Vuelta a España: Esteban Chaves, la cara de la superación

Agosto 29, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Leonard Gutiérrez Bueno - Reportero de El País
Vuelta a España: Esteban Chaves, la cara de la superación

El ciclista bogotano Esteban Chaves (rojo) junto al boyacense Nairo Quintana, antes de la partida de una de las etapas de la Vuelta a España 2015.

El niño que quiso ser nadador y atleta, sorprende al mundo en una bicicleta. Es la revelación de la Vuelta a España.

Con sus comidas preferidas, ajiaco y mojarra frita, recibirá Carolina Rubio, madre de Esteban Chaves, al niño de sus amores cuando regrese a casa tras una Vuelta España que, aunque apenas comienza, ya le ha dado más de lo imaginado al corredor bogotano.

Lo conseguido por el pedalista colombiano no es más que el reflejo del apoyo inigualable de sus padres y la decisión del mismo ciclista por tener claro qué era lo que quería.

Cuando apenas tenía 5 años, el ciclista del equipo australiano Orica tuvo un amor fugaz con una pequeña bicicleta, lo cual fue un aviso de lo que vendría a futuro, aunque sería una unión que de momento no duraría mucho por culpa de la natación, otra de las disciplinas que más le gustaban. Para esa época, el niño de la casa quería mil cosas a la vez y su futuro deportivo era una lotería.

Poco tiempo después, el joven de 25 años que hoy deslumbra en la segunda carrera más importante del mundo decidió que el atletismo era el deporte que quería entrenar. Una vez más, doña Carolina y Jairo, sus padres, lo apoyaron de manera incondicional, solo tenían claro que su hijo debía ser fiel a esa tradición hogareña de hacer deporte.

“Esteban fue un muchacho normal al que le gustaban hacer muchas actividades. Siempre en la casa vio que se hacía deporte. Me parece que era muy bueno en atletismo y pudo  tener mucho futuro, pero sobre los 13 años comenzó a entrenar el ciclismo y como siempre lo apoyamos”, asegura Jairo Chaves, padre del deportista, quien por estos días es el papá más orgulloso de Colombia.

Pero si bien a Esteban lo apoyaban con el deporte, sus padres tenían una única exigencia, y esa era que el rendimiento académico fuera igual o mejor que el deportivo. Sin mucho esfuerzo, porque era muy buen estudiante, sus padres lograron que el pedalista terminara su bachillerato a los 16 años, y aunque nunca se opusieron a que fuera ciclista, sí lo condicionaron en cuanto al tiempo en el que tendría que entregar resultados.

“Él terminó el bachillerato en el colegio Jorge Gaitán Garcés de Bogotá, y recuerdo mucho que su clase preferida era educación física. Una vez concluyó, comenzó a estudiar entrenamiento deportivo,  pero su desempeño académico no fue el mejor por los entrenos. Le comentamos en familia que siguiera en el ciclismo, pero que si a los 23 años no había conseguido resultados, retomaría el estudio”, cuenta su padre.

 “Las etapas en las que hay descensos tan rápidos me dan mucho miedo. Soy su madre y siempre será uno de mis consentidos, ya no es un niño, lo he visto como ha crecido como persona y deportista y me alegra todo lo que le pasa”, explica Carolina Rubio, mamá del corredor, quien cada vez que retorna a casa, se transforma en el chef de su familia, para sorprenderlos con una que otra comida que ha aprendido a preparar en sus recorridos por el mundo. Después de lavar los platos, normalmente el  escarabajo se encuentra consigo  mismo. También aprovecha su estadía en la casa para leer y ver películas.

Oliverio Cárdenas y Gonzalo el ‘Parlante’ Agudelo, sus primeros profesores, no se equivocaron. En el 2011 Esteban Chaves se quedó con el primer lugar del Tour de L’Avenir y desde ese momento dejó claro que podía ser una realidad del pedalismo colombiano.

Pero el destino lo hizo vivir su peor carrera y fue en el año 2013 cuando el bogotano, participando en el Trofeo Laigueglia, sufrió una terrible caída que le dejó múltiples lesiones y le inmovilizó el brazo derecho durante doce meses, en los cuales más de una vez pensó en tirar la toalla. Por primera vez Esteban probó el sabor más amargo del deporte.

“Creo que lo que pasó es un momento muy difícil para cualquier persona. Tuvimos que apoyarlo mucho y no lo dejamos derrumbar, porque tenía que llenarse de fortaleza y no sentir que era el fin del mundo”, explica don Jairo, quien al lado de su esposa y su hermano Brayan nunca dejaron de alentar al joven pedalista. 

El médico deportólogo Gustavo Castro fue el gran responsable  de que el ciclista pudiera recuperar su brazo y hoy esté en lo más alto de la Vuelta a España. 

 “Es un hombre con una mentalidad espectacular, tiene condiciones similares a las de Mariana Pajón o Falcao García, con una gran fuerza mental”, dice el galeno, quien logró que Chaves se recuperara y volviera a ser el mismo de siempre.

 “Cuando era niño Esteban no se sonreía tanto como ahora, era más bien aburrido”, explica su padre. Y es que, extrañamente, después del accidente que por poco lo aleja de las carreteras de por vida, Esteban Chaves Rubio no se cansa de reír y pareciera que Dios lo tiene destinado para cosas grandes.

La Vuelta a España no ha terminado y las páginas por escribir podrían ser muchas más en este 2015.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad