El café, un negocio que deja buen aroma

El café, un negocio que deja buen aroma

Julio 27, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
El café, un negocio que deja buen aroma

1,87 kilos de café verde consumen al año los colombianos, mientras que en Costa Rica la cifra es de 3,54 kilos y en Brasil 5,48 kilos.

Crece el número de firmas que compiten por el consumidor colombiano. Más tiendas y productos.

Cuando usted se toma una taza de café en una tienda de Juan Valdez, en Café Mulato, en Starbucks -que acaba de arribar al país- y hasta en una panadería, no solo está disfrutando de una buena bebida, sino que está acrecentando una industria que cada día aumenta su aroma con más negocios. Se estima que el mercado de café en Colombia (tostado y molido) mueve alrededor de $1 billón al año, sin tener en cuenta las ventas que generan estas tiendas especializadas que tienen mayor auge y cuyas perspectivas son de amplio crecimiento, de ahí la llegada de la cadena Starbucks, que planea tener 50 puntos en Colombia en cinco años.En este negocio compiten grandes y pequeños, desde las panaderías de barrio, que según Ana María Sierra, coordinadora del programa Toma Café, están llevando el capuchino y otras bebidas más sofisticadas a diferentes sectores de las ciudades, hasta Starbucks que es una de la firmas del sector más grandes del mundo con 20.000 tiendas (de las cuales 1500 en Asia y 700 en América Latina).Esta multinacional del café -que compra 400 millones de libras de grano colombiano al año), espera facturar en 2014 US$16.500 millones. Mientras que Juan Valdez, la cadena nacional más grande, tuvo ingresos el año pasado por $142.377 millones (US$75 millones en 270 tiendas).Grandes o pequeños todos compiten por el cliente colombiano que está gastando más en la compra de esta bebida. Cifras de Nielsen indican que el consumo de café en los hogares creció 2,7 % en todo el territorio nacional en 2013, cuando un año atrás la cifra había sido del 1 %. En la región Pacífico ese crecimiento fue del 13 %.Las razones de este repunte, según Ana María Sierra son dos: el surgimiento de más tiendas y de cafés especiales, así como un mejor ingreso de las familias colombianas.En Cali, Café Mulato es una de las compañías que se abre paso en este campo. Alejandro De Lima, gerente de esta empresa, considera que los colombianos han aprendido a tomar la bebida y de buena calidad y que eso ha repercutido en un incremento de las ventas. Pero destaca que falta mucho por avanzar, dado que el consumo por habitante de café es muy bajo frente al promedio mundial, lo que evidencia el potencial de crecimiento. (Según cifras de la Federación Nacional de Cafeteros del 2011, el consumo de los colombianos era de 1,87 kilos de café verde al año, mientras que en Brasil era de 5,48 kilos).El aroma sigueTanto las compañías internacionales, como las colombianas están pensando en expandirse. Café Mulato cuenta con 8 tiendas en Cali y otra de sus líneas de negocios es la distribución de máquinas italianas para restaurantes, hoteles y cafeterías, las cuales permiten servir diferentes tipos de café fresco al instante. “Este negocio crece de manera vertiginosa y ahora vamos a entrar a Bogotá y Medellín”, dijo De Lima.Juan Valdez sigue creciendo. Acaba de abrir otra tienda en La Florida (EE.UU.) y esperan, en cinco años, tener 60 locales en ese Estado. Hernán Méndez, presidente de Procafecol, que opera la marca Juan Valdez, afirma que es claro que el consumo de la bebida está en alza en el país y se espera que así continúe. Actualmente esta empresa tiene 195 tiendas en Colombia y 85 en el exterior y proyectan terminar este año con 20 puntos de venta más, 10 en el país y otro número igual en el mundo.“En la medida en que el país lo permita seguiremos creciendo. La diferencia entre nosotros y una parte de la competencia es que ofrecemos un café premium”, destaca el directivo. El año pasado, según la Federación Nacional de Cafeteros, visitaron las tiendas Juan Valdez 42 millones de personas y el producto más vendido en estos puntos fue el capuchino, “pero vemos un gran crecimiento de las preparaciones frías”, dice Méndez. La cadena Oma cuenta con 210 negocios, entre barras y cafés restaurantes y su plan de expansión incluye 20 tiendas más en el corto plazo.Adicionalmente, hay otros empresarios pequeños en competencia como Café Gualilo, Café Quindío, o grandes marcas que han incursionado con la bebida como McDonald’s, Ventolini y cientos de restaurantes que apuestan al negocio, adquiriendo máquinas especializadas. “Lo que evidencia el mercado es que además del crecimiento de las tiendas de cadena, hay un aumento de los cafés “independientes” o de propiedad familiar. Los datos de algunas empresas muestran un aumento en ventas cercano al 20 % en los años recientes”, asegura Ana María Sierra.Howard Schultz, presidente de Starbucks, manifestó a su llegada a Colombia que cuando la marca entró a México duplicó en ese país el consumo per cápita del café, tras una década de trabajo, y ahora esperan que suceda lo mismo en el territorio nacional. El Presidente de Procafecol cree que la llegada de Starbucks contribuirá al aumento del consumo y de negocios como las máquinas de café. Lo más destacable del crecimiento de este negocio es que tanto las marcas nacionales como las internacionales utilizan como materia prima el grano colombiano, por lo que hay buen aroma para todos. Según Procafecol, son las 560.000 familias cafeteras del país las que se benefician del auge del café en todas sus presentaciones.

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