El nuevo director de la Federación de Cafeteros habla de los retos del gremio

El nuevo director de la Federación de Cafeteros habla de los retos del gremio

Agosto 17, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País / Colprensa
El nuevo director de la Federación de Cafeteros habla de los retos del gremio

Roberto Vélez, nuevo director de la Federación Nacional de Cafeteros.

Roberto Vélez Vallejo asegura que la renovación de cafetales no debe acabar.

No son pocos, mucho menos fáciles, los retos que le esperan al nuevo gerente general de la Federación de Cafeteros, Roberto Vélez Vallejo. 

Este pereirano, economista de Colegio Mayor Nuestra Señora del Rosario con postgrados en las Universidades de Brighton (de Inglaterra) y Nueva York, ha insistido en que enfocará su gestión en la unidad del gremio y la rentabilidad del café, pero con una visión mucho más descentralizada de la gerencia. 

A escasos tres días de haber sido proclamado como el nuevo zar del café, Vélez Vallejo habló con Colprensa  para enviar un mensaje esperanzador a los caficultores: “El productor cafetero debe verse a sí mismo como un empresario profesional del campo. Ese es nuestro norte”. 

¿Cuál cree que fue el motivo para que entre tantos aspirantes iniciales y los tres finalistas, usted haya llegado a la Gerencia de la Federación?

El proceso de elección del nuevo gerente de la Federación, diseñado por el mismo gremio, fue sin duda el proceso gremial más democrático y transparente que conozco, no solo en Colombia sino en el mundo. Como resultado de ese proceso los tres finalistas tuvimos el privilegio de exponer nuestras ideas e iniciativas a todos los Comités Departamentales de cafeteros del país, y fue en ese debate de ideas y de consenso que se consolidó una candidatura que tiene una perspectiva nacional, de unión y de logros conjuntos y en equipo. 

Analistas dicen que Luis Guillermo Vélez y Adriana Mejía se prestaron para integrar una terna de uno. ¿Qué responde?

Creo que para todos los Comités Departamentales de Cafeteros del país quedó absolutamente claro que integramos una terna de tres. Tanto la doctora Adriana Mejía, como el doctor Luis Guillermo Vélez fueron unos compañeros de terna que contribuyeron muchísimo a este proceso, con sus valiosas ideas e iniciativas. 

Sin embargo, estábamos conscientes de que quien resultase elegido debería tener el respaldo de todos los cafeteros de Colombia para poder avanzar en los difíciles retos de la caficultura. Cuando se comenzaron a generar los consensos en torno a mi nombre ellos fueron consistentes con esa visión. En su lugar, yo habría hecho lo mismo. 

Para imitar la dinámica de rendición de cuentas del Gobierno, ¿Cuál es la meta que usted le pone a la gestión que empieza hoy?

Primero, tenemos que recordar que ya tenemos un plan estratégico 2015-2020, aprobado por el Congreso de Cafeteros de diciembre pasado, que tiene retadores indicadores y metas que debemos cumplir como administración, y sobre cuyos avances se reporta trimestralmente. 

Ahora bien, yo he dicho que mis tres principales prioridades son las de mantener la unidad del gremio, de trabajar incansablemente por recuperar la rentabilidad de la caficultura y disminuir sus riesgos para asegurar su sostenibilidad económica y, desde luego, buscar una institución cada vez más eficiente y relevante en lo local. 

La mayoría de voces coinciden en decir que la principal tarea del gerente es garantizar la unidad del mundo cafetero, ¿Qué va a hacer para conseguirla?

Este gerente, es un gerente de constante diálogo con las bases. Tenemos que escucharnos, oír las quejas y también las sugerencias y los planteamientos de acción. Un gremio que escucha a sus bases es un gremio que construye consensos y unidad en la diversidad. Vamos con este propósito a fortalecer la relación entre la oficina central y los comités departamentales y municipales y para ello vamos a modernizar y a hacer más descentralizada nuestra gestión. 

¿Cuáles cambios estructurales necesita la Federación para modernizarse?

Desde la perspectiva gremial vamos a fortalecer y modernizar nuestro Gobierno Corporativo, y nuestros procesos de decisión. Vamos a seguir trabajando en las iniciativas delineadas en el plan estratégico 2015-2020, que es el mandato de los caficultores, apalancando el uso de las tecnologías de la información y fomentando la innovación. Vamos a enfocarnos en aquellas áreas donde generamos valor al caficultor. Ese es nuestro norte. 

Usted dice que las parcelas cafeteras, por pequeñas que sean, deben ser empresas productivas. ¿Cómo lograrlo?

Tenemos que trabajar porque los productores tengan procesos modernos, que usen las últimas tecnologías, que accedan a la información relevante para sus fincas a tiempo. Todo eso lo podemos lograr, porque el productor cafetero debe verse a sí mismo como un empresario profesional del campo. 

¿Mantendrá el proceso de recambio de cultivos?

 La renovación de cafetales nunca debe acabar. Dejar envejecer los cultivos es la peor decisión de un productor, pues disminuye su productividad y cae en una trampa de pobreza. Seguiremos, sin duda trabajando en ese frente, ojalá con nuevas variedades que desarrolle Cenicafé.

¿Cuáles serán las recomendaciones de la Misión Cafetera que acogerá de inmediato?

Estamos de acuerdo en que el café sigue representando una opción de vida importante para millones de colombianos y que solo con una caficultura rentable será posible erradicar la pobreza en las zonas cafeteras. También coincidimos en que no existe una solución única en café. Existen oportunidades en cafés especiales y en cafés de calidad con mayores productividades. 

También creemos que le debemos dar prioridad a los asuntos ambientales, tanto en mitigación como en adaptación al cambio climático. Por encima de todo, vamos a modernizar a la Federación y su estructura institucional. 

¿Empezará el proceso sugerido por estudios científicos que hablan de la obligación de buscar pisos más altos para los cultivos cafeteros?

La Federación ha hecho un trabajo muy importante que complementa y profundiza los estudios de entidades como el Ciat, identificando indicadores bioclimáticos regionales y estrategias de adaptación para las diferentes zonas de las diferentes regiones cafeteras. Evidentemente, una de las opciones es la que usted menciona, pero no la única. Con estrategias de sombrío tecnificado también podemos avanzar, y mucho, para seguir siendo viables en lo ambiental 

¿De qué manera influirán en su gestión los resultados del Censo Agrario que muestran la concentración de la tierra en pocas manos, especialmente regiones productivas como las cafeteras?

El Censo Agrario es sin duda una herramienta clave porque lo que no podemos medir no lo podemos gerenciar. Por ello es importantísimo usar esta información para nuestros diagnósticos y diseño de políticas.

Ahora bien, es claro que hay concentración de la tierra en el sector rural colombiano, y que estos índices son menores en las zonas cafeteras que en aquellas de otras regiones no productoras. Nos falta avanzar muchísimo en formalización de predios. 

¿Cómo  aprovecharán el precio alto del dólar?, ¿en qué  favorecerá a los cultivadores?

La Federación ya ofrece instrumentos de protección de riesgo y cobertura de precios a través de las cooperativas que tenemos que dinamizar. Sin duda, una tasa de cambio depreciada favorece a los cultivadores, pero no podemos ser triunfalistas. La gran mayoría de monedas de nuestros competidores también han sufrido devaluaciones, luego una tasa de cambio depreciada no necesariamente nos hace más competitivos. 

El Gobierno ha destinado en los dos últimos años más de un billón de pesos para ayudar a los caficultores, pero ellos exigen más ayudas. ¿Acompañará usted esas demandas?

Los cafeteros enfrentan una incertidumbre económica sustancial con la volatilidad de los precios y tienen derecho a estar legítimamente preocupados. Pocos sectores, quizá ninguno, enfrentan estas volatilidades de un mercado que envía señales de precio con frecuencia contradictorias para un cultivo de tardío rendimiento como es el café. Y pocos sectores tienen la dimensión social que tiene el café. 

Ahora tendremos que ser cada vez más innovadores para diseñar mecanismos de apoyo al productor cuando enfrente dificultades, ya sea a través de mecanismos de cobertura de precio como los que ya mencioné o a través de ahorro colectivo. Ese es uno de nuestros retos para asegurar la rentabilidad.

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