El alza del dólar es necesaria para la economía nacional: Ministro de Hacienda

Agosto 23, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Alfredo García | El País.
El alza del dólar es necesaria para la economía nacional: Ministro de Hacienda

Ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas.

El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, sostiene que la devaluación permitirá sostener el crecimiento del PIB, así servicios y productos importados sean más caros. Admite que Colombia estuvo al borde de sufrir 'enfermedad holandesa', pero solo tuvo un ‘resfriado’.

Contrario a lo que muchos colombianos piensan, el Gobierno está más que tranquilo con un dólar que escaló con rapidez hacia los $3000, un registro histórico que muchos consideran   daniño para la economía. Otra cosa piensa  el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas Santa María, quien cree que la devaluación del peso ayudará a mantener el crecimiento económico, aunque admite que los hogares y las empresas deberán acostumbrarse a vacaciones en el extranjero y productos importados más caros, sin que ello provoque una disparada de la inflación. En su concepto, lo que está pasando era necesario, ya que durante la época del dólar barato el país estuvo al borde de sufrir la llamada 'enfermedad holandesa',  por su fuerte dependencia de los ingresos petroleros, los cuales ahora están en picada por los bajos precios del crudo. ¿Por qué dice que los colombianos deben ajustarse a un dólar caro; acaso con esa política no se  está frenando el consumo de los hogares y de las empresas?La época del dólar barato ya se acabó. La razón es que ya no estamos en el mundo con un petróleo a US$110 por barril. Estamos hoy en un mundo muy diferente, con un petróleo por debajo de los US$50 por barril. Eso naturalmente afecta la disponibilidad de divisas por parte de Colombia. Estamos también frente a un cambio de la política monetaria de los Estados Unidos, donde se anticipa que van a subir las tasas de interés. Conclusión: el mundo será diferente de aquí en adelante. Colombia convivió con una moneda sobrevaluada durante muchos años que nos generó una forma, digamos incipiente, de una enfermedad que no era crónica, era una enfermedad que se podía tratar simplemente con remedios de farmacia. No era una enfermedad que requiriera quirófano, era más bien una especie de resfriado. Ministro, entonces lo que pasa no son secuelas de una 'enfermedad holandesa' a la que no le dimos atención, es decir, cuando dependimos mucho del dinero del petróleo y descuidamos al agro y a la industria...Si hubiéramos seguido por ese camino de pronto habríamos agarrado esa enfermedad. Teníamos una versión incipiente que se estaba incubando, pero no había explotado. Estaba incubándose una 'enfermedad holandesa', pero por fortuna la paramos a tiempo. Fue algo tenue e incipiente y estuvo asociada a la sobrevaluación del peso y a que la industria no tuvo un desempeño tan destacado como debería tener. Esa fue la 'enfermedad holandesa' en nuestro caso. ¿Es justificable ahora una fuerte subida de la tasa de cambio?Vivimos  una sobrevaluación del peso que afectó a la industria, al agro y al turismo. Eso está cambiando y vamos hacia una moneda con un nivel más competitivo. Tenemos esa nueva realidad y no es cuestión de calificarla como buena, regular o mala. Con una devaluación donde no hay ganadores y perdedores,  al final del día lo que podemos decir es que trata de un ajuste necesario en un precio relativo, pues recordemos que estos son precios relativos. Es decir, dólares por pesos, o productos importados versus productos nacionales. Esos cambios dan unas señales, lo cual hace que sea más atractivo comprar productos nacionales que extranjeros. Esa es la principal señal que están recibiendo todos los hogares y las empresas colombianas.  En otras palabras llegó la hora de consumir más en pesos y alejarnos de todo lo extranjero...El dólar se encareció y todo lo importado experimenta alzas, y cosas como las vacaciones en el exterior son ahora más costosas. Los productos nacionales se vuelven más atractivos, lo mismo que los destinos nacionales a la hora de viajar. Pero le ayuda también a quienes exportan, pues había empresas que habían perdido mercados frente a las importaciones. Aquí nos acostumbramos a importar de todo, y hay muchos productos que los podemos elaborar nosotros. ¿Entonces por qué  analistas y empresarios afirman que un dólar de $3000 podría ser  muy dañino para la economía y las empresas?El problema es la renta petrolera y no la tasa de cambio. La disminución de los ingresos petroleros nos genera menores ingresos fiscales y en exportaciones. Ese es el problema. La devaluación (del peso) es una forma de ajustarnos frente a esa circunstancia. Es una manifestación clara de ese inconveniente, pero al mismo tiempo se trata de una señal que va a permitir que la economía colombiana se acomode a esos menores ingresos petroleros. ¿Por qué el Banco de la República no ha intervenido el mercado cambiario en esta coyuntura como si lo hizo cuando la divisa estaba por debajo de $2000 al utilizar grandes sumas para comprar dólares?El fenómeno es tan fuerte, y sobre todo tan permanente, que el Banco de la República no tendría capacidad suficiente para revertir esa tendencia alcista. Es un fenómeno global demasiado potente (para enfrentarlo). De manera, que el Emisor puede salir a vender reservas internacionales, pero no va a generar grandes cambios en el mercado de divisas. Insisto:  se trata de un fenómeno permanente que va a durar  un buen tiempo. Pienso que eso sería tapar el sol con las manos. ¿Entonces, el papel del Emisor sería inocuo?Podemos acabar en la misma situación, pero habiendo perdido buena parte de nuestras reservas internacionales. ¿No teme que con un dólar muy alto, nos vuelva a asustar el fantasma de la inflación en Colombia, es decir, que los precios de bienes y servicios se disparen para los consumidores?La inflación está en 4,5% y el Banco de la República considera que volverá a estar por debajo del umbral del 4% en el primer trimestre del próximo año. Estamos convencidos de que eso es así. Entre otras cosas porque el aumento del precio del dólar es por una sola vez, y no es una inflación permanente. Es simplemente un aumento del precio de los productos importados por una sola vez. Eso no tiene por qué generar un incremento de la inflación colombiana. ¿Qué va a pasar entonces con las importaciones que son necesarias? Las importaciones están cayendo fuertemente porque se encarecieron con esta nueva tasa de cambio. De forma tal, que el ajuste en la balanza comercial se está dando de una forma muy rápida. En el primer trimestre del 2015 el déficit de la cuenta corriente del país (ingresos por exportaciones versus importaciones) fue el 7% del Producto Interno Bruto, PIB. Y vamos a tener para todo el año  un déficit del 5,6% del PIB.  ¿Qué tan vulnerable es la economía colombiana?, pues el último análisis del banco JP Morgan afirma que esa debilidad  se está desnudando hoy  porque el país también  dependió mucho del capital extranjero.Ese concepto es muy sensacionalista. Ellos argumentan que somos vulnerables con México porque hemos recibido grandes capitales. Es decir, porque somos países que hemos hecho bien la tarea, con una economía abierta, y por supuesto nos ha entrado mucha inversión extranjera. A ellos les parece que es vulnerable que esa cantidad de recursos se vaya a ir. La verdad es que esos capitales foráneos llegaron porque las economías han estado bien manejadas, y por esa misma razón no se irán, y se quedarán porque los fundamentales macroeconómicos son sólidos. A pesar de los nubarrones, una fuerte devaluación y una desaceleración económica, ¿a qué cifra le sigue apostando, pues el mismo Banco de la República pronostica que el PIB no crecerá más allá del 2,8% este año?Nuestro pronóstico sigue siendo un 3,6%, pero naturalmente no estamos revisando nuestras proyecciones mes a mes.  Se dice que el 2016 será un año de peor desempeño económico, y que gobierno, empresarios y hogares recibirán un mayor golpe. ¿Cuál es la verdad?El 2016 los analistas esperan que sea un año de mejor crecimiento frente al 2015. Realmente el año del golpe es el 2015 ya que están bajando los ingresos fiscales, y fíjese usted que hemos logrado adelantar un manejo de la economía sin sobresaltos, es decir, con una especie de aterrizaje suave.  El 2016 seguirá siendo un año de transición como lo ha sido el 2015. Estamos haciendo una transición a una economía menos dependiente del petróleo, con menos ingresos fiscales y que pueda mantener un ritmo destacado de crecimiento en el contexto latinoamericano. A pesar del choque petrolero que hemos tenido, la economía colombiana sigue siendo una de las de mayor expansión. Eso realmente es impresionante. Y la devaluación ayudará a esa transición y a un mayor crecimiento. No es un obstáculo porque reduce las importaciones y aumenta las exportaciones. La devaluación no es si misma mala.  ¿No es inoportuno tramitar ahora una nueva reforma tributaria? el empresariado sostiene que la última, fue muy dura...La reforma tributaria debe acompañar una transición de la economía hacia un desarrollo más balanceado. Es decir, hacia una economía con nuevos liderazgos de la industria, el agro, el comercio y el turismo, y precisamente la próxima reforma tributaria debe generar unas condiciones de competitividad para esos sectores.  Muchos industriales quedaron inconformes con las últimas medidas en favor de ese sector, pues sostienen que prefieren no alivios, sino  una verdadera política industrial... ¿Qué les responde?La política industrial cada quien la interpreta a su manera. Para mi es ofrecer unas condiciones que hagan atractivo el invertir en Colombia y desarrollar proyectos productivos. Eso va de la mano de una política macroeconómica, responsable, de una inversión en infraestructura —que antes era un cuello de botella— de más inversión en educación, lo mismo que en ciencia y tecnología. Todo eso lo estamos haciendo. Isagén sí se venderáEl procurador Alejandro Ordoñez insiste en que no se debe vender a Isagén por la fuerte coyuntura del dólar. ¿El Gobierno Nacional continuará con ese negocio?La venta de Isagén es indispensable para financiar las inversiones en materia de infraestructura vial que necesita Colombia. Al inversionista se le dio la oportunidad de pagar Isagén en dólares, pero la valoración de la empresa está hecha en pesos. La empresa genera caja en pesos, vende energía eléctrica en pesos y su valor lógicamente está en pesos. Cosa diferente es que el comprador  pueda pagar en dólares.

 

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad