Una crisis que gana por goleada
DEPORTES

Una crisis que gana por goleada

Agosto 15, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Francisco Henao Bolívar, reportero de El País.

Las pésimas taquillas y el jugar en estadios que no son propios tienen a los equipos al borde de la quiebra. Crecen las deudas por salarios y seguridad social.

La refrescante llegada de Postobón como patrocinador del fútbol colombiano a partir de este año fue recibida con bombos y platillos por los 36 clubes del balompié profesional (los de la A y B) porque vieron en el nuevo espónsor una especie de cura para los múltiples males económicos que arrastraban.Y es que, en efecto, los equipos tuvieron un respiro casi que de inmediato. De los suculentos ingresos que obtuvo la Dimayor por el patrocinio, salieron 25 mil millones de pesos para ponerse al día en seguridad social, que ha sido siempre el ‘coco’ de los diferentes oncenos.Esa medida fue aplaudida por los directivos en una asamblea de la Dimayor, ya que la misma les permitía maniobrar con más calma para organizar mejor sus equipos y ponerse al día en otros ítems.Sin embargo, la tranquilidad duró muy poco. Los clubes volvieron a colgarse en todo: seguridad social, salario de jugadores, obligaciones parafiscales, salarios a empleados administrativos y alquiler de estadios.Una institución que hasta hace poco era modelo por su impecable seriedad a la hora de cumplir con sus obligaciones, el Deportivo Cali, tiene hoy números en rojo. Arrastra deudas cercanas a los 5.500 millones de pesos.“La situación es de una iliquidez bastante importante que no permite atender con prontitud compromisos inmediatos como nómina, seguridad social e impuestos”, dice el vicepresidente del equipo, Fernando Marín.El directivo es contundente: “ni siquiera las ventas de Luis Fernando Muriel y de Michael Ortega alcanzaron para ponernos al día con las obligaciones”.Y si el Cali, que es un equipo grande, está en aprietos, qué se podría decir de clubes chicos como el Deportivo Pereira, Cortuluá, Envigado, Quindío y el Real Cartagena.“Nosotros tenemos un déficit de 8 mil millones de pesos, no ha cedido en nada; además, estamos colgados en todo y ya les debemos cinco quincenas a los jugadores”, reveló el gerente del Deportivo Pereira, Rubén Darío Henao. Un jugador referente del Pereira, que pidió la omisión de su nombre, señaló que no ven soluciones a corto plazo. “Esto acá está difícil, ya nos deben mucho, tenemos a nuestras familias sin EPS y ahora se viene un gasto con los hijos en estudio y demás. La verdad, esto no lo entiende nadie porque la ley dice que si un equipo incumple, no puede contratar jugadores, pero acá llegaron varios refuerzos sin ningún problema”. Si por el Pereira llueve, por el Quindío no escampa. Una fuente del cuadro cafetero aseguró que la situación económica es caótica porque a los jugadores ya se les deben cinco quincenas y en compromisos parafiscales también hay obligaciones por cumplir. Todo eso supera los $2.000 millones.Cortuluá también vive en afugias. “Que yo sepa, hay deudas superiores a los 700 millones de pesos; se hizo un presupuesto con base en unas entradas y esa plata nunca llegó”, expresó el ex presidente del elenco vallecaucano Carlos Marmolejo. América y Millonarios, que están en una etapa de transición, tienen obligaciones pendientes que superan, en cada caso, los $10 mil millones.Sus presidentes, Mauricio Rivas y José Roberto Arango, dicen que esperan ponerse al día con la capitalización que ambas instituciones vienen adelantando.Dimayor y Acolfutpro, por su ladoEl presidente de la entidad que organiza el torneo colombiano, Ramón Jesurún, dice que la crisis económica se ha acentuado porque los clubes no tienen estadios propios dónde jugar.“Los equipos vienen jugando en estadios prestados y eso atenta contra una buenas taquillas. Además, muchos cogieron parte de la plata del patrocinio de Postobón para gastos de tesorería, pero todos saben que en seguridad social hay que estar al día”, dijo Jesurún.Por los lados de la agremiación de jugadores (Acolfutpro), hay claridad en que ni el mismo Gobierno ha tenido voluntad para ponerle punto final a los incumplimientos de los equipos.“Les hemos notificado de todo esto a la Comisión Disciplinaria de la Dimayor y a Coldeportes para que entren a sancionar a los equipos incumplidores, pero aquí no pasa nada. El Gobierno no ha controlado el fútbol y por eso está así. Este fútbol no es formal”, dice Luis Alberto García, secretario de la agremiación.Si Coldeportes le mete mano al tema (ver nota anexa), como lo pide Acolfutpro, seguro que el torneo lo jugarían tres o cuatro equipos únicamente.Pero mientras la entidad estatal le da largas al asunto y la Dimayor se hace la de la vista gorda, los equipos, con sus millonarias deudas a cuestas y con jugadores sin ver un peso hace más de tres o cuatro meses, se alistan para cumplir con otra cita futbolera este fin de semana... como si nada pasara.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad