Alerta por inminente golpe a la industria azucarera

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Gobierno tendría listo decreto para bajar arancel al azúcar. Temen avalancha del granulado extranjero

Alerta por inminente golpe a la industria azucarera

Septiembre 01, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Alerta por inminente golpe a la industria azucarera

Gobierno tendría listo decreto para bajar arancel al azúcar. Temen avalancha del granulado extranjero

La agroindustria azucarera vallecaucana se declaró ayer preocupada por la inminente expedición de un decreto que rebaja de forma sustancial los aranceles al azúcar importada, lo cual pondría en grave riesgo la estabilidad socioeconómica de 2,2 millones de personas que dependen del sector. El proyecto de decreto que está  colgado en la página web del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, fijaría una disminución del  actual arancel  del 117% que protege a los productores nacionales, para dejarlo en 70% este año.    Y lo más preocupante es que dicho arancel —que es el impuesto que deben pagar los importadores— seguiría bajando escalonadamente durante los próximos tres años hasta llegar a un 40%. Ello dispararía automáticamente las importaciones de azúcar en detrimento de la producción nacional. “La medida que se pretende adoptar ocasionaría la peor crisis social y económica del suroccidente colombiano”, advirtió Luis Fernando Londoño Capurro, presidente de la Asociación de Cultivadores de Caña de Colombia, Asocaña, el gremio de los ingenios azucareros. Esa rebaja arancelaria sería de 77 puntos porcentuales y su impacto sería considerablemente duro para la estabilidad de  la agroindustria, anotó. Recordó el dirigente que la medida afectaría los   188.000 empleos directos e indirectos que generan los ingenios azucareros de los cuales dependen 720.000 personas y tendría un impacto o sobre 350.000 familias paneleras, y causaría una caída en los ingresos fiscales (predial, industria y comercio)  en 38 municipios de Valle, Cauca, Risaralda y Quindío, que dependen del sector. Londoño puso de presente que “ en la medida en que haya grandes importaciones de azúcar barata que compiten con la producción colombiana eso puede llevar a que se fomenten los derretideros y trapiches de garaje para fabricar panela de forma ilegal, “lo que afectaría aún más a la agroindustria”. De allí, anotó que la franja andina de precios y el Fondo de Estabilización de Precios del Azúcar, Fepa, son instrumentos que   favorecen al sector agroindustrial, al campo y a los consumidores, por lo que su desmonte no es lo aconsejable. Por su parte, Carlos Hernando Molina, presidente de Procaña, señaló que la medida sobre rebaja de aranceles debería ser concertada con todos los sectores, “pero lastimosamente no hemos recibido esa invitación por parte del Ministerio de Comercio”. “Nos parece  inoportuno desmontar  un mecanismo que viene funcionando hace 20 años, como es la Franja Andina de Precios,  que protege a los consumidores, a los productores y al empleo, frente a un mercado distorsionado como el del azúcar. Eso  pone en riesgo a un sector que es el segundo generador de empleo agropecuario en Colombia. Sería catastrófico”, enfatizó el directivo.  Señaló que el temor es que haya una avalancha de azúcar importada que comprometa la calidad del producto nacional que se elabora con ella. “Es inaceptable que Colombia, que fabrica 2,4 millones de toneladas de azúcar por año y exporta 800.000 toneladas, tenga que importar un producto  que tiene precios en góndola de los más bajos en el mercado internacional”. Entretanto, Esteban Piedrahita, presidente de la Cámara de Comercio de Cali, opinó que “la medida sí puede afectar a los ingenios en momentos en que el precio internacional —que está distorsionado por ser un mercado de los excedentes de países que subsidian mucho el azúcar— es bajo”. Además, anotó, una reducción de aranceles “constituye un cambio en las reglas de juego establecidas que habría que ver cómo se justifica”, por parte del Gobierno. Tanto Asocaña como Procaña consideraron que una medida de esta naturaleza no debe obedecer a presiones de ningún sector y recalcaron la necesidad de mantener la estabilidad de una agroindustria como la azucarera. “Es un exabrupto”Frente al  aumento de las importaciones de azúcar, el presidente de la Confederación General del Trabajo, Julio Roberto Gómez, sostuvo que “la medida es un absurdo y un exabrupto económico”.Anotó que  “es inaceptable afectar a un sector clave como el azucarero”.”Son medidas  que afectan el empleo de manera grave, y más hoy en medio de una crisis que se viene para la economía”.

 

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