Crisis económica afecta cada vez más el bolsillo de los españoles

Crisis económica afecta cada vez más el bolsillo de los españoles

Septiembre 09, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Crisis económica afecta cada vez más el bolsillo de los españoles

Camilo Andrés no descarta regresar a Colombia por la crisis en España. Para poder volver al nivel de empleo de antes del inicio de la crisis, España tendría que crear un total del 2.875.000 nuevos puestos de trabajo.

La semana pasada el IVA pasó del 18% al 21% disparando los precios de los productos cotidianos. Las medidas del Gobierno español para enfrentar la crisis, afectan a los ciudadanos.

Camilo Andrés dice que ahora lo piensa dos veces hasta para ir al supermercado. Justo la semana pasada se mudó de apartamento en Madrid porque la renta anterior estaba muy alta y cuando fue a comprar la comida para su primer almuerzo supo que en adelante no la iba a pasar bien: con el aumento del IVA del 18% al 21% en toda España, sus compras en supermercados de bajos precios como el Día Por Ciento costaron 70 euros más que antes. “Es que la crisis parece peor cada día. Ya estoy a un paso de dejar de comprar hasta carne, porque los precios están por los cielos ”, dice Camilo medio en broma, pero hablando muy en serio.El aumento del IVA es una de las medidas del gobierno de Mariano Rajoy para reducir el déficit público a 6,3% del PIB, pero muchos españoles e inmigrantes que viven en ese país se han mostrado en franco desacuerdo con la medida, por considerar que los afecta más de lo que los puede beneficiar.Nieves Peralta, una española casada y con dos hijos, cuenta que tuvo que realizar compras no programadas en su presupuesto, para evitar el aumento de los precios.“Como subieron el IVA la semana pasada, hace un mes vengo comprando ropa nueva, comida no perecedera y útiles escolares para no tener que comprarlos más caros después. Ya me gasté todo el sueldo y debo esperar a finales de septiembre a que me paguen de nuevo en el trabajo”.Pero no sólo la comida y los útiles escolares sufrieron un incremento de precios. Las ópticas, las entradas al cine, al teatro y a los conciertos tienen ahora nuevos impuestos. Algunos productos como gafas con lentes de aumento valen ahora entre 8% y 21% más que hace dos semanas. José González, periodista deportivo madrileño, cuenta que para él es “desastroso” que subieran el IVA y no los impuestos a las empresas y personas de grandes fortunas. “En vez de subir el IVA de lujo, suben el de los más necesitados. Estamos ayudando a la banca con nuestros impuestos”, señala. “Eso lo que hace es que el consumo se estanque ¿y así cómo vamos a salir de la crisis?”, agrega.El aumento de los precios también está golpeando duro al transporte público español. Por ejemplo, el abono mensual para el metro y el sistema de buses pasó de 48 a 51 euros y el pasaje de un sólo viaje ya no vale 1,50 euros sino 2,00 depende de la cantidad de estaciones que se recorran. Asimismo aumentó el valor del tiquete para entrar al aeropuerto. Pasó de 3,50 a 5 euros.La salud, el lío de los inmigrantesDesde el pasado sábado 1 de septiembre los ciudadanos extranjeros que carecen de permiso para residir en España deben pagar si quieren acudir regularmente a la consulta de un doctor en un centro público de salud.La nueva ley sanitaria, que fue aprobada en abril pero entró en vigor la semana pasada, pone un punto final al acceso universal y gratuito que brindan los servicios públicos de salud españoles a cualquier persona, independientemente de su nacionalidad y condición.Es un caso único en Europa y casi en el mundo, donde lo habitual es cobrar la atención médica a través de seguros privados o fórmulas mixtas público-privadas. Este servicio, como tantas otras cosas en España, no ha podido sobrevivir al tsunami económico que barre el país de costa a costa desde hace cuatro años.“Ya no tenemos un sistema sanitario preparado para atender al mundo entero”, admitió hace unas semanas el consejero de Sanidad de la comunidad de Madrid, Javier Fernández-Lasquetty. A partir de ahora, los inmigrantes que necesiten seguridad médica, deberán pagar mensualmente 75 euros. Esa es una cifra casi alarmante en un país en donde un transplante de hígado o el tratamiento de una simple gripe cuesta lo mismo: nada. Ni un solo céntimo. Porque se trata de un sistema solidario que se financia con los impuestos directos e indirectos.El Tribunal de Cuentas, que fiscaliza el gasto público, estimó que España pagó una factura de US$1.300 millones el año pasado en atención sanitaria a extranjeros no residentes en España. Con un país ahogado por las deudas, el Gobierno busca dinero hasta debajo de las piedras. Y el problema no es menor: en España residen unos 5,7 millones de inmigrantes, el 12% de la población.Aunque no hay cifras oficiales, se calcula que al menos 150.000 personas que viven en España, pero no han podido conseguir su permiso de residencia, perderán su tarjeta sanitaria, el derecho a visitar un médico y la subvención de la Seguridad Social para la compra de fármacos con receta.Pero, los españoles también tienen que apretarse el cinturón a la hora de medicarse. Desde el 1 de septiembre 417 medicamentos dejaron de ser financiados por la Seguridad Social española, la mayoría indicados para dolencias menores, tales como irritación de la piel, tos, acidez, diarrea o estreñimiento, lo que permitirá un ahorro que el Gobierno cifra en más de 450 millones de euros.Cuesta educarseCamilo Andrés es colombiano. Se fue a Madrid a estudiar una maestría de ciencias en una universidad pública. Pero sumado al aumento en el arriendo y la comida, debe enfrentar también un alza del 100% en su matrícula. Camilo, originario de Bogotá, pagó el año anterior 600 euros y, cuando regresó a matricularse el mes pasado, el costo había pasado a 1.200. Por eso, dice que tal vez ni termine de estudiar. No tiene cómo seguir sobreviviendo si los precios siguen subiendo. Cuestión de esperar.

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