Gobierno ha invertido $10,5 billones para nutrición y asistencia escolar

Enero 27, 2014 - 12:00 a.m. Por:
ElPaís.com.co | Colprensa.

Con el programa Familias en Acción, creado en el 2002, se busca un mejoramiento en la nutrición y la asistencia escolar.

El Departamento para la Prosperidad Social invirtió $1,6 billones en Familias en Acción en 2013 y se proyecta que se destinen $2 billones anuales a este programa en los periodos siguientes; una cifra superior al presupuesto de los órganos de control para este año ($1,4 billones). Desde la implementación del programa en 2002 se han invertido $10,5 billones en esta iniciativa que busca un mejoramiento en la nutrición y la asistencia escolar. El exdirector del Departamento para la Prosperidad Social y actual presidente de la Andi, Bruce Mac Master, asegura que hay estudios que demuestran que Familias en Acción “es la inversión con mayor rentabilidad que uno podía hacer en términos de políticas sociales”. Afirma que está demostrado que las familias que han recibido históricamente este subsidio tienen mayores oportunidades en todo sentido. El programa ha tenido aumentos de inversión significativos. En el primer periodo presidencial de Álvaro Uribe Vélez se destinaron $994.817 millones y se pasó a $5,2 billones en su segundo periodo y en los tres años del Gobierno de Juan Manuel Santos la cifra asciende a $4,1 billones. Un estudio (2012) de la Unión Temporal Econometría - SEI. S.A., dirigido por Orazio Attanasio, profesor de la University College London, señala que hay impactos tangibles entre los niños que hacen parte del programa. Entre ellos, se evidencia que hubo un aumento de 1,3 cm en la talla de los menores de 9 años. Roberto Angulo, exdirector del programa, dice que todo lo que resume ese indicador “es demasiado en términos de desarrollo”, pues muestra que los niños están muy sanos, que pueden ir en una senda de acumulación. El informe también muestra una reducción de 23% en la inseguridad alimentaria de los hogares, de 1,31% en la probabilidad de que los niños entre 7 y 11 años estén trabajando y un aumento de 2,8 puntos en la probabilidad de que los hogares tengan un ahorro formal. Horacio Álvarez, especialista de Educación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), indica que pese a que estos programas de transferencia condicionada no se traducen en una mejora en la calidad en la educación, es decir que los niños aprendan más, estos menores tienen entre 4% y 8% más de probabilidad de terminar el bachillerato. “En el largo plazo, tener más años de escolaridad sí redunda en mayores ingresos”, manifiesta. Sin embargo, este impacto aún no es tangible. Según el informe de Attanasio, la “educación recibida hasta ahora no es suficiente para cambiar las vidas y genera desarraigo frente al campo y el trabajo en lo rural”. Diego Gómez, profesor de la Universidad Nacional, señaló que estos programas han ayudado con unas necesidades, pero no están causando una transformación de fondo en las familias. “La situación de pobreza sigue siendo persistente porque lo único que ayuda a sacar a la población de esa situación es la disponibilidad de un trabajo sostenible”. El presupuesto ha aumentado en 1.000% en 12 años, pero se espera que se mantenga en alrededor de $2 billones.

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