"Es errado culpar a bebidas azucaradas de la obesidad": Andi

Julio 04, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Colprensa

Santiago López, director de la Cámara de Bebidas de la Andi.

Santiago López, director de la Cámara de Bebidas de la Andi, dice que tributo del 20% afectará a esas industrias.

Tras el reciente anuncio de la industria de las bebidas azucaradas de establecer medidas autorregulatorias para  fomentar estilos de vida activos y saludables, el Gobierno revivió esta semana la posibilidad de imponerles un impuesto específico, que podría ser del 20% en la próxima reforma tributaria.

Las medidas anunciadas unilateralmente en mayo son: etiquetar en forma clara el número de calorías que tiene la bebida; ampliar el portafolio en productos y tamaños; prohibir la venta a menores de 12 años en colegios; dirigir la publicidad a los padres, y fomentar la actividad física a través de los deportes que promociona el sector. 

Entre las empresas que se comprometieron, tras dos años de diálogos, están las más grandes: Bavaria, Coca-Cola Femsa, Pepsi Cola Colombia y Postobón.

Colprensa dialogó con el director de la Cámara de Bebidas de la Asociación Nacional de Empresarios, Andi, Santiago López, sobre el momento que vive el sector, y los posibles efectos del nuevo tributo que estudia el Gobierno.

De las medidas autorregulatorias anunciadas por esa industria, ¿cuáles ya se están aplicando?

Estamos agotando las etiquetas que se tenían antes y lanzando las que llevan la información exacta de los productos. Esta es una inversión muy grande y agradecemos que el Gobierno haya entendido que estamos en esa transición de cambiar, por lo que este compromiso entrará en vigencia total en junio de 2017.

¿Qué ha pasado con las campañas para motivar  sobre todo a los niños y jóvenes a consumir alimentos saludables?

En el caso de la no venta a menores de 12 años, entrará  en vigencia a partir de enero del 2017, porque tenemos algunos contratos con los proveedores hasta final de año. 

La publicidad dirigida a los padres y no a los niños, también será a principios del otro año y el incentivo de la actividad física a través de la promoción de los deportes, ya se está realizando.

¿Qué tipo de resultados se esperan, pues el Gobierno está enfocado en reducir el consumo de gaseosas, energizantes y otras bebidas por considerar que no son saludables?

Creemos que un consumidor informado puede tomar las decisiones correctas en relación con su estilo de vida saludable, por eso esta propuesta es pionera a nivel mundial. Uno de los compromisos es que una vez aplicados las medidas se presentará un análisis de si los consumidores las están entendiendo.

Pese al anuncio de estas medidas, el Gobierno insiste en proponer un impuesto, junto al tabaco. ¿Cómo recibió la industria este reiterado anuncio del Ministro de Salud?

Un problema como el sobrepeso no puede solucionarse con propuestas simplistas, es errado señalar a las bebidas azucaradas como las causantes de la obesidad y creer que el país va a solucionar estos problemas generando un desestímulo del consumo. Colombia no es un país con alto consumo de bebidas azucaradas, pues consume 51,4 litros por individuo al año, Argentina y México nos duplican. Además, el azúcar que se usa para estas bebidas es el 10 % de la que se consume en el país. 

La invitación que hacemos desde la Andi, es que estos problemas tan complejos involucren a que todos los actores trabajemos.

 Es un perjuicio muy alto cuando se compara a las bebidas azucaradas con el tabaco, pues el azúcar es un nutriente esencial para la vida. Se está afectando una industria jalonadora del desarrollo del país y que es el sustento de las familias de 580.000 de tenderos.

En el caso de los azucareros del Valle del Cauca, estaría muy preocupado de ver la comparación que están haciendo de mi producto con algo como el tabaco.

Además de estas posibles afectaciones a los azucareros, ¿qué otros inconvenientes traería al sector ese impuesto?

La industria de bebidas creció 14 % en producción y 16 % en generación de empleo. Una propuesta como esta afecta a un sector que mueve al país, el cual está encadenado con el agro por la compra de azúcar y fruta y, en última instancia, al tendero. En México, 30.000 tiendas cerraron por el impuesto regulatorio que aplicaron. En las tiendas de barrio del país, el 33%  de ingresos netos se derivan de la venta de estas bebidas.

¿Es injusto que tras anunciarse las medidas de autorregulación por parte de las fábricas de bebidas, el Ministerio de Salud insista en aplicar un impuesto al consumo?

Son dos situaciones diferentes. Una es la necesidad de recaudo que tiene en este momento el país y la otra es una política pública para combatir problemas de salud, esta no es una propuesta que ataque estas problemáticas. No lo pongo en términos de justo o no justo, sino de coherencia: no se le está apostando al crecimiento sino a que la industria de las bebidas sea destruida, para tener más recaudo.

Ese recaudo vendría de las personas que más consumen bebidas azucaradas en el país, que pertenecen a los estratos 1, 2 y 3, ellos serán los que asumirán el cargo del impuesto. Hay una necesidad de recursos para el sector de la salud y la Andi planteó trasladar el 4 x 1000, que salvó al sector financiero en su momento, para la salud.

En caso de que se aplique el impuesto —que podría ser del 20%— a las bebidas, ¿cree que realmente disminuiría el consumo?

Cuando aumenta el precio de un producto, mucha gente no puede acceder a éste. Los que puedan tendrán que gastar más para seguirlo consumiendo. En México se subió un 18 % el precio para el consumidor y el consumo se redujo en un 2,7 %. Pero no hay reducción sobre índices de obesidad, que era lo que se buscaba. No hago nada con la reducción del consumo, si la obesidad no baja.

Si se aplica ¿podría desencadenar en alguna actividad ilícita?

Se generaría un estímulo a la informalidad en la que habrá bebidas que no provengan de la industria, que no paguen impuesto y que no tengan las condiciones de higiene, porque la gente acudirá a opciones más baratas, como las bebidas de calle. El debate se ha llevado a que las bebidas no tienen impuesto, eso es desinformado, pues ya tienen un IVA que está entrando a las arcas del Estado. No es visible al consumidor, porque lo paga la industria tras la salida de la fábrica.

Lea aquí: Conozca los efectos negativos de las bebidas azucaradas

Lo que viene La propuesta de incluir un   impuesto del 20% a las gaseosas, energizantes, jugos en botella y otras bebidas azucaradas está en el proyecto de reforma tributaria que será presentado por el Gobierno al Congreso en la próxima legislatura.Con ese tributo, el Gobierno aspira recaudar alrededor de $2 billones al año. Y junto al alza hasta del 400% en el impuesto a los cigarrillos el fisco busca un recaudo de $4 billones.El principal argumento  del Minsalud es que hoy tanto el tratamiento de la diabetes y la obesidad, más las enfermedades causadas por el tabaquismo, le cuestan al sistema de salud unos $20,5 billones al año.La próxima reforma  tributaria entraría a ser discutida a partir del 20 de julio próximo.Los expertos han  recomendado, asimismo, un alza de la tarifa general del IVA del 16% al 19%, pero ya algunos sectores de han opuesto a ese reajuste.Lo cierto es que el  Ministerio de Salud, insistirá en el tributo a las bebidas azucaradas, un impuesto que hoy rige en EE.UU., Chile y México.
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