Juan Manuel Barberi, vicepresidente de Tecnoquímicas, habla sobre regulación de biotecnológicos

Abril 15, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Juan Manuel Barberi, vicepresidente de Tecnoquímicas, habla sobre regulación de biotecnológicos

"La mayoría de las organizaciones sociales que defienden el derecho a la salud y los centros de investigación serios coinciden plenamente con nuestra visión. Unas pocas asociaciones desinformadas se han dejado llevar por los mitos de algunas multinacionales, asumiendo posiciones para nada afortunadas", asegura Juan Manuel Barberi, vicepresidente de Tecnoquímicas.

El empresario vallecaucano habla duro frente a la tan esperada regulación de biotecnológicos y dice que las multinacionales quieren frenar la competencia, con exigencias injustificadas para la industria nacional.

Tras un año de encendido el debate público, la industria farmacéutica tiene sus ojos puestos en la normatividad que el Ministerio de Salud deberá expedir en las próximas semanas sobre regulación de los medicamentos biotecnológicos en Colombia.En los últimos 30 años este sector de la economía no se ha enfrentado a una discusión y una decisión más crítica. De las normas que expida el Gobierno depende el futuro de un negocio valorado anualmente en 1,4 billones de pesos y que hoy está dominado por las farmacéuticas multinacionales, las cuales no tienen, en la práctica, ningún tipo de competencia en el país.Pero además, depende el futuro de miles de colombianos que hoy deben pagar precios astronómicos por medicamentos especializados para tratar enfermedades graves como cáncer, diabetes, leucemia, hepatitis o artritis reumatoidea, entre otras. Y, como si fuera poco, de ello también dependerán las finanzas del Sistema de Salud, pues hoy el Estado, a través del Fosyga, debe asumir el pago de millonarios recobros (unos $2 billones al año) por insumos y medicamentos no contemplados en el POS, como los biotecnológicos.Garantizar que en el mercado haya una mayor oferta de este tipo de productos, con precios más razonables pero con los estándares de calidad necesarios para que no se ponga en riesgo la salud de los ciudadanos, es el objetivo del Gobierno. Eso significa que se deben definir nuevas normas para que el Invima autorice la producción, importación o comercialización de biotecnológicos en Colombia. Y ahí es donde prende la polémica. El gremio de las farmacéuticas multinacionales, con el apoyo de un sector de la academia y de ONG’s de pacientes, sostiene que para la producción de biotecnológicos, o competidores genéricos, se deben exigir todo tipo de pruebas pre clínicas y clínicas.Los laboratorios nacionales, también con el apoyo de otro grupo de ONG’s y agremiaciones científicas, sostiene que, en realidad, detrás de esa exigencia lo que hay es un intento de las multinacionales por frenar la llegada de competidores al mercado. Y que los requisitos y pruebas exigidas dependen de varios factores, entre ellos la complejidad del medicamento.Esta posición es la que expone el vicepresidente de la compañía vallecaucana Tecnoquímicas, Juan Manuel Barberi, con quien dialogó El País sobre el polémico tema.¿Cuál es su visión sobre el proyecto de regulación de medicamentos biotecnológicos en Colombia?Es una oportunidad única para asegurar el mayor acceso de los colombianos a medicamentos de punta para el tratamiento de enfermedades tan graves como cáncer, leucemia o hepatitis, entre otras. El país requiere una regulación que garantice la calidad, seguridad y eficacia de estas medicinas, y que asegure a la vez la competencia en el mercado, para contrarrestar los monopolios de algunas multinacionales y garantizar precios asequibles para el sistema de salud y los pacientes.¿Cuál debe ser el alcance de las exigencias para permitir la producción de biotecnológicos en el país y cuál sería su efecto sobre los ciudadanos?Si la regulación acepta las barreras arbitrarias promovidas por algunas multinacionales, se bloqueará la competencia y se favorecerán los altos precios de sus productos monopólicos, que son insostenibles e impagables por los pacientes y el sistema de salud. Si, por el contrario, se permite la sana competencia, los precios de los biotecnológicos caerán hasta en un 90%, como ha sucedido en Argentina, México y otros países.¿Y cuál sería el punto medio para asegurar que haya productos de calidad, pero a bajos precios?El esquema de aprobación de estas medicinas debe partir de una información esencial razonable sobre la seguridad, calidad, eficacia, y estudios adicionales que dependan de cada tipo de producto, sin caer en exigencias arbitrarias o técnicamente injustificadas. La tercera versión del proyecto de decreto, que fue publicada hace más de dos meses, avanza en ese sentido, aunque dejaría sin definir algunas guías técnicas que, si no se especifican bien, pueden bloquear la competencia. Para que no queden vacíos mientras se logra su vigencia plena, se podrían aplicar recomendaciones de la OMS que sean pertinentes para nuestra política de salud. También es muy importante que se fortalezca al Invima y la Comisión Revisora con expertos adicionales en biotecnología, para que sus evaluaciones aseguren todo el rigor técnico y definiciones independientes, sin la influencia de mitos.¿A qué mitos se refiere? Algunas multinacionales han promovido mitos sin sustento técnico ni fáctico, que sólo buscan multiplicar sus beneficios financieros mediante la prolongación de sus monopolios. Buscan hacer creer que la biotecnología es algo inaccesible para la industria y los investigadores nacionales. Esos mitos desconocen los avances científicos y técnicos del país, así como el compromiso demostrado por la industria colombiana con los más altos estándares de calidad, seguridad y eficacia.¿Y la industria colombiana puede competir en ese campo?Tenemos toda la capacidad para hacerlo, bien sea en alianza con farmacéuticas de otros países que han desarrollado biotecnológicos innovadores o biosimilares, o con proyectos propios en mercados que tienen escala importante.¿Tecnoquímicas qué tanto ha avanzado en los biotecnológicos?Ya hemos incursionado con biotecnológicos y biológicos, como probióticos, vacunas, interferones y factores de desarrollo epidérmico, entre otros. También estamos copatrocinando proyectos de investigación en este campo con institutos científicos del país. Entre nuestras perspectivas, tenemos previsto ofrecer nuevas líneas biotecnológicas en distintas áreas terapéuticas.¿Qué ejemplos debe mirar Colombia a escala internacional para decidir sobre esta regulación?Países como Canadá, Brasil, México y Estados Unidos vienen estudiando regulaciones que incluyen procesos abreviados de evaluación, análisis caso a caso, y otros modelos en los que, dependiendo de la clase de molécula, se determina el nivel de estudios exigidos para su aprobación. Es importante identificar lo mejor de todos ellos a la luz de nuestra política de salud y con miras a promover la competencia en la oferta de biotecnológicos.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad