Sir Alex Ferguson: el irrepetible

Mayo 12, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción El País
Sir Alex Ferguson: el irrepetible

Sir Alex Ferguson posa con el trofeo de campeón de la Liga Premier 2013, que ganó al mando del Manchester United.

¿Puede un técnico convertir a un equipo en un aparato de lujo? ¿Puede su legado ser una marca que llegue a cotizar en la bolsa de valores? Si el tipo se apellida Ferguson, la respuesta es sí.

Esta página también podría estar en blanco. Tener la foto de Ferguson bajo un titular que dijera gracias, y ya está. Eso sería suficiente. Porque 26 años después de haber estado al frente del Manchester y haberlo conquistado todo con ese club, después de los triunfos épicos que consiguió como director técnico, después de la generación de superfutbolistas que descubrió, después de que la Reina de Inglaterra lo elevara a la categoría de caballero siendo escocés, después de todo eso, hay palabras que sobran. Cosas que dichas junto a su imagen son casi una reiteración innecesaria. Porque su cara, su mueca de incontenible mascador de chiche, sus cachetes rosados, sus abrigos negros, sus manos escarbando el aire cada que el árbitro se equivoca, han hecho de él un ícono. Un emblema. Un símbolo. Del triunfo. De la disciplina. De la perseverancia. De un estilo de juego. Es como la cara de Esteve Jobs. Si Esteve Jobs es Apple, Alex Ferguson es el Manchester United.Marcelo Bielsa, el técnico argentino que dirige al Atlético de Bilbao y que cada tanto suelta frases con más fondo filosófico que futbolístico, dijo algo en ese sentido. El pasado jueves, cuando un periodista le pidió una opinión sobre su colega, él apenas alzó los hombros: “La repercusión de lo que hizo exime de describirlo. Cualquier descripción que yo haga sería una repetición”. En este caso lo de Bielsa no fue filosofía; hablar de Ferguson puede resultar un asunto tan inoficioso como hablar del sabor de la Coca-cola. ¿Puede alguien no saberlo? En la galaxia de la redondez, él es una estrella que cualquiera reconoce en el firmamento. Sus triunfos dejaron entre los hinchas un sabor conocido. Todo este tiempo su equipo funcionó como un aparato de lujo. Por eso él es una marca. El sello de una época. Una Coca-cola. Un Ipad.Ferguson cierra con su retiro una carrera irrepetible: en sus 26 años frente al Manchester, 13 ligas inglesas y dos ‘Champions’ que lo dejan parado como el entrenador más exitoso en la historia de la Premier. Además del récord de haber estado más de un cuarto de siglo dirigiendo al mismo equipo, 'Fergie' deja otra cifra para el recuerdo: en todo ese tiempo levantó 49 trofeos correspondientes a distintas competencias, torneos cortos, copas, cuadrangulares. Es literal: lo ganó todo. Y por eso los seguidores del United lo amaron con devoción de ‘groupies’ adolescentes.Pero no siempre fue así. Sus comienzos exigieron la paciencia de la hinchada, que tuvo que esperar siete temporadas hasta ver despegar a los ‘diablos rojos’, tras dos décadas sin sumar trofeos a la estantería. En 1993, con el francés Eric Cantoná en la cancha, conquistaron el primer título de la Premier League que acapararía Ferguson. Desde entonces nunca fue puesta en duda la consistencia de un equipo que solo quedó fuera de los dos primeros puestos de la tabla en tres ocasiones.Ni siquiera resultados humillantes como la reciente goleada que le propinaron sus vecinos del Manchester City, en el mismísimo Old Trafford (1-6), hicieron tambalear a un técnico que resistió con la misma fortaleza que tuvo la institución para respaldarlo. Liverpool, Leeds, Blackburn, Newcastle o Arsenal, todos esos equipos plantaron cara al United alguna vez, pero solo Ferguson resistió en lo más alto. El escocés se caracterizó por medir el tiempo desde coordenadas distintas al resto de entrenadores: varias semanas de malos resultados que pueden poner en la cuerda floja a cualquier técnico europeo de primer nivel, para él solo fueron rachas pasajeras.Los jugadores que han estado a sus órdenes se debaten entre dos visiones complementarias: la del padre que tutela a las jóvenes promesas que él mismo descubre y acompaña hasta lo más alto, y la del entrenador inflexible que no duda en añadir presión a su equipo. Probablemente el inglés David Beckham todavía recuerde el zapatazo accidental que le propinó el técnico al patear un guayo en el vestuario, tras caer derrotados contra el Arsenal en 2003.“Fue un incidente raro: si lo intentara de nuevo un millón de veces no volvería a ocurrir. En ese caso tendría que estar activo como jugador”, se disculpó entonces Ferguson, mientras el Space-Boy lucía una cortada en la ceja que pronto se puso de moda junto a sus peinados de modelo europeo.La anécdota de ese zapatazo es un ejemplo más de lo que Sir Alex llegó a representar. Su hegemonía en el banquillo no fue cuestionada ni siquiera en ese momento, cuando Beckham empezó a hablar de salir del equipo. Y eso representaba dinero, mucho dinero: nadie en la historia del Manchester ha vendido tantas camisetas como él. Pero aun así, por encima del galáctico, estuvo el terrenal Ferguson. Tanto así que la dirigencia del Manchester United no llegó a manejar nunca una lista de posibles sucesores, pese a que su avanzada edad (71 años) y el marcapasos que desde hace tiempo llevaba, avisaba que la salida de Old Trafford estaba cada vez más cerca. Tanto así que a pesar del nombramiento de David Moyes como su reemplazante, los dueños del equipo han decidido que se mantenga unido a los ‘reds’ como presidente y embajador del club. Es un asunto de cariño. De respeto. Pero también de dinero: cuando asumió como técnico, el Manchester estaba avaluado en 31 millones de dólares. Hoy, 26 años después, vale 3.200 millones. Por eso la comparación entre Ferguson y Esteve Jobs no es gratuita. Ahora, además de los asuntos futbolísticos, la dirigencia del Manchester tiene otra preocupación: ¿enfrentará uno de los clubes de fútbol más respetados del mundo las mismas dificultades de Apple tras la partida de su emblemático líder? Tras la muerte de Jobs, el Iphone, su icónico teléfono, dejó de ser el primero en la lista de smartphones comprados en el mundo. ¿Podrá el Manchester, sin Ferguson, ganar partidos y también dinero?Con ingresos anuales de unos 500 millones de dólares y una capitalización de mercado de más de 3.000 millones, el club del lluvioso norte de Inglaterra ha asegurado su estatus como una de las principales franquicias deportivas del mundo. Pero el retiro de ‘fergie’ golpeó la cotización en bolsa del club. Cuando se conoció la noticia cayó un 5% en las primeras operaciones, hasta que el miércoles se estabilizó y empezó a comercializarse con una baja de 1,3%, a 18,52 dólares. Nada raro: en su momento, el proyecto del Manchester advirtió que era “altamente dependiente” de ciertos individuos. Andrew Wilkinson, jefe de estrategia económica de Miller Tabak & Co., en Nueva York, dijo que identificar la partida de personas como Ferguson como un factor de riesgo que ponga en peligro el éxito del club “subraya la inestabilidad de las inversiones en franquicias deportivas que giran en torno a individuos específicos”. En el caso de Apple, puede que el precio de las acciones hoy cotice en un nivel superior al que tenían cuando Steve Jobs estaba al frente, pero la empresa enfrenta las críticas de usuarios y analistas quienes dicen que están tardando mucho para innovar con algo.En el caso del Manchester sin Ferguson, todavía no hay análisis. Tan solo palabras de despedida. Irrepetible es una de las que más se escuchan por estos días. Irrepetible: como una Coca-cola. Como un Ipad.La Frase* “Su atención a los detalles y su olfato único para el talento han traído grandes beneficios. Su currículum es casi único en una profesión basada en los resultados”.MICHEL PLATINI, presidente de la Uefa.

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