"Impuesto sí bajará el consumo de bebidas azucaradas": Minsalud

Octubre 31, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Alfonso Ospina | Colprensa

El ministro de Salud, Alejandro Gaviria, dice que la reducción en el consumo sería del 23% en el país. Defiende la reforma tributaria.

[[nid:397828;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/02/gaviria_0.jpg;full;{Alejandro Gaviria, ministro de Salud. Foto: Elpais.com.co | Colprensa}]]

La primera voz pública en pedir un impuesto en Colombia a las bebidas azucaradas fue el ministro de Salud, Alejandro Gaviria Uribe. Por eso no es extraño que hoy sea uno de los principales defensores de la reforma tributaria que acogió esa idea, proponiendo un gravamen de $300 por litro a los consumidores. Lea también: Las razones de la Andi para decir No al impuesto a bebidas azucaradas

 Ante la polémica que ha generado la iniciativa, el ministro Gaviria la defiende con argumentos: dice que no hay evidencia suficiente para asegurar que una medida similar no fue efectiva en México.

Calcula que en Colombia habrá un descenso en el consumo de estas bebidas hasta un 23 % y sostiene que eso generará una mejora entre las poblaciones afectadas por obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares y neoplasias asociadas y advierte de los problemas para adelantar la discusión debido a la cercanía de grupos económicos y medios de comunicación.

 Con igual vehemencia defiende el aumento del impuesto al consumo de cigarrillo y, en general, a toda la reforma tributaria, de la que cree beneficiará a los colombianos más pobres. 

  Usted ha planteado la importancia de los llamados ‘impuestos saludables’ para garantizar la viabilidad de la Ley Estatutaria de Salud. ¿En qué consiste ese refuerzo de recursos?

  El recaudo estimado estaría cercano a los $1,5 billones. Estos recursos son fundamentales para afrontar los retos planteados no solo por la Ley Estatutaria sino también por el envejecimiento de la población y la presión tecnológica.

Hace diez años un tratamiento típico para el cáncer de colon, por ejemplo, costaba tres millones anuales. Hoy puede costar $30 millones. Los sistemas de salud enfrentan problemas de sostenibilidad en todo el mundo. Sin mayores recursos nuestro sistema no es viable.

 Ese dinero que llegaría, ¿qué significaría para los usuarios?

 Significaría la oportunidad de acceder a nuevos tratamientos con oportunidad e integralidad; eso es precisamente lo que plantea la Ley Estatutaria. Por coherencia, uno no puede aspirar a más y pensar que va a pagar con lo mismo. 

Si se aprueba la reforma, ¿los recursos adicionales garantizarán la aplicación íntegra de la Ley Estatutaria, o habrá que buscar dineros en otras fuentes?

 Los recursos adicionales son apenas una parte de la historia. Hemos planteado que, al mismo tiempo, se requiere de más y mayores controles de precios, más competencia en los mercados farmacéuticos y un nuevo modelo de atención, con un énfasis en los primeros niveles de atención, la gestión de riesgo y la prevención. 

 ¿Cómo se manejarían esos recursos inyectados al sistema de salud, dada la condición de destinación específica que se les contempla en la reforma?

 Los recursos irían en su totalidad a un fondo que acumula los ingresos de todas las fuentes que financian la salud: el actual Fosyga. Hemos seguido estrictamente la recomendación de la OMS, que respalda los impuestos saludables y señala que deben tener destinación específica para la salud. 

 Hay una polémica muy fuerte por el impuesto propuesto para las bebidas azucaradas, usted fue el primero que planteó esa discusión en el país. ¿Quedó satisfecho por la forma como quedó en el proyecto de reforma?

 Sí, estoy satisfecho. La reforma recoge las recomendaciones de los expertos mundiales. Cabe señalar, que hemos tenido respaldo de académicos y expertos en salud pública de todo el mundo. 

Pero, desde el punto de vista de salud, ¿por qué poner un impuesto a las bebidas azucaradas y no a otras bebidas o alimentos igual o más perjudiciales como las grasas saturadas o azúcares en otras formas?

 La opinión de los expertos es clara. El exceso en el consumo de azúcar es el mayor causante de la obesidad y de enfermedades relacionadas.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad