Intercambios estudiantiles: experiencia útil para toda la vida

Intercambios estudiantiles: experiencia útil para toda la vida

Junio 05, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Alejandro Ramírez | Especial para El País*
Intercambios estudiantiles: experiencia útil para toda la vida

Los viajes al exterior representan para alumnos de colegios de Cali vivencias de aprendizaje a nivel académico, cultural y personal.

En sus más recientes vacaciones de Semana Santa, Sebastián Falabella, de 13 años edad y estudiante de clase 7 del Colegio Colombo Británico, aprovechó para viajar junto con sus profesores y  compañeros de clase por siete días a Denver, Colorado,  Estados Unidos. Además de esquiar en las hermosas montañas de este condado, pudo conocer e interactuar con personas de muchos países. “Tuve la oportunidad no solo de divertirme haciendo esquí sino también de poder hablar y conocer  gente de otras culturas y así conocer más”, comenta Sebastián. Este tipo de programas de intercambio en el que él y sus compañeros se embarcaron, permite que los estudiantes viajen a otros países para complementar su formación académica y así tener contacto con diferentes culturas que les propicie expandir sus conocimientos y descubrir otras realidades. Por otra parte, Daniela Correa Erazo, estudiante del Colegio Alemán viajó por cinco meses mientras cursaba clase 9. Entre múltiples opciones, ella escogió Alemania y la experiencia le dejó algo más que  ampliar su conocimiento acerca de esta cultura y mejorar sus habilidades en este idioma. “Aprendí que la familia es importante, que la independencia es buena y que los idiomas te abren muchas puertas. Además, la gente en Alemania es muy independiente y eso le ayuda  mucho a uno a madurar, a ser capaz de solucionar obstáculos por uno mismo y aprendes a apreciar ciertas cosas que antes no veías con los mismos ojos, como la familia”, resaltó la joven. En Cali, instituciones educativas como los colegios Berchmans, Colombo Británico y Alemán, solo por mencionar algunas, llevan a cabo este tipo de actividades siempre teniendo como base la misión y la proyección que cada una de estas entidades tiene para sus estudiantes. Pero los viajes que realizan los alumnos no solo tienen como fin los temas estrictamente académicos. Para los centros educativos también se hace importante fomentar valores e incentivar a través de la interacción con personas de otros países el intercambio cultural, el cual se pueda generar en las diferentes actividades que se planean, dependiendo de los intereses de los jóvenes y los lugares que se visitan. “El viaje me enseñó sobre las distintas costumbres familiares, aprendí más y mejoré mucho en el estudio. También me ayudó  a compartir con más gente y a dejar la pena. Pero más que todo, a ser un ciudadano del mundo”, comenta Álvaro Javier Lázaro, estudiante del Colegio Berchmans, quien a los 12 años viajó a Canadá por 6 meses. Visitas a museos, práctica de deportes, caminatas turísticas, entre otras ocupaciones, se cuentan dentro de las actividades que les permiten a los jóvenes mejorar sus habilidades cognitivas, de idiomas y educativas, además de enriquecer sus competencias ciudadanas por medio de las interacciones con individuos de otras culturas. Estos planes pueden variar en el precio y en el tiempo de duración. Países como Inglaterra, Estados Unidos, Canadá, Alemania, Escocia e Irlanda están dentro de los destinos preferidos por los alumnos. Para Helena Arango, estudiante del Colegio Colombo Británico, que a los 14 años realizó su intercambio a Inglaterra por tres meses mientras cursaba octavo grado,  “la posibilidad de estudiar con personas de América, Europa y de África, hacía que me gustara mucho, pues era una comunidad muy mezclada y los puntos de vista de cada persona lo enriquecen a uno, además de compartir experiencias inolvidables, que te hacen una persona más culta”. Después de su viaje a Inglaterra, Helena no solo tiene buenos recuerdos, sino también nuevas experiencias por compartir. “El viaje me hizo una persona más independiente, porque yo era muy apegada a mis padres, ahora me considero una persona más autónoma y aprendí que no tengo que ser mayor de edad para ser alguien responsable”, resalta. Grandes beneficios  Realizar este tipo de actividades resulta muy benéfico tanto para los alumnos, los países y las instituciones, según explica Eliana Herrera, coordinadora de Educación Bilingüe del Colegio Berchmans.  “Con estos intercambios no solo se busca que el estudiante aprenda, sino también que logre ser un embajador en el mundo, no solo del colegio, sino también de nuestro país”. Dentro de la amplia gama de áreas del conocimiento en los que los alumnos pueden mejorar durante el intercambio existen tres grandes componentes a los que van dirigidos estos programas y por lo cual este tipo de actividades resultan beneficiosas en el proceso educativo y social de los jóvenes. “Se establecen convenidos con agencias que brinda excelentes proyectos académicos, se promueve fortalecimiento de las habilidades en una segunda lengua en contextos regulares y se les brinda la oportunidad de crecer dentro de una familia que les permita enriquecer su bagaje cultural”, comenta Herrera. Los planteles educativos manejan convenios con diferentes tipos de organizaciones alrededor del planeta que posibilitan la movilización de los estudiantes en doble vía. Por eso a nuestro país también han llegado niños y adolescentes desde los 8 años de edad de distintas nacionalidades, fortaleciendo así las relaciones internacionales. Sebastiao Eiro es un alumno de 17 años de edad de origen portugués. En la actualidad  estudia grado once en un colegio de nuestra ciudad y para él la oportunidad de conocer nuevas culturas le ha permitido volverse de algún modo un poco más independiente, pues ha aprendido a cuidarse sin tener la vigilancia constante de sus padres y ahora le es más fácil socializar con las personas. “Viajar es algo bueno y aunque al principio no estaba contento porque dejé amigos, ahora me he integrado más”. El aprendizaje que se obtiene durante los programas y que abarca distintas áreas del conocimiento y de la formación como individuos sociales, al regresar, no termina, concluyeron estudiantes viajeros,  sino que se vuelve útil para toda la vida. * Integrante del Semillero de Periodismo UAO-El País

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