Economía de Cali no está en un mal momento, pese a cierre de Michelin

Economía de Cali no está en un mal momento, pese a cierre de Michelin

Junio 14, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co
Economía de Cali no está en un mal momento, pese a cierre de Michelin

El cierre de Icollantas S.A. en Cali dejó a casi 200 personas sin empleo. Los empleados no aceptan los acuerdos de liquidación y esperan a las afueras de la planta en el barrio San Nicolás hasta tener garantías.

Analistas evalúan si el cierre de la multinacional pone en evidencia la crisis de la economía local. Inversiones de otras empresas y repunte de otros sectores de producción muestran la otra cara de la moneda.

¿Está atravesando la economía del Valle del Cauca por un período de crisis? ¿Qué se debe hacer para corregir ese rumbo? Esa es la pregunta que se formulan hoy muchos vallecaucanos, después de conocer la noticia del cierre de la planta de Icollantas-Michelin en Cali, que dejó a casi 200 personas sin empleo.El sorpresivo anuncio fue calificado por muchos especialistas y ciudadanos del común como un hecho nefasto y grave para la economía regional, con argumentos incuestionables. Después de todo, se trata de la desaparición de una importante firma con más de 70 años de actividad en la región, cuyo retiro deja sin trabajo a mano de obra calificada en una ciudad como Cali, que con una tasa de desocupación del 16,4% hasta el mes de abril figura entre las 'campeonas' nacionales del desempleo.Ello sin contar lo que el economista Alfonso Santacruz, integrante de la Mesa de Empleo del Observatorio Económico y Social del Valle, llama "impacto sicológico", pues "se crea la percepción entre la gente de que en plena época de crisis las industrias se van de la ciudad".Las reacciones pesimistas están a la orden del día en las calles y en las redes sociales de Internet. "Es un golpe duro a la industria de Cali y del Valle en general. Más de 400 empleos directos y otro tanto entre provisionales y proveedores afectados; el contrabando de la China y de Corea hace que las llantas colombianas queden por fuera de mercado", comentó el ciudadano Nelson Fierro, a través Elpaís.com.co.Sin embargo, por más extraño que parezca, no necesariamente el cierre de la llantera significa que la economía regional se encuentra en un momento crítico o un callejón sin salida. Quienes así piensan sostienen que el éxito o fracaso de una compañía depende de múltiples factores, los cuales no necesariamente están asociados a las condiciones económicas de la ciudad, y argumentan que debe hacerse un análisis más completo y frío de la situación.María Eugenia Lloreda, directora de Invest Pacific, la agencia encargada de atraer inversión privada hacia el Valle del Cauca, sostiene que si bien la competencia contra los productos de origen chino es fuerte, los costos de energía y gas son muy altos en comparación con otros países de la región y hay una innegable revaluación del peso, el retiro de multinacionales como Michelín no es un problema exclusivo de Cali y no se le puede atribuir a la ciudad."Las empresas se van de un lugar porque sus modelos económicos no funcionan y no se vuelven rentables por diferentes factores. Por ejemplo, las compran otras empresas y su sede administrativa se va para Bogotá. Pero hay que borrar ese paradigma de que las multinacionales se han ido de Cali por inseguridad, violencia y narcotráfico, cuando no es así", aseguró.Agregó que, como muestra de ello, hay otros hechos que no se pueden desconocer: "Mientras Michelín se va, continúa en marcha la proyección de cinco proyectos de Centros Comerciales que invertirán $624.000 millones en Cali, y la ciudad se posiciona entre las 20 urbes más atractivas para la inversión en Latinoamérica".El año pasado, a través de Invest Pacific, se concretó la llegada 13 empresas al Valle que representarán una inversión aproximada de US$164 millones. Algunas de ellas ya arrancaron operaciones como PriceSmart, Avanza, Alkosto y otras concretarán su inversión este año. Por ejemplo, Unilever es una de las firmas británicas que ha recibido el acompañamiento de Proexport en su proceso de instalación y expansión. La compañía proyecta invertir unos 40 millones de euros en una planta de producción de detergentes en el Valle del Cauca – la tercera en el país – no solo para abastecer el mercado nacional, sino para exportar a Venezuela, Ecuador y Centroamérica.Para otros analistas, como el economista Julio César Alonso, docente de la Universidad Icesi, el panorama tiene dos caras. "Sí hay sectores que están repuntando en Cali, como construcción, logística, comercial, servicios y empresas de consumo masivo, pero también es evidente que la industria ha perdido 21 mil empleos entre el 2012 y abril de este año", afirmó."Hay sectores a los que les esta yendo bien, pero a otros les va muy mal, y en ultimas el crecimiento económico trae bienestar para la ciudad y eso solo se traduce en más empleos, pero el Dane está indicando otra cosa", argumentó. Más allá de esa discusión, la pregunta que empieza a tomar fuerza en círculos académicos y empresariales es qué se debe hacer para que el caso de Icollantas no se repita en otros sectores de la economía. No existe una receta única, sino, por el contrario, un conjunto de retos que se deben encarar en diferentes frentes.Rafael Antonio Muñoz, magister en Administración y docente de la Universidad Autónoma de Occidente, advierte que las empresas vallecaucanas deben poner en marcha procesos de ajuste interno para enfrentar la dura competencia que se avecina con la puesta en marcha de los tratados de libre comercio suscritos por Colombia."La certificación de las compañías, la redefinición de los procesos internos, la capacitación de su talento humano y el desarrollo de nuevas estrategias serán puntos claves para su rendimiento. Pero también el Gobierno debe favorecer a la economía nacional, ¿qué medidas está tomando el Gobierno para evitar la afectación de estos sectores como el industrial?", cuestionó Muñoz.Por su parte, Alonso pone sobre el tapete otro aspecto crítico. "Si bien el Gobierno debe hacer reales sus compromisos sobre mejoras a la infraestructura vial y portuaria, para hacer más competitivas a las empresas nacionales, la educación de la mano de obra en general es el otro asunto clave"."Es indispensable una reforma a la educación en todos los niveles, y nos falta mucho por hacer. Solo de nuestro aparato educativo y de nuestra mano de obra dependerá la competitividad de la economía del país a largo plazo", explicó.El debate sobre lo que debe hacer el Valle del Cauca para reactivar su economía, apenas comienza. ¿Cuál es su opinión?

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