Argentina: una economía bajo presión y con cifras escondidas

Argentina: una economía bajo presión y con cifras escondidas

Septiembre 24, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Patricia Lee | Corresponsal de El País, Buenos Aires
Argentina: una economía bajo presión y con cifras escondidas

A pesar de los fogosos y largos discursos públicos y a través de los medios de comunicación, la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, no convence con sus nuevas políticas económicas a los argentinos.

El aumento de la inflación y la falta de dólares y de empleo han generado nuevas protestas en el país suramericano, con su modelo económico en crisis.

El ‘cacerolazo’ masivo del jueves 13 de septiembre expresó el malestar creciente de la amplia clase media argentina con el gobierno de Cristina de Kirchner, no sólo por razones políticas, como el intento de reelección, sino por la inseguridad y las preocupaciones económicas: inflación, cierre de las importaciones, prohibición de comprar dólares y una creciente presión tributaria.La situación es paradójica, pues el país viene de un fuerte crecimiento en la última década, gracias a los altos precios de los ‘commodities’, en particular de la soya, lo cual generó un boom del consumo que benefició en primer lugar a la misma clase media que salió a protestar la semana anterior.Este año hay un freno en el crecimiento, que será, según estima el Gobierno, de apenas 3,4% y que economistas privados consideran todavía mucho menor. “La economía no está en crisis, bajó su crecimiento y el desempleo sigue siendo moderado, pero hay un cambio en relación a lo que venía”, explicó Marina Dal Poggetto, economista de la firma consultora Estudio Bein y Asociados.Inflación que no esLa principal preocupación es la inflación dice Dal Poggetto, pues es “más del doble de la que se reconoce oficialmente”, pero la analista no da una cifra precisa, ya que el Estudio Bein fue multado por divulgar datos de inflación diferentes a los oficiales.Según el Instituto Oficial de Estadísticas, Indec, la inflación es menor al 10%, pero según mediciones independientes, llega al 25%. Un indicador son los precios mayoristas de la canasta básica del Mercado Central, que aumentaron 27% en los últimos quince meses.“Hasta ahora, la inflación se contrarrestaba con los aumentos de salarios, gracias a lo cual la capacidad de compra venía creciendo, y eso explica el boom del consumo”, dice Dal Poggetto. Sin embargo, esta mejora cubre a los asalariados registrados, pero no al 40% de trabajadores en negro (informales), al cual no llegan los aumentos. Según el Indec, una persona puede comer con $6 por día (un dólar), cifra con la cual apenas se puede comprar una bebida gaseosa. A tal punto ha llegado la falsificación de las estadísticas que el FMI está estudiando una posible sanción a Argentina por este motivo. Restricciones al dólar“Argentina es el país con más dólares del mundo por habitante”, dice Dal Poggetto. “Son años de crisis financieras en un país donde la inflación es el doble que el interés que pagan los bancos a los ahorradores”, agrega. Mientras que el dólar estuvo barato, la gente ahorraba en pesos, pero con la inflación empezó a comprar dólares. Desde fines del año pasado, para frenar la fuga de capitales y defender las reservas del Banco Central, el Gobierno adoptó medidas desordenadas hasta llegar a la prohibición lisa y llana de la compra de divisas por parte del público y la imposición de complicadas regulaciones.Esto provocó un salto del dólar negro o ‘blue’: mientras que el oficial se cotiza a $4,70, el paralelo llega a $6,30, una brecha del 40%. Las medidas, que pretendían preservar las reservas en dólares del Banco Central para garantizar los pagos de la deuda externa, provocaron su opuesto: los depósitos en dólares de los bancos cayeron de US$14.000 millones a menos de US$8.000 millones y las reservas cayeron de US$52.000 millones del año pasado a US$46.300 millones. Esto contrasta con la situación del resto del continente. El diario Cronista Comercial calcula que, en promedio, las reservas internacionales de Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay aumentaron un 265% entre el 2005 y el 2011, mientras en Argentina crecieron apenas un 65%.“La novedad es que, gracias a las lluvias de este año, las expectativas de cosecha son 25% más altas para el 2013, lo cual, sumado a los elevadísimos precios de los ‘commodities’ por las sequías en EE.UU., generan un aumento en la oferta de dólares en un nuevo año electoral donde se define la posibilidad de Cristina de Kirchner de continuar o no”, concluye Dal Poggetto.Cae el sector inmobiliarioEl mercado inmobiliario es uno de los principales perjudicados, porque en Argentina la compraventa de propiedades se realiza en dólares y nadie sabe a qué precio comprar o vender. “Estaba por vender mi apartamento para comprar otro más grande, pero no quiero recibir pesos y el que me vende tampoco, entonces no pude realizar la operación”, dijo a El País Sofía, una abogada del barrio Belgrano, en la capital federal. Es que si antes una propiedad de US$100.000 equivalía a $450.000, ahora comprar esos dólares costaría 630.000, un aumento del 40%.El Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires registró una caída en las operaciones de compra y venta de inmuebles del 27,6% en julio con respecto al mismo mes del año pasado.Regiones en crisisLos problemas en las economías del interior de Argentina son mucho mayores. Provincias como Santa Cruz, patria chica de los Kirchner, o Chubut, en la Patagonia, viven atravesadas de conflictos sociales, porque las cuentas no cuadran. La provincia de Córdoba demandó a la Nación por las deudas para el pago de los jubilados y la de Buenos Aires, que concentra un 40% de la población del país, casi no puede pagar la prima de mitad de año. “Aquí en Chubut hay casi una parálisis del Estado: huelgas de los policías, de los hospitales, de los empleados públicos, cierre de frigoríficos. Los gobiernos dependen de que el Estado nacional los auxilie, cosa que sucede en función de su lealtad a la Casa Rosada”, se lamenta un productor de la localidad de Esquel.

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