Alimentos importados, cada vez más presentes en la canasta familiar de los colombianos

Alimentos importados, cada vez más presentes en la canasta familiar de los colombianos

Septiembre 16, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Francy Elena Chagüendo A. | Reportera de El País

Frutas, arroz, leche, son productos que cada vez más llegan del extranjero al país. Las compras sigue en ascenso.

En las góndolas de los diferentes supermercados del país no es extraño encontrar cada día más comida importada. Hay uvas y manzanas de Chile, leche que se trae de Estados Unidos y Ecuador; cebolla fresca o refrigerada de Perú; papa congelada de Holanda; pescado de Argentina y Vietnam y arroz que llega hasta de la India.La variedad es inmensa no solo en productos en fresco, sino en alimentos elaborados. Según cifras del Dane, en el primer semestre del año el país compró US$238 millones en alimentos y bebidas básicos destinados al consumo de los hogares y US$874,8 millones en alimentos elaborados, también para el consumo de las familias, cifras que crecieron 3,7 % y 12,2 %, respectivamente, frente a igual lapso del 2012.Todo esto significa que el país importó 4,1 millones de toneladas de alimentos entre enero y junio de este año, una cifra que tuvo una leve reducción frente al 2012. Sin embargo, las estadísticas muestran que desde el año 2009 las importaciones de alimentos vienen creciendo de forma sostenida y solo en 2012 sumaron 9,5 millones de toneladas, lo que equivale a US$6.108 millones. Esta cifra fue superior en 909.021 millones de toneladas frente al 2011.Por ejemplo, las importaciones de arroz subieron 192 % en el primer semestre del año, las de pescado fresco y congelado 38 %; se han importado US$15 millones en trozos de pollo y las compras de cebolla cabezona pasaron de US$6 milones a US$13,5 millones, en el mercado mundial.Como esto, el país consume importado carne, tomates, lechugas, pepino, hortalizas frescas y congeladas, avena, maíz, sorgo, entre muchos otros productos.¿Por qué comemos importados?Francisco Lourido, gerente de Fructificar, afirma que una de las razones para que haya decrecido la producción nacional y aumente la compra internacional de alimentos es que el cultivador local no cuenta con tecnología y el apoyo para ser más eficiente y debe asumir costos muy altos. “El problema no son las importaciones, porque en la parte de frutas se necesitan muchas que son de estación y de las cuales no hay suficiente oferta en el país como la manzana, pera, kiwi y uvas, entre otras. Si prohibimos las importaciones eso tendría un costo inmenso para el consumidor, ya que se aumentarían los precios de la comida”, afirma.Pero Alejandro Stevez, gerente de Fedepapa, dice que las importaciones sí afectan el mercado nacional. Por ejemplo, destaca que hoy se compran en el exterior 20.000 toneladas de papa congelada al año, “eso significa que desplazan 50.000 toneladas de papa fresca del mercado nacional”. Reconoce que el volumen de las importaciones es bajo frente a la producción nacional, pero la preocupación es que el crecimiento de las importaciones de papa congelada ha sido del 20 % anual, en especial de Argentina. “Los costos de producción en ese país son menores y por lo tanto venden más barato en Colombia, además sigue el contrabando de Ecuador en papa fresca”, dice. Cálculos de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) indican que en promedio en la década pasada se importaban 12.000 toneladas de papa al año y en lo corrido del año van 8521 toneladas. Asimismo, en arroz el promedio era de 70.383 al año y en 2013 la cifra alcanza las 74.107 toneladas.Rafael Mejía, presidente de este gremio, asegura que lo que hoy se importa en alimentos comparado con lo producido por el país no llega al 5 % y considera que los tratados comerciales que se han firmado no están generando esas mayores importaciones, sino que las mayores compras externas son el reflejo de la suma de varios aspectos como: los altos costos de producción y el contrabando. En eso coincide Diego Duque, gerente de Asohofrucol en el Valle. “En Chile, Ecuador, Perú es mucho más barato cosechar porque los agroquímicos son más económicos, hay subsidios y por eso llegan más baratos y no podemos competir”.El profesor Freddy Adalberto Martínez, de la Universidad del Valle, considera que los colombianos tendrán que acostumbrarse a ver en los supermercados naranjas, uvas, manzanas, hortalizas, aceites, arroz y muchos otros alimentos importados porque siempre resultarán más económicos. “En términos generales los TLC son buenos para los consumidores porque pueden comprar más barato, mientras que el cultivador nuestro todo lo adquiere más caro”, explica.El Gobierno insiste en que las importaciones no son tantas. Por ejemplo, dice que las compras de leche en polvo en 2012 representaron menos del 3 % de la producción nacional; las de papa precocida el 1 %, y las de arroz 5 %.Mas contrabando A la problemática agraria se suma el contrabando. Datos de la SAC muestran que este año se han decomisado 2,2 millones de toneladas de productos como arroz, carne, fríjol, azúcar, maíz, atún, huevos, eso es una cifra aterradora, es decir, que por medios ilegales las mesas de los colombianos también se llenan de alimentos importados. Un vocero del sector arrocero afirma que el mercado nacional necesita importar este alimento porque el país no cosecha lo suficiente. “Se producen 2 millones de toneladas de arroz y se requieren por lo menos 500.000 toneladas importadas, por TLC entran, según los cupos de este año, 170.000 toneladas. Si hay más arroz contrabando”, dice el empresario.Para Diego Duque, los costos, el contrabando, la falta de política agraria, son factores que juntos están llevando a que se viva el momento más desafortunado para el agro, lo que da espacio a que Colombia siga importando comida.Impacto del TLCCon el acuerdo comercial con EE. UU., este país puede enviar torta de soya sin restricciones a Colombia. Tiene un cupo de 79.000 toneladas de arroz; 2 millones de toneladas de maíz amarillo y 26.000 toneladas de pollo (muslos y contramuslos).También EE.UU puede enviar al año 15.000 toneladas de fríjol. De Canadá pueden ingresar al país sin contingente: yogur, huevos, hortalizas, frutas, preparaciones alimenticias, entre otros. En diez años no tendrán arancel las importaciones de Canadá de carne y trozos de pollo, pavo, tocino, entre otros.Según el Gobierno, este año las importaciones de alimentos bajaron 6,5 % y apenas representan el 5 % de la producción nacional.

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