Bankomunales, la estrategia para combatir los préstamos ‘gota-gota’ en Cali 

Agosto 20, 2017 - 11:30 p.m. Por:
Francy Elena Chagüendo / reportera de El País 
Bankomunal

Antes de crear un Bankomunal, los interesados pasan por un proceso de capacitación en el que se les enseña la metodología y la importancia del ahorro para el logro de sus objetivos.

Especial para El País

En Cali, en los últimos dos años, se han creado más de 130 bancos. Pero no los de los grandes grupos financieros del país. Estos bancos son diferentes, nacen en los barrios populares y son impulsados por personas de la comunidad. Allí no necesitan expertos ni grandes capitales, solo requieren juntar 19 personas con un mismo propósito y tener la voluntad de ahorrar.

Doris Salcedo es una líder comunitaria que trabaja con madres cabeza de familia que viven en el barrio El Valladito, un sector marginal del oriente caleño. Por medio de este trabajo y su labor en la parroquia del sector se enteró de la existencia de los bancos comunales o Bankomunales.

“Esto me llamó la atención y entonces le hablé a un grupo de mujeres que estuvieron de acuerdo en emprender este proyecto”, dice.

Lo primero, recuerda Doris, quien ha liderado la conformación de otros cinco bancos en los últimos dos años, fue comprender la importancia del ahorro, “pero lo más maravilloso es comprobar que podemos ayudarnos y que con lo que ahorramos se otorgan préstamos a los socios sobre la responsabilidad de cada uno y con el dinero que ha sido producto de nuestros esfuerzos”, asegura.

Las personas que pertenecen a los Bankomunales hacen un ahorro mensual que se denomina compra de acciones y sobre ese recurso pueden acceder a un crédito (cinco veces el monto ahorrado). Se cobra una tasa de interés, ninguna parecida a la tasa de usura actual en el país (32%), la cual se reinvierte en el banco y al final del año las ganancias son distribuidas entre los socios de forma equitativa.

En uno de los Bankomunales que ayudó a consolidar Doris la cuota mínima o acción es de $5000 al mes, sin embargo, si los socios tienen la posibilidad pueden comprar más acciones, es decir, hacer una inversión mayor. “Cada socio tiene una carpeta en la que lleva sus cuentas, todo movimiento queda registrado. Si van a prestar $50.000, el interés es de 5 %, es decir, $2500. El préstamo se puede pagar en tres meses”, explica la líder.

Pero la tasa de interés baja a 2 % o 3 % según acuerdos que hagan los socios. “La experiencia con este proyecto para mí ha sido maravillosa porque yo acudía al ‘gota-gota’ y no tenía tranquilidad, cada semana era el desespero pensando de dónde voy a sacar para pagar y esa gente es brava. Para mis compañeras también ha sido bueno, tenemos más tranquilidad”.

Hay reglas

Los Bankomunales son organizaciones de la propia comunidad que prestan servicios financieros, usando su propio dinero. Alternativa que está regulada y que permite esta asociación de personas hasta un grupo de 19 que vivan en un mismo espacio territorial (barrio, comunal, actividad productiva).

Según estimaciones de Salomón Raidan, quien con la fundación Fundefir, ha sido impulsor de esta propuesta en Colombia y otros países de la región, en Cali se han generado créditos por valor unos $2400 millones desde que empezaron a crearse los Bankomunales.

“Es un mecanismo como una cadena muy bien organizada con sistema contable. Hay un gran componente educativo que impulsa a que las personas aprendan a manejar su dinero de forma eficiente”, destaca.

Agrega que el propósito es abrir espacio para que las familias puedan adquirir bienes y servicios que ayuden a reducir su vulnerabilidad.
Los Bankomunales son instituciones informales, es decir que no están reguladas por autoridades estatales, sin embargo la metodología que usa tiene procedimientos destinados particularmente a resguardar el dinero de los inversionistas.

Cada grupo establece su forma de garantía, sin embargo se buscan que sean las más sencillas para facilitar el acceso al crédito.  El dinero es manejado por la comunidad y la idea es que siempre esté en manos de los socios, a través de los préstamos.

Las personas interesadas en crear un Bankomunal reciben apoyo y capacitación de Fundefir, entidad que lidera el programa, y que tiene apoyo de otras como el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), Cedecur y la Alcaldía de Cali que se ha convertido en un impulsor de este sistema de microfinanzas en la ciudad.

Unidades de negocio

Paola Quevedo es habitante del barrio República Israel, está vinculada al Bankomunal Republibank, un proyecto que está tomando otro rumbo. “Nosotros estamos en un punto en que tenemos recursos en caja y ahora queremos invertir en un proyecto, pero que no sea de largo plazo. Ya hemos hecho pequeñas inversiones como, por ejemplo, la crianza de cerdos y ahora queremos avanzar hacia otra alternativa”, comenta.

Por esta razón, los socios están presentando ideas y “tenemos que pensarlo bien porque es la plata invertida de 19 personas”.

Paola, quien tiene una empresa de servicio de software, destaca que el Republibank ha sido clave para que los miembros aprendan a ahorrar y puedan acceder a préstamos que salen de sus propias inversiones. “Creo que el éxito es que este sistema tiene unas reglas claras que no se pueden tocar y eso genera confianza entre la gente”.

Republibank otorga créditos hasta por $2 millones, sin embargo, en ocasiones hay socios que acuden a este banco hasta por $50.000.

Ahora “lo que buscamos es que las personas que tienen negocios puedan ofrecer servicios entre los diferentes bancos que hay en la ciudad y en el país, usando metodologías que ya están aprobadas”.
Ella se refiere al club BK que les ofrece a todos los asociados de los Bankomunales acceso a servicios sociales y de salud. Paola Quevedo cree que también se podrían ofrecer servicios productivos o comerciales que provengan de los mismos socios de los bancos.


Yaneth Suárez es socia del banco Emprendedores en Terrón Colorado. Para ella este proyecto que considera una inversión que “se hace uno para uno mismo” ha sido muy importante. Este banco pueden llegar a recaudar mensualmente hasta un millón de pesos. “Son muchos los beneficios, gracias a ello terminé el bachillerato. En mi hogar tengo una miscelánea y he podido sacar mi negocio adelante. He recibido muchos beneficios”, reitera.

Agrega esta mujer de 44 años, que los socios son diferentes edades, pero la mayoría son mujeres. “Yo lo recomiendo mucho, soy asesora comunitaria y poder ayudar a otras personas contándoles de este proyecto es muy importante. Se crea confianza y unidad entre la comunidad”.

Ella ha liderado la puesta en marcha de ocho bancos en las comunas 1 y 3 por la vereda las Palmas en Montebello y Juanambú. “A veces es difícil convencer a la comunidad, decirles que esto no es una pirámide, pero cuando se les da a conocer las reglas y las tareas, se animan”.

Este banco comunal ha llegado a colocar al año $19 millones en créditos entre la comunidad y mensualmente pueden prestar hasta $1 millón, dinero que una persona de escasos recursos no encuentra fácil en las entidades financieras del país.

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