Thierry Henry cuelga los botines

Diciembre 16, 2014 - 12:00 a.m. Por:
AP - El País.com.co

El futbolista francés, campeón mundial con Francia en 1998 y estrella del Barcelona y el Arsenal, anunció este martes su retiro del fútbol profesional para convertirse en asesor del canal de televisión británico Sky Sports

Subestimado en su propio país, Thierry Henry será recordado como el jugador más grande de Arsenal. El ex delantero de los Gunners y de la selección de Francia anunció el jueves su retiro del fútbol, poniéndole fin a una carrera de 20 años en la que se situó como uno de los mejores jugadores de la era moderna. A sus 37 años, Henry, miembro de la selección francesa que ganó la Copa Mundial de 1998 y la Eurocopa de 2000, estuvo ligado a un posible papel como entrenador en Arsenal tras concluir su carrera con los Red Bulls de Nueva York en la MLS, pero anunció que se convertirá en comentarista televisivo. Henry, máximo goleador en la historia de Les Bleus con 51 tantos, comenzó su carrera en el Mónaco y también jugó para la Juventus y el Barcelona. Anotó 175 goles en la liga Premier inglesa y es el líder goleador en la historia del Arsenal. En Francia, sin embargo, jamás alcanzó la popularidad de un Zinedine Zidane, Michel Platini, Raymond Kopa o incluso Just Fontaine. En Arsenal, es considerado como el mejor jugador que se haya puesto la camiseta del club al norte de Londres. "Los ingleses le han hecho una estatua, pero en Francia, no siempre ha sido reconocido del todo" , dijo Frederic Thiriez, presidente de la liga francesa de fútbol. Entonces, hay algo de resquemor que Henry, quien habla francés, inglés y español, decidiera anunciar su retiro en inglés en su página de Facebook y a través de un comunicado de su futuro patrón, la cadena Sky Sports. "En realidad no dejas al Arsenal del todo. ¿Cuántas veces puedes volver? Llega un momento en el que se convierte en una mala película" , comentó Henry cuando se le preguntó si pensó en jugar con el club que le erigió una estatua de bronce. "Todos amamos la primera versión de Rocky, pero no estoy muy seguro de esta última". Henry, quien nació en el duro suburbio parisino de Les Ulis, comenzó a jugar al fútbol a los seis años, y su talento no se notó por mucho tiempo. Entrenado en el centro nacional de fútbol, junto con Nicolas Anelka y David Trezeguet, el astuto, rápido y técnico delantero comenzó su carrera profesional en Mónaco, donde conquistó el cetro de la liga francesa en 1997. Sus hazañas con el Mónaco le abrieron la puerta a la selección nacional y fue elegido para participar en la Copa del Mundo que se jugó en su país. Aunque Zidane fue la gran estrella del certamen, Henry no decepcionó, y anotó su primer gol como seleccionado francés en el partido de la etapa de grupos ante Sudáfrica, y luego otro más contra Arabia Saudita. También permitió que su calma en momentos de presión, le dejara anotar un penal contra Italia en los cuartos de final. "Cuando ellos (Henry y Trezeguet) tenían que patear penales contra Italia en los cuartos de final, no había problema, incluso si había cierto peso y responsabilidad sobre sus hombros", comentó Didier Deschamps, el entonces capitán francés. Ese Mundial "forjó las carreras que habrían de tener" , agregó. Tras una decepcionante etapa con la Juventus, Henry regresó bajo el mandato del entrenador Arsene Wenger en Arsenal en 1999. Luego de no poder anotar después de sus primeros ocho partidos, Henry se destapó con 26 anotaciones esa temporada y terminó marcando 226 goles en 369 encuentros para el Arsenal hasta 2007. Ganó siete trofeos con el Arsenal, entre ellos dos títulos de la Liga Premier, incluyendo la campaña invicta de 2003-04. Regresó a préstamo por dos meses en enero de 2012 durante el receso de temporada de la MLS, agregando dos tantos a su cuota con el Arsenal. De los Gunners, Henry pasó al Barcelona, siendo parte del equipo de Pep Guardiola que conquistó seis trofeos importantes dos años más tarde, incluyendo el campeonato de la liga de España y el de la Liga de Campeones en un triunfo sobre el Manchester United. Su carrera internacional concluyó en nota baja. La infame mano en el gol decisivo contra Irlanda en el repechaje clasificatorio a la Copa Mundial de 2010 y luego, en el Mundial de Sudáfrica, donde Francia no ganó un solo partido y luego se rehusó a entrenar antes del partido final, luego de que Anelka fue enviado de regreso a casa porque había insultado verbalmente al entrenador Raymond Domenech. "Ha sido un camino increíble. he capturado increíbles recuerdos (la mayoría buenos), y ha sido una maravillosa experiencia. Espero que hayan disfrutado como espectadores tanto como yo al ser parte de esto", comentó Henry en su página de Facebook.

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