El negocio del ecoturismo se sube a las lomas de Cali

Junio 21, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción El País
El negocio del ecoturismo se sube a las lomas de Cali

En estas fincas ecológicas se puede disfrutar del paisaje natural y desconectarse de la ciudad.

Unas 90 fincas ofrecen alojamiento a sólo 20 minutos de Cali. La estrategia busca explotar la zona rural de forma amigable con el medio ambiente.

Fincas en los alrededores de Cali que eran hasta hace pocos años sólo para disfrute de cerrados círculos familiares y baja productividad agrícola, han comenzado paulatinamente a cambiar su vocación al incursionar en el negocio del ecoturismo. Son unas 90 haciendas ubicadas a 20 minutos del casco urbano de la capital vallecaucana, y cuyos atractivos son el clima templado y su exuberante vegetación de bosque montañoso.Y están despegando con tal éxito, que ya ofrecen alojamiento a decenas de visitantes no sólo para descanso, sino para actividades recreativas y hasta científicas como el avistamiento de aves exóticas.Cinco de esos predios, entre los que figura la granja ‘El Manantial’ en el corregimiento La Leonera, recibieron la certificación ISO-14001 a la calidad por desarrollar un plan amigable con el medio ambiente, pese a su vocación turística.“En los 480 metros cuadrados de la finca no sólo ofrecemos hospedaje, sino que hemos podido preservar una reserva natural para plantas y animales”, señala su propietaria, Clemencia Perafán.La estrategia es impulsada por la Secretaría de Cultura y Turismo de Cali junto con la Unidad Municipal de Asistencia Técnica, Umata, para que las fincas sean autosostenibles. “La idea de abrirnos al turismo en nuestra finca fue de un hermano que trabajó en el Hotel Aristi. Le creímos, y buscamos que el negocio se consolide” señala Álvaro Perafán Pérez, administrador de la hacienda ‘La Paila de Lilia’ en el corregimiento La Elvira. En el sitio se pueden albergar 25 personas. La actividad ecoturística se combina con gastronomía criolla, lo mismo que con pesca deportiva, caminatas por senderos, alquiler de caballos, salones para charlas empresariales, camping y fiestas.Potencial y promoción“Este es un programa que está arrancando, reconozco que nos falta mayor promoción, y por eso buscamos que en menos de 10 años podamos competir con regiones como las del Quindío, pues el potencial de la zona rural de Cali es grande”, dice el secretario de Cultura y Turismo Municipal, Argemiro Cortés.Para ello ya se cuenta con una guía especializada que incluye la Vuelta de Occidente y las rutas de la montaña y fluvial que cobija a los 15 corregimientos donde hay un sinnúmero de fincas con posibilidad de operar como futuros ecohoteles al pie del Parque Natural de los Farallones de Cali.Por ahora, la delantera en esta estrategia la llevan varias haciendas de los corregimientos de Los Andes, Pichindé, Felidia, La Leonera, La Elvira y El Saladito, que conforman el circuito de la Vuelta de Occidente. Le siguen Pance, Villacarmelo y La Buitrera. El potencial ecoturístico también involucra a Navarro, La Paz, G0londrinas, La Castilla, El Hormiguero y Montebello.“Hacer ecoturismo no es caro. Los caleños tienen la oportunidad de conocer a bajo costo su gigantesca zona rural, sin tener que desplazarse a otras regiones”, señala por su parte, la ingeniera agroindustrial, Angela Corredor, propietaria de la finca ‘Loma Azul’ en La Elvira. El sitio es uno de los preferidos para los observadores de aves.Alexis Rivera, vocero del programa ‘Valle Multicolor’, afirma que la “idea de las ecofincas turísticas de Cali es interesante a mediano plazo, pero debe promocionarse más para que la gente las conozca”. Dicho criterio lo comparte, Katherine Ramírez, directora regional de la Asociación de Agencias de Viajes y Turismo, Anato, al señalar que “es un esfuerzo que amerita una promoción articulada con otras instituciones, pues su potencial es grande”.Aún así, personas como Olga Morales, auxiliar de campo de la oficina de turismo, recalcan que “algún día el ecoturismo será muy importante, pero se necesita que los caleños conozcan primero las ventajas de su zona rural, gasten acá y no en otras regiones”.Por ahora, la estrategia está en marcha de manera cuidadosa, porque busca que la zona rural se desarrolle para el turismo ecológico, pero no de manera intensiva, pues actualmente sus 42.000 hectáreas son la ‘fábrica’ de oxígeno y agua de la Sultana del Valle.

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