“Colombia tiene todo para crecer a tasas del 7 %”, ANDI

“Colombia tiene todo para crecer a tasas del 7 %”, ANDI

Febrero 17, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Alfredo García Sierra | El País
“Colombia tiene todo para crecer   a tasas del 7 %”, ANDI

El presidente de la Andi, Luis Carlos Villegas.

El presidente de la Andi, Luis Carlos Villegas, dice que son necesarias nuevas estrategias para recuperar la industria. Señala que el Banco de la República tiene espacio para bajar más las tasas de interés. La revaluación, obstáculo a superar.

La industria manufacturera colombiana enfrenta hoy uno de sus más duras épocas por cuenta de una economía que se ha desacelerado, la revaluación del peso, y una demanda deprimida acompañada de una competencia más agresiva.Tales han sido los impactos, que el sector apenas creció su producción en 0,7 % durante el 2012, aunque el aumento del 2,3 % en las ventas salvó en parte el balance de las factorías.Para el presidente de la Asociación Nacional de Empresarios, Andi, Luis Carlos Villegas, los retos del 2013 no son nada fáciles, y menos cuando todavía hay muchos nubarrones en el horizonte económico internacional.Las perspectivas económicas para el 2013 no son muy claras, y especial para la industria que tuvo dificultades en el último año al crecer apenas en 0,7 % en producción. ¿Qué esperan los empresarios para los próximos meses?Sin duda el año 2013 será muy similar al 2012, con un entorno internacional caracterizado por una alta incertidumbre, un bajo crecimiento y un comercio mundial con poco dinamismo. También será un año complejo para el sector industrial, que continuará enfrentando unos mercados difíciles tanto en lo interno, como en lo externo.Respecto al mercado interno, se tendrá una demanda doméstica menos dinámica y una fuerte competencia de importaciones y, en lo externo, una demanda deprimida acompañada de una competencia más agresiva. En este contexto, uno de los principales obstáculos es la persistente revaluación de la moneda colombiana. Éste ha sido el principal problema de la actividad manufacturera colombiana, al reducir dramáticamente la rentabilidad de las exportaciones y de los bienes que compiten con importaciones. Igualmente, pesarán en contra nuestra, los altos costos y nuestras grandes limitaciones en materia de competitividad. ¿Hay más amenazas para el sector?También es motivo de preocupación para el sector privado lo que viene ocurriendo en obras públicas. De todos es bien conocido el atraso del país en infraestructura y los altos costos, ineficiencias y baja competitividad que tiene que enfrentar el empresario para llevar su producto de la puerta de la fábrica, al destino final. El Gobierno ha anunciado una inversión sin precedentes en infraestructura, pero la ejecución no se da, y, por lo contrario, las obras civiles cayeron más del 14% en el tercer trimestre de 2012.Otra locomotora que está enfrentando algunos tropiezos es la minero-energética. En este sector son inquietantes las huelgas en el sector minero, los problemas con las consultas previas, las dificultades con las licencias ambientales, entre otros.¿No es muy negativo ese panorama?Pero no son sólo factores negativos. El país tiene grandes oportunidades. No podemos olvidar que Colombia ha demostrado que cuenta con un aparato productivo capaz de crecer a tasas del 7 % y capaz de amortiguar los choques externos que necesariamente acompañan una economía abierta.El avance del país en la última década es reconocido internacionalmente por analistas, calificadoras de riesgos, mercados financieros, inversionistas, turistas y empresarios. Esta renovada confianza en Colombia se resume en el optimismo que se desprende el informe de la Ocde.Tampoco podemos olvidar las nuevas oportunidades que nos brinda el comercio internacional. Colombia cuenta desde hace varios años con una clara agenda de integración. Los tratados vigentes, en negociación o en la agenda de mediano plazo representan, el 70 % del PIB mundial y el 65 % de las importaciones. Y en lo social las perspectivas no son menos promisorias. En una década, Colombia aumentó su PIB per cápita de menos de US$2000, a más de US$8,000; reducir la tasa de desempleo de 17% a 10%; disminuir la pobreza de 55 % al 30 % y alcanzar una cobertura en salud del orden del 90 %. Con estos avances podemos hablar de una mejor calidad de vida de los hogares colombianos y de una irrupción de la clase media. ¿Se quedaron cortas las últimas medidas del Banco de la República y del Gobierno para atacar la revaluación?Desde mediados de 2011, el Banco de la República redujo en cinco ocasiones las tasas de interés de referencia y ha venido interviniendo el mercado cambiario. Consideramos que estas medidas van en la dirección correcta. Con los resultados tan positivos en materia de inflación, habría espacio para una reducción adicional de las tasas de interés. Por su parte, el sector público también ha contribuido al reducir el déficit fiscal y sustituir deuda externa por interna.De todas formas no podemos desconocer la pérdida de competitividad cambiaria que enfrentan los empresarios y difícilmente se puede compensar plenamente con aumentos en la productividad macroeconómica. Por ello, manteniendo el actual régimen cambiario, tanto las autoridades monetarias, como fiscales, deben estudiar las herramientas disponibles, evaluarlas y utilizarlas.¿Es partidario de imponer un rígido control de capitales para ayudarle al dólar, o ese mecanismo ya no sirve?Las medidas de control de capitales forman parte de las herramientas a disposición de las autoridades económicas. En este caso también es pertinente evaluar su conveniencia, pertinencia, efectividad y luego decidir si se toma una acción de esta naturaleza para evitar el ingreso de capitales golondrina.¿Por qué el Gobierno no admite que el país ya se contagió de la enfermedad holandesa, y por eso sufre una desindustrialización gradual?Los nuevos mercados a los que ha accedido el empresariado colombiano, el alto dinamismo del sector minero energético y la confianza inversionista que atrae inversiones, son algunos de los factores que explican la apreciación cambiaria que enfrenta el país; lo importante es saber aprovechar la bonanza y fortalecer los encadenamientos de la cadena minero-energética con el resto de la economía.No podemos desconocer que la industria ha enfrentado dificultades en la coyuntura reciente. Además de la revaluación, la actividad manufacturera ha enfrentado una menor demanda, tanto interna como externa y se ha enfrentado a una competencia mundial mucho más agresiva. Estos factores explican en parte la pérdida de participación de esta actividad dentro del total de la economía.Por ello insistimos en la necesidad de tomar medidas inmediatas que le permitan al sector industrial recuperar altos niveles de crecimiento. Hacemos referencia nuevamente a la Agenda de Competitividad, donde partiendo de los temas gruesos de infraestructura, instituciones, mercado de capitales, educación, e innovación, ciencia y tecnología, es necesario tomar acciones en temas como costos de energía y gas, reglamentación de la reforma tributaria, aduanas, pólizas de chatarrización, entre otras cosas.¿Le suena la reforma pensional del ministro Rafael Pardo, a pesar de los duros reparos que ha recibido?El Gobierno más que una reforma pensional está proponiendo un sistema de protección a la vejez. Desde la Andi compartimos que se tomen medidas para que las personas al cumplir su edad de retiro laboral, puedan contar con un ingreso que les ayude a atender sus necesidades en la vejez. Ampliar la cobertura y disminuir las inequidades son objetivos que compartimos. Sin embargo, cualquier medida que vaya a tramitarse debe atender a la sostenibilidad financiera del sistema. En las próximas reuniones debe despejarse el panorama fiscal del corto, mediano y largo plazo.¿Ese proyecto no se le atraviesa a la urgente reforma del sistema de salud?Los dos proyectos son vitales; el de salud en el corto plazo y el de pensiones en la estabilidad financiera a largo plazo. Ambos son urgentes.

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