En Semana Santa se incrementa 60% el consumo de pescado en Colombia

En Semana Santa se incrementa 60% el consumo de pescado en Colombia

Abril 12, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | Colprensa y la República
En Semana Santa se incrementa 60% el consumo de pescado en Colombia

Del total del pescado y los mariscos que se consumen en Colombia, 198.579 toneladas (77%) provienen de las importaciones (US$354,6 millones), el valor restante corresponde a producción nacional.

Los reyes de la comercialización minorista de pescado son los supermercados, con una participación de 81% del mercado, razón por la cual se encuentran atentos para atender la demanda.

En un país donde el consumo de pescados y mariscos no es destacable, que en Semana Santa se compre hasta 60% más que en cualquiera de las otras 51 que componen un año es motivo suficiente para que las empresas que participan en el sector piscícola maximicen su producción. En Bogotá, por ejemplo, la mayor central de abasto del país, Corabastos, se prepara para atender la demanda de seis millones de consumidores con más de 2.500 toneladas de pescado fresco y seco. Esta ciudad, que es líder en consumo por volumen de habitantes, demanda al por mayor 50% más de estos productos cada viernes desde que comienza la Cuaresma; pero esos aumentos alcanzan su cúspide los días santos cuando llegan a representar un 70%. Sin embargo, un estudio del centro de servicios de información para la comercialización de productos pesqueros, Infopesca, indica que los reyes de la comercialización minorista son los supermercados, con una participación de 81%. En estos escenarios la Semana Mayor también es significativa pues se demanda hasta 50% más. Cálculos de la Cámara de Industria Pesquera de la Andi indican que el consumo de aparente del país (cifra a la que se llega sumando la producción y las importaciones) se estima en 256.266 toneladas, con un promedio per cápita de 6,10 kilos anuales. Este dato es lejano a los 19 kilos del mercado peruano, país que lidera el ranking en la región, según la FAO. Del total del pescado y los mariscos que se consumen en Colombia, 198.579 toneladas (77%) provienen de las importaciones (US$354,6 millones), el valor restante corresponde a producción nacional. Aunque la industria acuícola nacional no es tan representativa en la producción pecuaria, como la ganadería o la avicultura, también participa en exportaciones nacionales. Es así que en la Dian se registran transacciones por US$245 millones por cuenta de 22.300 toneladas de atún enlatado y 43.813 toneladas de alimentos congelados. En cuanto a la producción nacional, 20% es de proveniencia marítima (pargo, róbalo, cherna, corvina, sierra y dorado); 21,6% continental (dorado, bagre, bocachico o capaz, doncella y sabaleta) y 64,6%, que en su mayoría son mariscos (langostinos, camarones, ostras, calamar y piangua), se cultivan. Pedro Triviño, coordinador de precios de Corabastos, explica que aunque en los más de 25 puestos comerciales que venden pescados y mariscos en la central ofrecen todas las variedades tanto nacionales como provenientes del extranjero, entre 75% y 80% de las compras son por productos colombianos. De hecho, según su experiencia y la de los ofertantes, las variedades que más preguntan son el bagre dorado, el bagre pintado, los filetes de róbalo y merluza, la mojarra, el bocachico, la cachama, la tilapia roja, la trucha arcoiris, la picuda y la sierra. En cuanto al comportamiento de los precios dijo que vienen “muy estables porque la oferta es alta”, de manera que se consigue pescado seco desde $7.000 la libra y fresco desde $3.000 por libra. Con estas ofertas se buscará superar el flujo ordinario de 150.000 personas hasta en 25%, especialmente el Jueves Santo. Un producto que se pide todo el año En estos últimos 10 años la comercialización de pescados y mariscos en Bogotá ha vivido diversas variaciones. Por un lado, las plazas de mercado dejaron de ser los escenarios más frecuentados en busca de los mencionados productos, dejándose ganar terreno por el retail. Por otro, ya no se viven épocas como la llamada “subienda del pescado” que precisamente tenía lugar en Semana Santa y significaba una duplicación o triplicación de las ventas tradicionales, por lo que los incrementos no son tan significativos. “A raíz de la apertura comercial y el aumento en las importaciones hay una oferta permanente de pescado en el mercado nacional y también se perdió la idea de que solo se podía consumir en vigilia”, explica Luis Ernesto González, gerente de la comercializadora Gher Asociados Ltda.

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