Entrevista: Germán Vargas Lleras revela detalles de la vivienda en Colombia

Diciembre 22, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Margarita Vidal Garcés
Entrevista: Germán Vargas Lleras revela detalles de la vivienda en Colombia

Germán Vargas Lleras, exministro de Vivienda.

El ministro Germán Vargas Lleras dijo que es la primera vez, después de muchos años en el déficit de viviendas, que se da una respuesta concreta a este problema.

Arrogante y audaz, Germán Vargas se formó en un ambiente en el que se respiraba política. Creció en un ambiente de libertad, y, como todos los Lleras, es vanidoso, frentero, y convencido de su propia importancia. Su vocación de servicio lo ha llevado a afrontar oficios y proyectos peligrosos, sin arrugarse: Extradición, Extinción de Dominio, Genocidio y Desaparición Forzada, Justicia sin Rostro, Ley de Seguridad, lucha anticorrupción, debates sobre Fuerzas Armadas y Orden Público y Reforma Política, cuando era senador, durante el gobierno de Álvaro Uribe. Diez años más tarde, durante los cuales estuvo a punto de perder la vida en sucesivos atentados y accidentes, Vargas Lleras repite la dosis -corregida y aumentada- como Ministro del Interior y Ministro de Vivienda de Juan Manuel Santos y en la primera mitad de este gobierno, se fajó una aplaudida labor en el Congreso de la República que sacó adelante proyectos que considera fundamentales: Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, Estatuto Anticorrupción, Ley de Ordenamiento Territorial, Ley de Regalías, Ley de Estabilidad Fiscal, Nuevo Código de Régimen Municipal y Departamental y Reforma Política, entre otros. Los reajustes del gabinete lo llevaron en mayo pasado al Ministerio de Vivienda. Frente al escepticismo y las críticas de muchos, Vargas Lleras se embarcó desde entonces en otra misión “imposible”: la construcción de cien mil viviendas gratis, en un plazo de 18 meses a partir de la iniciación del proyecto hasta la entrega de la última casa, en diciembre de 2013.Germán Vargas Lleras quiere ser presidente y trabaja arduamente para conseguirlo, ¿2014, o, 2018?, la respuesta la tiene Juan Manuel Santos, como sostiene en esta entrevista.¿Qué fue lo más importante de su tarea en Min-Interior?Impulsar una legislatura, quizás la de más logros que recuerde el país. Más de cien proyectos fundamentales en todas las áreas se convirtieron en leyes de la república. Y haber insistido en la revisión de la política pública de Vivienda.¿Por qué MinVivienda luego de tantos éxitos en la aprobación de leyes?Consideré que ya había cumplido mi cometido en el Ministerio del Interior y siempre he tenido la preocupación de que el esquema tradicional de vivienda de Colombia ha sido muy excluyente. Durante décadas cualquier familia que quisiera comprar una vivienda de interés social tenía que garantizar un ahorro no menor al 10% de la vivienda y suscribir un crédito hipotecario. Algo absurdo porque ninguna familia con ingresos inferiores a 1.7 salarios mínimos lograba hacer un cierre financiero en ese modelo.¿Cuánto tardaba una persona en ahorrar esa platica?Catorce años sólo en constituir su ahorro programado y no necesariamente era sujeto de crédito.Hay un segundo esquema para entregar viviendas, para trabajadores entre 1 y 1.5 salarios mínimos. ¿Cómo funcionará?Ya no serán gratis, pero el modelo está estructurado para que una persona con salario entre esos rangos no tenga que disponer de más del 30% de sus ingresos para la cuota mensual, que oscilaría entre 200.000 y $210.000.¿Es cierto que ya llegó a la cifra de contratos para 73.000 casas gratis?Sí, hoy domingo quedarán suscritas ese total de viviendas. El jueves pasado con el presidente firmamos el contrato para Popayán y Santander de Quilichao, el miércoles en municipios de Nariño, en Funes, El Peñol y Ospina, el viernes en Pivijay, Salamina y un segundo contrato en Riohacha, Hato Nuevo y Barrancas. Y en lo que resta del año completaremos las 27.000 viviendas restantes.¿En qué etapa están estos proyectos?En su gran mayoría, en etapa de evaluación, de manera que quedarán calificados con las firmas asignadas. En enero próximo la totalidad de las cien mil viviendas estarán construyéndose.Un anuncio muy bueno para el Valle es que las quince primeras viviendas se entregarán el 15 de enero.Así es. Entregaremos 91 viviendas en Pradera, un emblemático municipio signado por procesos de violencia. Ya terminamos las casas de dos pisos, tres cuartos, dos baños y solar. Quedaron magníficas. En Buga haremos 620 casas. En Cali tenemos un proyecto de 2.471 casas y otro de 1.120 casas adicionales. Palmira también tiene dos proyectos, uno para 430 casas y otro de 481 viviendas a cargo de Comfandi. En Jamundí estamos construyendo 1.000, en Andalucía 200, en Guacarí 159 y en lo que queda del mes cerramos convocatoria para Alcalá, con 98, Sevilla 128, Tuluá 370. En la pasada ola invernal hubo más de un millón cien mil familias que perdieron su casa, muchas fueron desplazadas por la violencia y cada año se forman en total 280.000 nuevos hogares, de los cuales 140.000 terminan en la informalidad. ¿No debería ser mucho más ambiciosa la meta del gobierno en materia de vivienda de interés social?Es la primera vez, después de muchos años de acumulación en el déficit de vivienda, que se da una respuesta concreta a este problema, lo cual ha significado un esfuerzo descomunal para este gobierno en materia presupuestal. Las cien mil viviendas cuestan 4.1 billones de pesos cuando en este país anualmente se invertían solo 150.000 millones de pesos. Por otra parte, estos no son los únicos recursos del gobierno orientados a vivienda. Me dice que deberíamos ser más ambiciosos, y yo le respondo que sí, por eso le anticipo que a partir del primer trimestre del 2013 empezaremos la construcción de cien mil casas adicionales para las familias de un salario mínimo y ya anunció el Presidente que, terminada esta primera etapa de las cien mil viviendas gratuitas, vendrán una fase II y III.Hasta ahora la cifra de construcción informal ha sido muy alta, 62%, ¿cómo es posible que esa situación hubiera prosperado a ojos vista de las autoridades locales y nacionales?Como en este país las familias más pobres no podían acceder a su vivienda, la única respuesta que tuvieron por décadas fueron los procesos informales que explican los cordones de miseria, las invasiones y las urbanizaciones piratas. Y eso fue la desgracia. Tan solo se construyó un 3% de vivienda de interés de manera formal.Usted fue acusado de populista, de que seleccionarían las familias con un criterio politiquero, y hasta vaticinaron que sería imposible construir semejante cantidad de casas en un tiempo tan reducido. ¿Qué tanto le molestaron esas críticas?Lo que más me chocó fue la falta de sentido social de quienes las hacían. Simplemente no comprendían que una familia que nada tiene, que vive en un piso de tierra o en inquilinatos y que son personas mayores, madres cabeza de familia, desplazados que no podían ni soñar en tener una casa, solo podrían hacerlo a través de una propuesta tan ambiciosa como ésta. También señalaban que se estaba sentando un mal precedente al dar casas gratis, porque la gente no aprecia lo que le regalan.La casi totalidad de esas familias están vinculadas a un programa de formalización, donde la entrega de la casa apoya la fidelización de la familia para que termine de cumplir un proceso que tiene 37 pasos, y que inicia con la expedición de cédulas, garantía de educación y salud, capacitación, empleo formal, y termina con el acceso a la justicia.Bueno, pues derrotó el escepticismo de no pocos, ¿cómo se siente?Me siento muy satisfecho porque en un plazo de sólo seis meses logramos que el Congreso aprobara en tiempo récord la Ley de Vivienda, se constituyó el Patrimonio Autónomo, se comprometió no sólo a la banca nacional para que diera el crédito constructor, sino a las compañías de seguros para que expidieran las pólizas, y se adelantó una convocatoria en todo el país para la habilitación de los terrenos y otra para la escogencia de las firmas constructoras. Diciembre del año entrante es el plazo para la entrega de la última casa de este programa.Usted tiene fama de ser una aplanadora en la consecución de resultados, pero, sacudir la paquidermia burocrática es tarea de titanes en este país. ¿Cómo lo logró?Yo personalmente me he dedicado sin tregua a este programa. He ido a cada municipio, en algunos casos dos y tres veces, y he trabajado con todo el equipo del Ministerio, Findeter y nuestros aliados estratégicos, 24 horas al día para garantizar estos resultados.La politiquería ha dominado en este país todo tipo de proyectos. ¿Cómo evitarla?Se expidió un proyecto de focalización sumamente claro: no habrá discrecionalidad alguna en la escogencia o no escogencia de una familia. Los primeros beneficiarios serán las familias desplazadas, parte del censo que en años anteriores tuvieron un subsidio que nunca pudieron materializar. El segundo grupo también son familias que participaron en las convocatorias anteriores y no tuvieron subsidio asignado. También hacen parte aquellos barrios que están en zonas de altísimo riesgo, no mitigable, y que requieren inmediato traslado a una casa nueva. Finalmente, están las familias que vienen vinculadas a la Red Unidos, de muy bajos ingresos. Quienes no salgan favorecidos adquirirán un derecho de prioridad para la fase II del proyecto.¿Cómo va el programa de agua potable en municipios que se mueren de sed?Este año se han venido ejecutando obras por un billón de pesos en el país. Cerramos diciembre comprometiendo $500.000 millones adicionales en proyectos nacionales. El año entrante Quibdó quedará con cobertura del 80% en calidad y en regularidad del servicio, lo mismo que Riohacha. Sincelejo pasará a tener una cobertura del 98%, lo mismo que Montería. En Bolívar, municipios como Carmen de Bolívar, Magangué y María La Baja, recibirán inversiones por más de cien mil millones de pesos. En Norte de Santander estamos financiando todo el acueducto de Villa del Rosario y los interceptores de Ocaña. Honrando el compromiso del presidente Santos en Santander, se cerraron ya las licitaciones para dejar al cien por ciento los acueductos de Los Santos, San Gil, Girón, El Socorro y Barrancabermeja. También estamos haciendo obras en toda la Costa Pacífica, en Nariño, y en Cali estamos haciendo inversiones significativas.¿Cuáles concretamente?La próxima semana se cierra la licitación para el mejoramiento hidráulico de los colectores que van a mitigar las inundaciones en el casco antiguo de Cali, algo que afectó mucho la ciudad finalizando 2010, con la primera ola invernal. Por otra parte, para el año entrante nos han asignado un presupuesto récord y estaremos comprometiendo un billón de pesos adicionales en los planes departamentales de aguas, y 800.000 millones en el presupuesto de los recursos asignados al Ministerio. Una verdadera revolución en esta materia.Me ha nombrado acueductos urbanos, ¿y el campo?Avanza muy bien el programa de acueductos rurales, que es mi mayor preocupación. Seis millones de colombianos en las áreas rurales no tienen servicio porque los recursos nunca se orientaron hacia esos sectores, por lo disperso de las viviendas y los costos de la estructuración de los mismos. Y va muy bien un programa novedoso que se llama Conexiones Intradomiciliarias.¿Y eso qué traduce?Que a todas las viviendas contiguas a un acueducto pero que carecían del servicio, el gobierno las intervendrá y hará la acometida para suministrarles agua, y al interior de la vivienda dejará instalados servicios básicos: ducha, sanitario, lavadero, lavamanos y lavaplatos. Las primeras siete mil casas intervenidas de esta manera las entregaremos en febrero. Y como para el año entrante me multiplicaron por tres el presupuesto, haremos lo propio con 30 municipios más.Bogotá tenía ocho mil casas de cupo. ¿Por qué solamente construirá 4.950? ¿Se debió a su ‘rifi rafe’ con Petro?Bogotá sigue siendo la ciudad que alberga el mayor número de desplazados, debido al valor de la tierra y a otros factores, lo que significa que hace más de diez años no se construye un proyecto de vivienda de interés prioritario. En la capital se hará la mitad de las casas que le correspondían porque no fue posible que se dispusiera de más tierra, ni la Administración municipal pudo suministrar los lotes para completar el faltante.¿Usted diría que tuvo en el alcalde Petro un interlocutor hostil?No, no propiamente. Fue el primer alcalde que visité, e inicialmente me había ofrecido dos lotes, uno en Bosa y otro en Usme, que no se pudieron habilitar. Luego ellos insistieron en que todas las casas tenían que construirse en el Centro Ampliado de Bogotá, y eso presenta dificultades porque es muy complejo habilitar terrenos en el centro de la ciudad.¿Cómo son sus relaciones con Petro?Fluidas, pero advierto profundas contradicciones en la administración distrital que generan muchas dificultades para la implementación de cualquier iniciativa.¿Contradicciones de qué tipo?Entre los propios funcionarios.¿No es esa una falta de liderazgo del Alcalde?No me meta en problemas.Hoy está demasiado cauto. Dígame algo positivo y negativo del gobierno Petro...Lo positivo: programas mundiales de hábitat dicen que entre más cerca del centro, mejor y que, entre más mezclada la población, aún mejor. Filosofía útil porque los conjuntos de vivienda VIP no pueden ser guetos aislados de las ciudades, de los servicios, del trabajo. En México hay un millón de viviendas abandonadas, construidas muy lejos de las ciudades, porque la gente prefiere dejar su casa y regresar a su anterior miseria. De manera que esos dos principios petristas son válidos.¿Y lo negativo?En Bogotá las normas para promover ese tipo de construcciones han paralizado a todo el sector en la ciudad. A quienes nos leen en El País, principalmente la gente del Valle, les explico: El alcalde Petro, está exigiendo que en el mismo lote se haga el Área de Cesión. O sea que el 20% tendría que destinarse a vivienda de interés prioritario en el mismo lote. En la gran mayoría de los casos eso no es compatible con la construcción de un centro comercial, de un hotel, aún de edificios residenciales, de manera que la compensación no resulta posible en el propio lote. Él da como alternativa adquirir predios en el centro de Bogotá, pero eso es sumamente complejo y costosísimo.¿Cuál ha sido el resultado?Una caída dramática de la construcción en Bogotá. Este año terminaremos con una reducción del 50% en los licenciamientos, en las ventas y en el inicio de proyectos. Eso repercutirá muy desfavorablemente en el año 2013 en todos los indicadores y en el indicador nacional de construcción, por supuesto, porque con los municipios contiguos de la Sabana, Bogotá representa el 49 o 50% de toda la construcción del país y también del empleo. En el sector de la construcción perdimos 42.000 mil empleos directos en el último trimestre y eso va a agravarse enormemente el año entrante.Ahora le cambio el tercio. Usted ha dicho que piensa renunciar en el mes de marzo. ¿Sí o no?No, yo no he dicho que pienso renunciar en el mes de marzo.Pues todo el mundo lo está diciendo.Eso lo dijo Felipe López en un Confidencial de Semana. No yo.Él es una de las personas mejor informadas del país.Pues le digo, con toda franqueza, que es el Presidente quien tiene la última palabra. Él ya tomará oportunamente la decisión de reelegirse, o no. Si él quiere aspirar nuevamente, yo no tengo ningún problema en permanecer en el Ministerio, en forma muy entusiasta y decidida. Si él considerara la posibilidad de no reelegirse, a mí sí me interesaría participar en el proceso, pero eso es algo sobre lo que no tengo una decisión tomada.Su aspiración es ser presidente, tiene todas las condiciones y, usted, que no es nada modesto, lo sabe. Sin embargo, Álvaro Uribe duró ocho años y si Santos dura otros ocho, habría tenido que posponer su aspiración 16 años. ¿No es mucho?Mire, Margarita, usted me vino a hablar de agua y de vivienda y me quiere comprometer en el terreno de la política, pero todo eso será asunto del que nos ocuparemos el próximo semestre. No se me anticipe.

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