Hoy:

    Cafesalud: las posibles salidas a una enferma en estado crítico

    Febrero 23, 2017 - 12:20 a.m. Por:
    Alfredo García Sierra | Reportero El País
    Cafesalud

    El ministerio de Salud ha reconocido los problemas en la atención de los pacientes de Cafesalud en el Valle del Cauca lo que ha generado varias peticiones por parte de la Gobernación a esta cartera.

    Archivo de El País

    Pierde $1742 millones diarios, su patrimonio está en rojo y las millonarias deudas acosan su sostenibilidad. Este es el panorama que presenta la EPS Cafesalud, la más grande del país.

    Lo peor es que encontrar un salvavidas para evitar el naufragio de la entidad —que tiene seis millones de afiliados —es un verdadero dilema.
    Analistas, políticos y hasta la Asociación de Empresas de Medicina Integral, Acemi, el gremio de las EPS, consideran que la venta podría ser la única salida. Pero hay otras opciones.

    Puede leer: Así es la lucha de los usuarios de Cafesalud por sus medicamentos en Cali.

    “Vender la EPS es una alternativa, aunque el problema no es solo la empresa como tal, sino que por su gran tamaño puede seguir afectando a todo el sistema de salud”, afirma Jaime Arias Ramírez, presidente de Acemi.

    Según el dirigente, “acumular pérdidas por $700.000 millones al año, no es algo fácil de corregir, por lo que la venta sigue siendo la única salida”.

    De hecho, la Contraloría General de la República estableció que esta mega EPS reportó un patrimonio negativo de $651.315 millones en 2015, que hace inviable su sostenimiento.

    Antes de que le transfirieran los 5.269.000 afiliados de la liquidada SaludCoop, Cafesalud, con su millón de usuarios, registraba un gasto médico del 90%. Es decir, que por cada $100 de ingresos destinaba $90 a tratamientos, prevención, ayudas diagnósticas, medicamentos, etc. Hoy, esa cifra oscila entre $112 y $120.

    De allí las pérdidas de $13.000 millones que aparecen cada semana en el balance financiero de la EPS que atiende afiliados de los regímenes contributivo y subsidiado.

    Al respecto, Sergio Prada, experto del Centro de Estudios en Protección Social y Economía de la Salud, dice que “en mi opinión personal la opción más válida sería redistribuir los afiliados en otras EPS, pero políticamente eso podría ser difícil, por lo que ameritaría un análisis muy juicioso”.

    Todo porque a ninguna EPS le gustaría heredar lo que se denomina ‘riesgo epidemiológico’, es decir, que le trasladen enfermos y tratamientos de alto costo que no pueda atender.

    Atractiva, pese a todo

    Cafesalud, pese a sus feos balances financieros, tiene atractivos para potenciales compradores, pues su población afiliada aporta un flujo de caja de $300.000 millones al mes.

    Así lo piensa el exalcalde y senador, Jorge Iván Ospina, al señalar que “el mayor patrimonio de Cafesalud son sus seis millones de afiliados y el perfil epidemiológico de los mismos. Es decir, que se trata de personas jóvenes no altamente demandantes de servicios de salud. Son, en su mayoría, una población sana”.

    Se asegura que unas 22 firmas nacionales e internacionales están detrás de lo que podría ser el mayor negocio del año, si se concreta durante el 2017. Sin embargo, en cuánto se podría vender, o cuál es el valor real de la empresa, es un misterio.

    El Grupo Sanitas, dueño de Colsanitas, Compensar y las firmas Bupa, de origen inglés, y el español Ribera Salud, estarían interesadas en quedarse con los activos de Cafesalud.

    Otro aliciente, se afirma, es que a la EPS le ingresan $4,2 billones al año por cuenta de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), que es el subsidio que aporta el Estado por cada afiliado.

    Por ello, Ospina recalca que “este es un negocio para grandes jugadores del mercado, y sobre todo que tengan trayectoria en materia de aseguramiento”.

    En eso coincide el investigador Sergio Prada, quien señala que “la venta es una alternativa, pero la empresa compradora deberá contar con un buen músculo financiero, y ante todo, poder enfrentar las regulaciones que existen hoy en el sistema de salud”.

    Por su parte, el presidente de la Nueva EPS, José Fernando Cardona, ya anticipó que la entidad no hará ofertas por Cafesalud. Pero considera que “habrá oportunidades importantes, pues se van a tomar decisiones en pequeños municipios donde está Cafesalud y donde nosotros también somos fuertes, y podrían integrarse esos usuarios”.

    El gran interrogante es si el futuro dueño estará en capacidad de honrar las deudas, y en especial las de Saludcoop, pues esta última sigue siendo dueña de Cafesalud.

    Deudas y otras fórmulas

    La Contraloría General en su más reciente auditoría encontró en la entidad cuentas por cobrar por $101.194 millones, pero a junio del 2016 adeudaba $313.000 millones a IPS (clínicas y hospitales). Ese pasivo acumulado podría alcanzar los $700.000 millones, sostiene Juan Carlos Giraldo, presidente de la Asociación de Clínicas y Hospitales, ya que “en 2016 los pagos a los hospitales fueron escasos sobre todo por prestación de servicios de urgencias”.

    Otra fórmula es que el Estado vuelva a capitalizar la entidad, que había nacido con una inyección de $200.000 millones por cuenta de bonos convertibles en acciones, Bocas.

    Hasta la fecha, ni el Ministerio de Hacienda ni el Ministerio de Salud se han pronunciado sobre esa alternativa para sacar a flote la EPS.
    En este caso, el exministro Jaime Arias Ramírez, presidente de Acemi, estima que “capitalizar es una segunda opción para aliviar la deuda y sobre todo para desarrollar un sistema de información que lo perdió Cafesalud que le permita manejar los afiliados en lo administrativo, financiero y operativo. Una empresa que carezca de ello, está perdida”. Hoy, la entidad acusa falta de red en 230 municipios.

    Y allí surge nuevamente la posibilidad de que Cafesalud reparta en otras EPS sus afiliados para que todos tengan acceso a los servicios y no con base en las tutelas que a diario le imponen los juzgados.
    Al respecto Giraldo afirma que “esa era la solución que desde un principio planteamos, y que el camino no era crear otra EPS cero kilómetros, pues Cafesalud nació hace muy poco con fallas estructurales, y ahora se parece a otras que están mal financieramente”.

    Preocupa, añade, que con excepciones del Gobierno, el comprador supere el tope que fijó el régimen de integración vertical, que no permite una participación superior al 30% en el sistema de salud.
    Asimismo, se ha ventilado la posibilidad de que Cafesalud sea liquidada o nacionalizada.

    Pero la idea no tiene buen recibo. El senador Ospina considera que eso sería “crear otra Caprecom con problemas de corrupción y de politiquería”. Esa visión la comparte Acemi.

    Sin embargo, a decir, de Ospina no todo podría estar perdido, siempre y cuando se dé paso a una entidad con un Gobierno Corporativo fuerte, alejado de apetitos burocráticos y clientelistas.

    La esperanza es que en marzo próximo aparezca un potencial comprador para evitar que Cafesalud naufrague como le pasó a SaludCoop.

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