En Corinto la marihuana pasó de ser tragedia a ser negocio

Julio 10, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País.
En Corinto la marihuana pasó de ser tragedia a ser negocio

En invernaderos que cuelgan sobre las empinadas montañas del norte del Cauca, se siembra marihuana. Preparaciones caseras a base de cannabis para tratar enfermedades son comercializadas en la región.

Cómo nació en Corinto la primera cooperativa para cultivar cannabis legal en Colombia. Una apuesta contra la violencia.

En Corinto, Jambaló, Toribío, Miranda y Caloto la marihuana y otros cultivos ilícitos se convirtieron en una tragedia para sus habitantes. Pero hoy, buscan cambiar esa imagen de pueblos cercados por el narcotráfico y la violencia.

Esa transformación ya dio sus primeros pasos. Uno de ellos fue la creación de Caucannabis, la primera cooperativa en Colombia que se dedicará a cultivar marihuana de forma legal con fines medicinales o terapéuticos.

Y uno de esos hombres que empezó a soñar con ese cambio es Héctor Fabio Sánchez, un agricultor corinteño, casado y padre de un hijo, quien es el representante de la cooperativa. Es un sueño, dice, que se venía gestando desde hace un año con el acompañamiento del nuevo alcalde Edward Fernando García, de quien afirma “ha sido nuestro mayor apoyo”.

Él tiene una pequeña finca en el corregimiento Media Naranja, y es también  vigilante en un colegio. Confiesa que sembró cannabis en su parcela cinco años atrás, y sustituyó esos cultivos por café y plátano.

Tal es la importancia de ese proyecto que los ministros de Salud, Alejandro Gaviria, y de Justicia, Jorge Londoño, y el propio presidente del Congreso, Luis Fernando Velasco, le dieron personalmente su aval a la cooperativa en un concurrido acto celebrado el jueves pasado en Corinto.

Son 52 los campesinos e indígenas y afros, los pioneros, junto a Héctor Fabio. Todos buscan apostarle a un negocio (el de la marihuana legal) que  a  los más pobres los angustia, ya que muchos no tienen otra forma de sobrevivir en sus parcelas.

Todos contribuyeron con una cuota de $21.000 (un día de salario) para crear la cooperativa, y ahora esperan el aporte del Gobierno, luego de que el Ministerio del Trabajo los capacitara en materia de estatutos.

Pese a que el reto es grande, Héctor Fabio dice que ante todo “la intención es cambiar la mala imagen de nuestros pueblos de que somos violencia y narcotráfico. Lo que queremos es paz, empleo y progreso”.

Y no es para menos, según cifras extraoficiales, se calcula que por lo menos el 50% de la marihuana que se cultiva en Colombia se localiza en pequeños predios en el norte del departamento del Cauca.

Nadie sabe con certeza cuántas hectáreas de siembras hay, pero solo en la zona de influencia de los cinco municipios que conforman la cooperativa se habla de entre 100 y 300 hectáreas, pero pueden ser más, sobre todo de la variedad cripy, una de las diez que se cultivan allí.

Mucha de esa marihuana crece en pequeños invernaderos colgados sobre las altas y lejanas montañas, cuya existencia es evidente en las noches con decenas de puntos que iluminan la cresta de la cordillera.  

El gobernador del Cauca, Óscar Campo, dice que en  el departamento podrían ser unas 6000 hectáreas, de las cuales viven 4000 familias, pero anota que “no tenemos una cifra actualizada sobre las siembras”.

El presidente Santos sancionó el viernes la ley que autoriza el uso medicinal y científico de la marihuana, con reglas determinadas, en todo el país, dando así vía libre a un nuevo negocio en zonas azotadas por la violencia. La próxima semana Caucannabis tramitará las primeras licencias.

*Esperanza, una campesina de Corinto señala que el potencial de la cooperativa es grande, ya que podrían vincularse al menos 150 cultivadores de la zona “Aquí hay mucha gente interesada en salir adelante y vivir en paz”, dice.

Igual piensa *José, otro agricultor de la vereda Quebraditas. “En Corinto y otras poblaciones la gente siembra marihuana y coca porque hay pobreza y pocas oportunidades. Los demás cultivos no son rentables, y aquí lo más importante para las familias  es sobrevivir para enviar a sus hijos al colegio y atender sus necesidades”.

Por eso, la siembra de la marihuana tiene tanto arraigo en esas poblaciones del norte del Cauca. Y la cooperativa podría ser una solución.

Por ello, Héctor Fabio, recalca: “Queremos contribuir a la medicina natural con preparaciones a base de marihuana”.  Por eso la cooperativa es una de las salidas para cerrar brechas e identificar  los problemas que la guerra ha dejado al departamento del Cauca, como dice el gobernador Campo. 

* Nombres cambiados a petición de la fuente.

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