"Hay que pasar de las quejas a las propuestas": Nicanor Restrepo

"Hay que pasar de las quejas a las propuestas": Nicanor Restrepo

Agosto 20, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co | Colprensa-La República

"Me parece que en la agricultura y en general en el sector agropecuario hay muchísimas oportunidades de crecimiento económico", dice el empresario Nicanor Restrepo.

El empresario Nicanor Restrepo dice que los gremios del país deben tener una interlocución mucho más profesional con el Estado.

Cuando se menciona el nombre de Nicanor Restrepo Santamaría en una reunión de empresarios ocurre lo mismo que cuando se dice ‘Pelé’ en una reunión de la Fifa. Todo el mundo lo conoce, lo admira y ha sido testigo de su legado.De lejos es el empresario, industrial, ejecutivo, líder en la opinión pública, político, y ahora ya de jubilado, investigador social, más relevante e influyente del empresariado colombiano de nuestros años. Es cierto, que cuando él habla pone a pensar no solo al país político, sino a los hombres de negocios, de quienes hizo parte por unas cuatro décadas.¿Cómo ve a los gremios?Tengo la convicción de que los gremios han tenido que evolucionar de su función tradicional de hacer una gestión para los afiliados a convertirse en unos actores que representan intereses privados, pero que tienen que estar pendientes y siguiendo el desarrollo mismo de la sociedad, fortaleciendo las políticas públicas; ese tránsito yo creo que lo han venido haciendo algunos de esos gremios exitosamente. Se han convencido de que el apoyo institucional, el fortalecimiento que debe tener un gremio para poder tener una voz, pasa de lo que fue el desarrollo histórico a golpe de discursos y frases que calaban profundamente, de ideas e iniciativas, a tener que hacer una interlocución mucho más profesional con el Estado.¿Invitaría a los empresarios a agremiarse, a respaldar la actividad gremial?Estoy convencido de que el sector privado en la medida en que sea una voz armónica, cohesionada a través de una institución, de un gremio, de una asociación tiene mucho más vigencia. En los países industrializados la voz privada es la que interactúa con el Estado, que se ocupa de discusiones en términos de políticas públicas de fondo, que se ocupa inclusive en términos de políticas de seguridad nacional. Creo que la voz del sector privado es fundamental, como es la voz de los trabajadores en un diálogo que haga que realmente la economía vaya bien encausada y haya armonía entre las políticas públicas y lo que es el desarrollo.¿Deben dejar de quejarse y proponer más?Sí. Creo que nosotros tenemos una tradición de queja, en general . Los gremios son quejumbrosos. Venimos de épocas en las que se decía que “la economía va bien, pero el país mal”. En fin, muchas frases acuñadas. Era la época de la protección a ultranza. Como se alcanzó a decir por allá en alguna época de la historia, que la inflación era el ideal del desarrollo. Hablo de los años 48, 49. Los gremios tienen un poco ese lenguaje y la verdad es que, para que seamos sinceros, es mucho más fácil quejarse que hacer una propuesta coherente en cualquier sentido y, en la medida que los gremios sean fuertes, que tengan una base digamos de información, de conocimientos, de profesionales o de conexiones entre sí con centros de producción, de ideas e iniciativas, pueden hacer propuestas que es lo que realmente debiera ocurrir.Se prepara una reforma tributaria, ¿qué puede aportarle a ese nuevo proyecto de ley?Uno de los inconvenientes que tiene la economía colombiana, tradicional e histórico, es la inestabilidad jurídica y a la cabeza está la inestabilidad fiscal. Muchas inversiones se hacen dentro de un horizonte fiscal conocido que cambia cada dos años: la reforma tributaria.Creo es que la estabilidad fiscal es fundamental como parte de la estabilidad jurídica, y para ello tiene que haber unas reglas del juego claro. Sí, Colombia tiene que trabajar mucho en evasión, en elusión, hay que trabajar mucho en un control fiscal; hay que trabajar mucho más en una ampliación de la base tributaria que es muy pequeña. Tratar de estimular la contribución fiscal también con penalización. Estamos en mora de penalizar el fraude fiscal como un acto que va contra la sociedad y contra los bienes colectivos y eso contribuye a hacer las cosas mejor.¿Es optimista del momento que vive la economía colombiana y las prospectivas que se muestran hacia el futuro?Soy optimista en general sobre el manejo económico de Colombia, y lo soy retroactivamente, porque yo puedo hablar de optimismo en el pasado. Colombia tiene una disciplina fiscal que por fortuna ha estado al margen de los distintos políticos y ha sido un país tecnocráticamente bien manejado en la economía, prácticamente desde el Gobierno de Lleras Restrepo. Aquí hay unas reglas de juego en la economía, que ha sido un país prudente, que no ha tenido hiperinflación, que no se ha desbordado el gasto público, la misma Constitución amarró las posibilidades y los apetitos de desenfreno político y de gasto.Colombia tiene una tradición de manejo económico que nos hace ser optimistas y confiables. Personalmente soy optimista en el progreso que lleva la economía y la lucha por ser más equitativos, aunque es muy lento todavía y muy imperceptible, el progreso que ha habido en términos de igualdad. ¿Le ve problema a la tasa de cambio como la inmensa mayoría de los empresarios?La tasa de cambio ha sido muy debatida y la tasa de cambio fundamentalmente juega un papel muy importante en el crecimiento de la economía, pero yo tengo la impresión de que, a parte de los limitantes tan grandes que tiene un Banco de la República, por ejemplo, para actuar de una manera más abierta en la tasa de cambio, han hecho el mejor esfuerzo por mantenerla, por lo menos con la mejor volatilidad posible. Y esa es la que tenemos y con la que tenemos que trabajar.A su juicio, ¿cómo ha manejado el ministerio de Hacienda la venta de su participación en Isagén?Soy crítico con el proceso, creo que ha sido mal llevado. Que ha sido un asunto muy manoseado, que se dejó manipular políticamente y que no se manejó con la importancia debida para un proceso de enajenación de un bien estatal.Si le tocara volver a buscar trabajo en una empresa, ¿en qué sector de la economía buscaría empleo?Repetiría lo que fue mi recorrido profesional. Pasé un tiempo en la industria, un tiempo importante en el sector público que para mí fue una gran enseñanza, y luego ya por acomodación del azar terminé muy vinculado al sector financiero durante la mayoría de mi ejercicio profesional, de manera que volvería a hacer una solicitud de ingreso en una empresa industrial para aprender un poco de lo que es el rudo camino.¿Ese sería el consejo que le da un joven colombiano?Le diría que arranque por ahí y ojalá haga algunos pinos en el sector público.Usted es de los pocos empresarios ya retirados que tienen doctorado, ¿cree que el sector privado debe atraer más a gente con doctorado real?Yo estoy convencido de eso. El tema de la investigación es esencial en la vida de las empresas y de las actividades empresariales. Sin lugar a duda por un soporte sólido y serio en materia de investigación. Y esa función, en asocio con las universidades, tiene que ser que tienen los centros de investigación o los laboratorios y el talento humano instalado debiera ser mucho más estrecha para fortalecer ese vínculo de innovación, de crecimiento y de transferencia científica, que es fundamental.

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