Economía del Valle empieza a sentir impacto del paro agrario nacional

Economía del Valle empieza a sentir impacto del paro agrario nacional

Agosto 25, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Economía del Valle empieza a sentir impacto del paro agrario nacional

Los transportadores agremiados en Asecarga dicen que pierden $100.000 millones diarios al no mover los vehículos debido al paro.

Pérdidas en el transporte, alzas en los alimentos y más costos para las empresas dejan las protestas del paro nacional agrario. Gobierno en la búsqueda de acuerdos.

Mientras los productores de papa, cebolla, leche, panela y café paralizaron gran parte del país para reclamar por el futuro del sector agropecuario. Otra parte del campo y de muchos otros sectores productivos sufren las consecuencias.Los costos de esta parálisis aún no se cuantifican, pero algunos se atreven a decir que son “gigantescos”. Eso opina Marino Quintero, presidente de Asotrans, quien asegura que las pérdidas de los transportadores intermunicipales son incalculables. “Desde el primer día de paro prácticamente no se envían carros entre Bogotá y Boyacá, tampoco al sur del país, eso significa un lucro cesante que afecta a toda la cadena del transporte”, dice. Solo entre Cali y Nariño se estima que se dejan de facturar $120 millones diarios por parte de las diferentes empresas de transporte. Por eso, afirmó Quintero que le han solicitado al Gobierno Nacional que además de pólizas de terrorismo se tengan pólizas que cubran ese lucro cesante cuando se generen situaciones como las actuales.Otros gremios como Asecarga se atreven a dar una cifra y calculan que el transporte de carga ha dejado de facturar $712.000 millones en todo el país. Pero el transporte no es el único afectado. Cálculos de la Cámara de Comercio de Buenaventura indican que la primera semana de paro le deja pérdidas a los comerciantes, hoteleros y pequeños negocios del Puerto por un valor aproximado a $2400 millones, los cuales provienen de una menor facturación en las estaciones de servicio, menos ventas en los restaurantes y hoteles por la baja circulación de camiones y de turistas y por los fletes que no reciben los transportadores de carga por estos días.El empresario caleño Luis Fernando Tascón afirma que la industria también sufre las consecuencias. “Buscar un camión para transportar mercancías en este momento significa pagar 20 % o más de los fletes actuales”, dice.Según la Cámara de Logística de la Andi, lo que se ve hasta el momento es que los fletes se han incrementado entre 5 % y 20 %, dependiendo de la zona y consideran que las empresas se ven afectadas en la medida en que hoy en día manejan menos inventarios y se podría ver desabastecidas, si continúa el paro. Por ejemplo, una situación delicada afrontan las empresas de frutas en el norte del Valle, las cuales no han podido movilizar su carga. Es el caso de la sociedad Alberto Aristizabal y Cia, que calcula pérdidas diarias por $60 millones.Hasta el pasado viernes, esta empresa dejó de mover 5000 arrobas de uva, 10 toneladas de guayaba y otras 10 papaya, 5 toneladas de guanábana e igual número de maracuyá. Gran parte de esta fruta que tenía como destino la Costa Caribe, Medellín y Bogotá, se perdió. La afectación está llegando a los trabajadores. “Si la situación sigue igual tendremos que enviar para la casa a por lo menos el 50 % de los empleados porque si no sacamos fruta, pues no hay venta y no hay recursos. Esto nos afecta, pero el Gobierno tiene que 'pararle bolas' a la agricultura, venimos mal y con estas cosas, la situación empeora”, afirmó Rodolfo Baldión, administrador de la firma Alberto Aristizabal.Anif hizo un estudio de lo que significaron los paros que se hicieron a inicio de año y concluyó que eso le costó al país $911.000 millones, es decir, el 0,8 % del PIB.Ahora, asegura, Sergio Clavijo, presidente de este gremio, es prematuro saber cuánto costará este paro agrario, sin embargo, considera que claramente se afectará el crecimiento económico de Colombia. Pero el economista Eduardo Sarmiento considera que los efectos del paro no alcanzarían a impactar el PIB, pero sí tienen un impacto sicológico y de pesimismo generalizado. “La indignación de los productores es por un sistema económico que los lesiona porque todo lo que se produce afuera del país es más barato, más es el daño de la política económica, que lo que puedan generar las protestas”, afirma. Pierde la institucionalidadJulio César Alonso, director del Centro de Investigación en Economía y Finanzas, Cienfi, del Icesi, asegura que todos los paros dejan sobrecostos en materias primas y en los alimentos, afectando a los hogares de los colombianos, pero considera que el mayor costo es la pérdida de credibilidad del Gobierno Nacional al ceder ante las vías de hecho. “Ese es el peor daño, los paros están dejando la sensación de que con las vías de hecho se logra sacar tajada del presupuesto nacional. Este es uno de los costos más grandes que vivirá la sociedad en el presente y en el mediano plazo y es que esto se vuelva una costumbre”, asegura.Los cafeteros lograron con el paro pasado un subsidio que representará $900.00 millones del presupuesto nacional y es posible que se mantenga para 2014. El sector agropecuario en conjunto pide reducción en el valor de los insumos, condonación de deudas y precios de sustentación para sus cosechas.“Con todo esto me causa desazón que el Gobierno conociendo de antemano el sentimiento de indignación de los campesinos de Colombia, mantenga casi igual el presupuesto para el sector agropecuario para el 2014, entonces donde está el ejercicio democrático. El presupuesto es paupérrimo, no es ni el 2 % del PIB, para 14 millones de colombianos del campo”, asegura Víctor Correa, vocero de Dignidad Cafetera.César Pachón, líder del sector agropecuario en Boyacá, es consciente que todos pierden con un paro que paraliza gran parte del país, pero “siempre le digo a los cultivadores vale la pena perder por unos días para garantizar la sobrevivencia agrícola por el resto de la vida”, dice el cultivador que considera que el Gobierno Nacional ha abandonado el campo, abriendo los mercados cuando los productores nacionales no son competitivos. “Falta una política que nos de condiciones, que genere una agricultura ordenada, control al contrabando, subsidios, pero la verdad nada de eso hay, nos abandonaron”, afirma.En busca de acuerdos El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Agricultura, intentaba este fin de semana poner fin al paro agrario con una nueva reunión con los líderes del sector papero de Boyacá.La idea es poner en marcha las mesas de negociación con la presencia de los diferentes sectores productivos que participan de la protesta que ha afectado en especial a Boyacá, Cundinamarca y Nariño, regiones donde continúan los bloqueos de carreteras.César Pachón, líder del sector papero, dijo que no quieren más compromisos, sino acciones, porque el Gobierno no cumplió con los acuerdos hechos meses atrás. Asegura que los productores de papa pierden $8 millones por hectárea y que están afectados por el contrabando, en especial el que entra de países como Ecuador y Perú, y por los costos que genera la cadena de intermediación. Del cultivo de la papa viven cerca de 47.000 familias en Boyacá y 95.000 en todo el país.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad