Deportes Tolima

Agosto 05, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Enlajugada

Aunque todavía no se sacude el rótulo de equipo ‘chico’ y su escudo sólo exhibe una estrella, los ‘Pijaos’ han venido siendo protagonistas en las últimas ocho temporadas, asegurando siempre tiquete para jugar instancias definitivas...

EL EQUIPOAunque todavía no se sacude el rótulo de equipo ‘chico’ y su escudo sólo exhibe una estrella, los ‘Pijaos’ han venido siendo protagonistas en las últimas ocho temporadas, asegurando siempre tiquete para jugar instancias definitivas. Sin embargo y recurriendo a una frase popular, les ‘sigue haciendo falta el centavito para el peso’. Su único título como club profesional se logró en el calendario de 2003, en Finalísima que disputó con Deportivo Cali y ganó, en el juego de Vuelta, por la lotería de los penales. Eran parte de esa escuadra jugadores de la talla de Freddy Hurtado, Hernando ‘Cocho’ Patiño, Ricardo Ciciliano, Arley Dinas, Rogeiro Pereira, John Charria, Henry Zambrano, Alex Comas, Yulián Anchico, y Óscar Briceño, por citar los más connotados, todos bajo la batuta del experimentado entrenador Luis Augusto ‘Chiqui’ García. Tres temporadas después, en 2006, el ‘vinotinto y oro’, entonces dirigido por Jorge Luis Bernal, por poco cuelga la segunda estrella de su escudo. Hizo una campaña sin objeciones y llegó a la Gran Final que perdió con Cúcuta Deportivo.LA FIGURA Aunque las cámaras y la prensa le den despliegue a jugadores de ofensiva como el creativo argentino Rodrigo Marangoni y el delantero Wílder Medina, lo cierto es que el punto de equilibrio del ‘Pijao’ pasa por los pies del volante mixto vallecaucano Diego Ferney Chará. Con apenas 24 años de edad y un corto recorrido en el profesionalismo (debutó en 2004), Diego luce en la cancha como si acumulara mucho kilometraje; es el hombre de la pausa, el del orden, el que desarma al rival y establece, de inmediato, conexión con los elementos de mitad de cancha hacia arriba. Se forjó en las canteras del Boca Juniors de Cali; se mostró en la élite con Deportes Quindío (donde jugó cuatro temporadas), fue llevado por Diego Umaña al América de Cali y para el Apertura 2010 arribó a las toldas ibaguereñas, donde ya es un ídolo y pieza clave en el andamiaje táctico del técnico Hernán Torres.EL D.T.El nombre de Hernán Torres siempre ha estado ligado al Deportes Tolima. Como jugador (se desempeñaba de arquero) fue suplente del argentino Oscar Héctor Quintabani en la década de los 80’s. También atajó para Millonarios, Caldas, Quindío y DIM. Ya en su rol como D.T., se estrenó en las filas del ‘vinotinto’ como Asistente de Miguel Augusto Prince en 2005 y, dos temporadas después, en 2007, asumió como Técnico en propiedad. Desde entonces se ha mantenido sin objeciones en su cargo, siendo un Adiestrador afortunado por gozar de dos aspectos que escasean en el fútbol colombiano: la continuidad y los procesos. Bajo su mando, el Tolima ha cabalgado en un marco de regularidad a lo largo y ancho de los torneos, siempre es invitado de honor a las instancias definitivas, pero le sigue haciendo falta redondear con títulos sus buenas campañas. En el Apertura de 2010, los dirigidos por Hernán Torres tenían todo para asegurar tiquete en la Finalísima; sin embargo perdieron la chance desde el punto penal ante La Equidad, en una noche desafortunada para sus referentes ofensivos Marangoni y Medina.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad