El oso de anteojos gana nuevos amigos para su conservación

Mayo 18, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
El oso de anteojos gana nuevos amigos para su conservación

El oso andino o de anteojos podría desaparecer en unos 30 años, de allí que firmas como Smurfit Cartón de Colombia trabajen hoy por su protección.

Smurtif Cartón de Colombia es el nuevo aliado del proyecto Conservamos la Vida que busca la protección del oso de anteojos.

La Fundación Smurfit Kappa Colombia se convirtió en el nuevo aliado del proyecto Conservamos la Vida, el cual dio origen a la firma de un convenio marco entre Parques Nacionales Naturales, Wildlife Conservation Society (WCS), la Fundación Grupo Argos y La Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, CVC.    

La Fundación Smurfit Kappa Colombia es una organización privada sin ánimo de lucro que desarrolla programas sociales con el propósito de lograr el mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades urbanas y rurales en las áreas de influencia donde opera la División Forestal y las plantas de Smurfit Kappa. 

Algunas de las zonas de trabajo de esta compañía son cercanas al Parque Natural Nacional Munchique, el cual es una de las áreas priorizadas dentro del convenio marco del proyecto de Conservación del oso andino o de anteojos.  

Gracias a la experiencia de la División Forestal de Smurfit Kappa en estos territorios,   es clave que se  requieren intervenciones para mejorar las condiciones de hábitat que permitan la conservación de esta especie, señalaron los ejecutores del programa. 

Incluso, ya se  desarrollan acciones al modificarse algunas intervenciones forestales porque hay  reportes de desplazamiento del oso andino por  algunas   de las fincas de la compañía y se busca  facilitar la movilidad de la especie y conservar sus corredores. 

De ahí que se observa en el proyecto Conservamos la Vida una oportunidad para continuar aunando esfuerzos técnicos, logísticos y financieros para apoyar las estrategias de conservación del oso, añadió.

“Decidimos unirnos a este proyecto porque complementa nuestras acciones, fortalece la protección de los recursos naturales y se integra a las políticas ambientales de la compañía”, señaló Parra.

Por su parte, la Fundación Mario Santo Domingo, también ve en el proyecto Conservamos la Vida, una clara oportunidad para ampliar su campo de acción en el impulso de estrategias que permiten promover el desarrollo social del país a través de diversos vehículos de impacto colectivo, entre los cuales figura la protección a especies y ecosistemas sensibles, dijo el directivo. 

Para esta fundación hacer parte de este proyecto en pro de la conservación del oso andino, es una alianza que permite generar un alto impacto en la zona de influencia del proyecto y al mismo tiempo, para promover un desarrollo integral dentro de las comunidades para que estas sean sostenibles y protejan el medio ambiente.

Cabe recordar, que este proyecto nació de una alianza público privada entre Parques Nacionales Naturales de Colombia (PNN), la Fundación Grupo Argos y Wildlife Conservation Society (WCS Colombia) para trabajar por la conservación del oso de anteojos, que no sólo es la única especie en América del Sur, sino que también se encuentra en categoría de amenaza vulnerable  a nivel nacional y en peligro  a escala regional, es decir, en el Valle del Cauca. 

Para este proyecto se otorgará prioridad a las áreas de influencia de la especie y al interior de los parques nacionales de Tatamá, Farallones y Munchique.

El proyecto de protección del oso andino está pensado para los próximos cinco años  con una inversión aproximada de $5000 millones y para su desarrollo se plantearon cuatro fases: Diagnóstico, concertación, implementación y monitoreo.

En este momento el proyecto se encuentra en la etapa de diagnóstico con la cual se busca no solo conocer la presencia del animal en la Cordillera Occidental, sino también identificar las zonas en donde se presenta conflictos entre esa especie y las comunidades para definir las opciones de manejo y  control.

El oso andino es una especie dispersora de semillas e indicadora del grado de conservación de algunos ecosistemas y sombrilla, por cuanto favorece la conservación de especies de menor tamaño.

Además, se alimenta de especies del ecosistema, vive en páramos y bosques en donde  dinamiza la vida de algunos territorios cuando derriba arbustos en busca de comida.

A pesar de esa apariencia de gigante poderoso, hoy está amenazado por la pérdida de sus ecosistemas, en especial por la expansión de la frontera agrícola.

Gigante amenazado

Desde Venezuela, atravesando  Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y hasta el noreste de Argentina, el oso de anteojos se pasea por la cordillera de los Andes. En diversas zonas andinas,  los osos son cazados por su carne y  para hacer medicinas y rituales. No es extraño entonces que  en, 2008,  un estudio estableció que de seguir el ritmo de cacería y de pérdida de ecosistemas actuales, esta especie se extinguirá en los próximos treinta años.

De allí la importancia de  preservar esta importante especie para la posteridad.

 
VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad