Yuri Alvear: Relato de un sueño olímpico

Yuri Alvear: Relato de un sueño olímpico

Agosto 02, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Yuri Alvear- Especial para El País

La judoca vallecaucana Yuri Alvear nos escribió su testimonio de lo que es estar en unos Juegos y buscar la gloria, como lo hará de nuevo en Río de Janeiro.

[[nid:562108;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2016/08/yuri_alvear.jpg;full;{La judoca de Jamundí abrió su corazón para contarle a Colombia cómo se preparó para hacer realidad su sueño. Ricardo Ortegon / El País}]]

“Esa noche, en el cuarto del hotel, sentía  mucha alegría; miraba la medalla y no creía que yo, Yuri Alvear, esa que se crió en las calles de Jamundí, fuera medallista olímpica en Londres 2012. Pero esa  felicidad que me embargaba se  contrastaba con la tristeza de mi compañera de habitación, Yadinis Amaris, quien había perdido ese mismo día. Fue difícil para mí manejar la situación.

Hoy, cuatro años después de haberme colgado ese bronce, ese que llenó de orgullo no solo a mi familia, sino a todo un país, vuelvo a soñar con la gloria olímpica. Las ganas, el empeño y mi compromiso son los mismos, pero aparte del escenario, que esta vez será Brasil, lo que cambia serán  mis expectativas, ya que   a esta cita voy a pararme en lo más alto del podio, colgarme el oro y a cantar orgullosamente el himno nacional de Colombia. 

A nueve días de iniciar la lucha por este sueño, me siento muy bien, muy contenta,  agradecida con Dios por darme la oportunidad de participar en mis terceros Juegos Olímpicos. 

Para afrontar Río 2016  ya cuento con la experiencia de lo que fue Beijing (2008) y  Londres (2012), además  de que tuve la oportunidad de tener un  ciclo olímpico excelente, donde gané  dos campeonatos del mundo y en otro conseguí  un tercer lugar. Cabe resaltar que a Brasil llego segunda en el  ranking mundial,  logros que me llenan de confianza, por eso en Río 2016 veo más cerca el oro olímpico.  

Hace ocho años tuve la oportunidad de vivir mi primera experiencia olímpica en  Beijing; ahí hice mi sueño realidad. Era  algo inimaginable estar en la villa olímpica, con todos esos deportistas de la élite, con mis compañeros de la delegación colombiana, todos andábamos juntos, nos dábamos ánimo, nos apoyábamos en las competencias,  fue maravilloso. En esa cita mi objetivo era participar y terminé ganando un diploma olímpico. Llegué más lejos de lo que pensaba. Cuatro años más tarde estuve en Londres, ahí era una judoca más experimentada, con un objetivo claro: buscar una medalla, estar en el podio  y gracias a Dios  todo se me dio.

Esta Yuri que viaja a Brasil está más fuerte y no solo físicamente, sino mentalmente. Aún lo recuerdo, hace cuatro años perdí en solo 10 segundos con la que en ese tiempo era la número uno del mundo,  la francesa Lucie Dacosse. Ahí se apagó la posibilidad de  disputar el oro. Lloré mucho. Me sentí muy triste, pero Dios puso las palabras indicadas en boca de mi entrenador japonés, Noriyuki Ayakawa, quien  en ese momento me dijo: “tú tienes que sacar adelante el  repechaje para el bronce. Ya perdiste ese combate, pero dígame, ¿usted quiere seguir compitiendo y luchando por una medalla?, o si quiere  dejemos todo aquí y no salgamos a competir más”

Esas palabras me sacudieron y desde ahí decidí que iba a luchar por todo lo que me propusiera, que yo iba a ser capaz de pararme en la colchoneta y luchar por mi medalla. Por eso, cuando me subí al podio, sentí una satisfacción muy grande  porque ya era parte de la élite mundial. Era una de las  tres mejores judocas del mundo en mi categoría, los 70 kilogramos.

Después de Londres mi objetivo cambió y me centré  en  adquirir madurez deportiva, conocer más a mis rivales y ser una oponente más estratégica, ya que mi  categoría es muy fuerte y en estos últimos  años  hay 10 competidoras entre las que  podría quedarse el oro.

[[nid:562112;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2016/08/yuri_alvear3.jpg;full;{Antes de ir a Río, Yuri Alvear entrenaba en Cali, en la Liga Vallecaucana de Judo, durante tres horas (desde las 12:30 hasta las 3:30 de la tarde). Bajo la dirección de su técnico japonés, Noriyuki...Anthony Bocanegra/El País}]]

Viendo ese panorama me preparé gran parte del ciclo olímpico en Japón,  la cuna de esta disciplina oriental, donde una empresa que se llama Mikey House me patrocina. Allá  me quedo en la casa de mi entrenador, ya que es más cómodo que estar en un hotel. Él y su familia son muy especiales conmigo, siempre están ahí apoyándome y dispuestos a colaborarme para poder desarrollar bien mis entrenamientos.

Todo ese apoyo, sumado al que he recibido por  Coldeportes, del Comité Olímpico Colombiano,  Indervalle, la Liga Vallecaucana de Judo y  mi municipio, Jamundí, me han permitido prepararme mejor para Río 2016, donde llego como una de las favoritas. 

 A los colombianos puedo decirles que daré lo mejor de mí, pero a ellos les pongo la tarea de que oren por mí  y, sobre todo, para que mi integridad física esté bien, porque este deporte es de combate y siempre estoy expuesta a una lesión;  además, pídanle mucho a Dios para que pueda ganar mi medalla dorada, que es mi más grande sueño”. 

PD: “Al aeropuerto de Cali me  voy a ir sin carro, porque espero que cuando regrese, me recojan  en una máquina de bomberos, como hace cuatro años, pero esta vez para celebrar en una caravana por la ciudad el oro olímpico”.

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