Yaca Stygguerth, el colombiano que se convirtió en peluquero de las estrellas de Boca Juniors

Octubre 13, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Francisco Henao Bolívar- Reportero de El País
Yaca Stygguerth, el colombiano que se convirtió en peluquero de las estrellas de Boca Juniors

Yaca Stygguerth también le corta el cabello al técnico Guillermo Barros Schelotto.

Historia de un vallecaucano que se fue a estudiar periodismo deportivo a Buenos Aires, y que primero se 'graduó' como estilista. Hoy es el peluquero exclusivo de las estrellas de Boca.

“¿Qué hacés monstruo?”, fue lo primero que dijo Carlos Tévez, la estrella de Boca Juniors, cuando vio a Yaca Stygguerth, un vallecaucano, con toalla y máquina de peluquear en la mano, en plena concentración del equipo xeneize en Buenos Aires.

Desde ese momento su nombre comenzó a sonar más en el ‘gremio’ de los jugadores argentinos, y entre sus amigos, hasta el punto de que uno de ellos le puso en su perfil de Facebook: “Se nos ‘famosió’ el muchacho”, después de verlo trabajar con las estrellas del balompié gaucho.

Yaca, como prefiere que lo llamen ya que son las iniciales de su verdadero nombre (Yonni Alexis Cuero Angulo), nació hace 30 años en Puerto Merizalde, “un pueblito cerca de Buenaventura”, como él mismo dice. 

Llegó a Cali siendo muy joven y se instaló en el barrio El Guabal, donde comenzó a pensar seriamente lo que quería ser en la vida. “Lo mío es el periodismo deportivo”, dijo. 

Y aunque pasó un corto tiempo por los aulas de la Universidad Santiago de Cali, con esa ilusión se fue a estudiar a Buenos Aires, adonde llegó sin conocer a nadie y con unos cuantos dólares en el bolsillo.

Pero antes de pisar tierra argentina, Yaca se ‘graduó’ con todos los honores de peluquero, hasta el punto de que hoy es el exclusivo estilista de los grandes jugadores del fútbol argentino. 

Porque quería estudiar periodismo deportivo y acá en Argentina es donde mejor se aprende, considero yo. Soy futbolero desde muy niño y creo que una forma de estar cerca de este deporte es estudiando periodismo.

Llegué a Buenos Aires con mi única herramienta que era mi máquina de peluquear, sin un peso, pero con la ilusión de estudiar; dije que con eso me iba a defender. Bajé en un hotel, pero fue un viaje bastante soñador porque después fui conociendo gente para abrirme camino; conocí un colombiano al que motilé y por ahí se me fueron abriendo puertas.

Muy duros; eran de vender muebles en la calle, hasta de estar a punto de volverme para Colombia por el clima y las dificultades que se me presentaron de entrada; pero  esperé, tuve paciencia, no me dejé morir de hambre, ofrecí mis servicios de peluquería, hacía domicilios y me tocaba ir hasta Rosario y ciudades vecinas, hasta que me fui dando a conocer.

Llego gracias a Carlos Carbonero cuando jugaba en Arsenal de Sarandí. Él me contactó porque escuchó que había un colombiano que peluqueaba bien; ya después se me abrieron todas las puertas con los otros colombianos que jugaban acá en esos momentos como Duván Zapata, Roger Martínez, Miguel Ángel Borja y Sebastián Rincón. Con Teófilo Gutiérrez también me fue bien desde la época en que jugaba en River. Él es un personaje especial para mí.

Bastante, y empecé a estudiar periodismo deportivo en Deportea, donde ya llevo tres años. La idea es terminar y poder hacer realidad el sueño de ser periodista deportivo. Lo otro es que ya tengo tres locales de peluquería acá en Buenos Aires, uno que está a tres cuadras del Obelisco, otro en Quilmes y uno más en Berazategui que lo atienden unos muchachos. Las peluquerías se llaman ‘Yaca Barbershop’ y gracias a Dios son bastante conocidas.

En el fútbol todo se conoce; cuando llegó Fabra a Boca, él me llamó porque mi número se lo dio Miguel Borja, el que está en Nacional; yo empecé a peluquear a Fabra hasta que un día me dijo que Carlitos (Tévez) quería que le llevara al peluquero porque le gustaba como le había cortado el pelo. Estando en el hotel de Boca, Tévez me saludó: “ ¿Qué hacés monstruo”. Y ahí empezo todo con ellos porque poco a poco se fueron arrimando los otros jugadores, incluso el técnico Guillermo Barros Schelotto.

Es el más grande de los exigentes; el primer día me pidió un corte con ciertas características; incluso me mostró la foto en google porque no me conocía bien; lógicamente yo estaba nervioso, pero todo salió bien y  después dejó a disposición mía lo que yo le quisiera hacer.

Hay una tarifa que es la que siempre manejo: 50 mil pesos colombianos. Pero hay varios jugadores que son muy generosos como Miguel Borja, que está ahora en Nacional. Él acá jugó en Olimpo y la verdad es que no le dolía una muela a la hora de pagar. Después están Fabra, Tévez, Wálter Erviti el de Banfield y los otros muchachos que también son generosos a la hora de pagar.

Muchísimas bromas; me molestan con el tema de Pablo Escobar, me dicen que yo viví esa época... y como hace poco se estuvo pasando acá una novela de esas, entonces por ese lado molestan. Pero yo les digo que los colombianos somos otra cosa, que hay muchas ciudades lindas y gente importante.

El periodismo lo he venido ejerciendo desde hace rato; de hecho tengo un programa que se llama ‘Al corte con Yaca’, que consiste en entrevistas con los futbolistas mientras les corto el pelo. Lo he hecho muchas veces y la verdad es que me ha salido muy bien.

Mucho, tengo relación con unos diez jugadores; el próximo mes vienen a jugar acá a San Juan por la eliminatoria y los iré a visitar para peluquear a los que se animen. Pero ya muchos saben quién soy yo.

En detalleLa historia de Yaca Stygguerth ha sido resaltada también por varios medios argentinos ya que su figura es vista frecuentemente en la concentración de Boca.En Puerto Merizalde dejó a su familia: padre, madre, hermanos y un hijo, a los que les gira dinero para el sostenimiento de todos.Yaca conserva las camisetas autografiadas de varios jugadores a los que les ha cortado el pelo.
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