Cinco 'papas calientes' que enfrenta el vicepresidente Garzón con el TLC

Enero 25, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Carlos Fernando Álvarez, Colprensa.

El vicepresidente de Colombia, Angelino Garzón, hace malabares esta semana en Washington para no tropezar o quemarse con los obstáculos que enredaron el aval del Tratado de Libre Comercio que Estados Unidos firmó con Colombia en 2006.

El vicepresidente Angelino Garzón hace malabares esta semana en Washington para no tropezar o quemarse con los obstáculos que enredaron el aval del Tratado de Libre Comercio que Estados Unidos firmó con Colombia en 2006.El vicepresidente se reunió el lunes con el Secretario de Comercio, Ron Kirk y los congresistas demócratas Sander Levin y Max Baucus. Este martes es la reunión con el sindicalista de camioneros, Jim Hoffa.Los reparos, que Garzón intenta diluir, y que enredaron al TLC van desde los cuestionamientos recurrentes en falta de derechos humanos y en protección a sindicalistas; menores costos laborales, hasta la imagen del presidente estadounidense Barack Obama."Nosotros somos receptivos a cualquier crítica, a cualquier reparo que nos hagan en derechos humanos u otra materia" , dijo ayer el vicepresidente Garzón en un encuentro con periodistas a la salida de una de sus múltiples reuniones del día y de la semana. De esta forma, Garzón respondió al reciente pronunciamiento de organizaciones como Human Rights Watch, que expresó su rechazo a la firma del TLC con Colombia por "la continua impunidad en el asesinato de sindicalistas" . Además de este tema, analistas manifiestan que el primer reparo económico es el de un posible aumento del desempleo en el país norteamericano. Para el especialista en temas laborales de la Universidad del Rosario, Juan Carlos Guataquí, los números demuestran esta realidad.De acuerdo con las cifras divulgadas hace algunos días por el US Bureau of Labor, sobre el cuarto trimestre de 2010, el trabajador estadounidense promedio gana US752 a la semana, mientras que el colombiano, haciendo la conversión del salario mínimo legal vigente, devenga 133.900, es decir US72,85.Esta situación hace mucho más competitiva la clase trabajadora colombiana frente a la estadounidense, pero también constituye la excusa más usada por los poderosos sindicatos (que apoyaron la campaña de Obama) para oponerse al tratado.En Estados Unidos no hay salario mínimo. El segundo tropiezo en importancia para los congresistas estadounidenses, identificado por los especialistas y que no se ventila mucho en Colombia, es el incumplimiento de la llamada "cláusula social" , una que se convirtió en fundamental para la aprobación de tratados de libre comercio en todo el mundo, es decir, qué tanto cumplen los estándares sociales y laborales los países que buscan la ratificación o suscripción de este tipo de convenios. "El más grave es la protección a la negociación y al derecho de asociación de los trabajadores, porque dicen en Estados Unidos que Colombia no los cumple" , dijo.Agregó que el tercer tropiezo es reciente y no se habla mucho en el país, y es el que considera "secreto a voces" del aumento del trabajo infantil. "Esos indicadores han crecido y son una violación a dicha cláusula social. Sé que los datos se incrementaron a un nivel tal, que el gobierno los tiene bajo revisión a través del Dane" , resaltó.Los números más recientes que tiene el Departamento Nacional de Estadística en su portal son de 2007, donde indica que "la mayor tasa de no asistencia escolar la presentan los niños, niñas y adolescentes entre 5 y 17 años que buscan trabajo con 57,6% en 2007, 58,0% en 2005 y 56,5% en 2003, mientras que los que realizan oficios del hogar, registran las más bajas proporciones en la no asistencia escolar en 2007 con 10,4% en 2005 con 11,1% y en 2003 con 11,4%" . El director del Centro de Competitividad de la Universidad del Rosario, Saúl Pineda, afirmó que el cuarto escollo es que al país lo "sacaron de la fila de espera del TLC" ."Resulta que Corea del Sur nos pasó por encima y al país lo hicieron a un lado, demostrando la prioridad mucho mayor que significa el país asiático para los intereses de Estados Unidos que aún recupera lentamente su economía. Esta situación es la consecuencia de la postura que llamó " ambigua o extorsionista ", del Gobierno de Obama, que por un lado, se muestra interesado -y lo expresa- en un comercio formal con países amigos como Colombia, pero por el otro tiene que aceptar negociaciones muy complejas en el Congreso relacionadas con su agenda internacional, como la recuperación económica y las dificultades que ha enfrentado su proyecto de reforma a la salud, que claramente son prioritarias para las relaciones internacionales" .Y la quinta "papa caliente" es la de la pérdida del consenso bipartidista para Colombia en el congreso estadounidense. "Ese consenso permitía acuerdos mucho más favorables como para la renovación del Atpdea" , dijo.Los tropiezos que enredaron el TLC1. Aumento de desempleo en Estados Unidos debido a mano de obra latina más barata. Las centrales obreras estadounidenses, como la "hermandad de camioneros" son los que más se oponen a un TLC con Colombia. Un trabajador básico en Estados Unidos gana US752 a la semana. En Colombia US72,85.2. Incumplimiento de la llamada "cláusula social" . La violación de los derechos sindicales y de asociación, así como elevadas tasas de trabajo infantil en Colombia. Según los analistas, el Gobierno nacional recogió las cifras de trabajo infantil para revisarlas. El Dane solo las tiene publicadas hasta 2007.3. Discurso ambiguo del presidente Barack Obama con respecto a Colombia. Los analistas indican que por un lado, Washington habla de la importancia estratégica de Colombia, pero por el otro, al país "lo sacaron literalmente de la fila" de los TLC para darle paso a Corea del Sur que tiene más peso geopolítico para Estados Unidos.4. La pérdida del consenso bipartidista para Colombia. Según los expertos, el tema de Colombia ya no suscita una postura única dentro del Congreso estadounidense y más bien despierta reparos y divisiones. Ese consenso fue clave durante la década del 90 e inicios de la década pasada.5. indudablemente el asesinato de sindicalistas, 40 en el último año, genera reparos dentro del Congreso de Estados Unidos, pero también produce ruido para otros tratados de libre comercio como el adelantado con la Unión Europea, donde este tema despiertas mayores susceptibilidades.

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