas, pensiones y arrendamientos para los que el Estado puede orientar políticas protectivas del salario mínimo legal.¿Qué significa un alza del 8%?Le significaría al trabajador un incremento de $36.050, es decir unos cinco puntos por encima de la inflación. Y se propuso un aumento del subsidio al transporte de $8.500, porque para que un país produzca bienes y servicios el trabajador debe tener capacidad de compra. Por ejemplo, un empleado danés va a un centro comercial a consumir, mientras un colombiano va, como se dice popularmente, a hacer ganas.¿Para qué sirven $36.050?Para mitigar la situación de exclusión social de la gente. No resolverá el problema de pobreza, pero tampoco es como dicen que si se incrementa el salario crecerá la tasa de desempleo y aumentará la tasa de inflación, no tiene porque ser así. Ese monto en poder de casi cuatro millones de trabajadores que pueden estar devengando el salario mínimo legal representan una bolsa más de leche, más pan en la mesa y adquisición de ciertos bienes de tipo alimentario porque no da para más. Ese monto entra mucho mejor en un hogar.¿Acaso no es viable un alza similar a la inflación?No, porque lo que debe ser un salario vital continúa rezagado, entonces la canasta familiar para el llamado estrato bajo, denominado así por el Dane, no va a ser asequible. Un aumento igual al índice de inflación o ligeramente por encima no es suficiente.¿Por qué cree que en los últimos años no se ha logrado concertar el salario mínimo en la mesa?La última vez que hubo acuerdo el presidente Santos era Ministro de Hacienda y Angelino Garzón era ministro del Trabajo. Pero en sí el tema de salario mínimo parte de una situación compleja y es que se trata de un salario mínimo de sobrevivencia y nosotros queremos hablar de un salario mínimo vital suficiente para que un trabajador y su familia subsistan.PerfilNombre: Julio Roberto Gómez.Nació: en Cachipay-Cundinamarca, el 15 de noviembre 1951. Perfil profesional: Dirigente sindical con más de treinta años de experiencia en procesos de concertación laboral. Consultor y conferencista. Trayectoria: Miembro del Consejo de Administración de la OIT, vicepresidente de la Confederación Sindical Internacional CSI, con sede en Bruselas-Bélgica y presidente adjunto de la Confederación Sindical de Trabajadores de las Américas, CSA.

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