Sin goles no hay paraíso

Sin goles no hay paraíso

Noviembre 12, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Francisco Henao / Enviado especial de El País
Sin goles no hay paraíso

La falta de gol mató a los colombianos en el duelo ante Venezuela, ya que a pesar de contar con muchas opciones al final empataron con los del vecino país.

La falta de gol, ese cáncer que carcome al fútbol colombiano en cuanto torneo internacional se presenta, y esto ya le pasó factura al combinado nacional hace unos años.

La falta de gol, ese cáncer que carcome al fútbol colombiano en cuanto torneo internacional se presenta, y esto ya le pasó factura al combinado nacional hace unos años. En la eliminatoria para el Mundial de Japón y Corea en el 2002, Colombia se quedó en las puertas de la repechaje por un gol. La casilla la perdió con Uruguay, que en la diferencia de goles terminó con más seis (+6) por el menos cinco (-5) de Colombia.Y ni hablar de otras eliminatorias y de otros torneos en donde la escuadra tricolor se ha quedado a mitad de camino por culpa de ese afrodisiaco tan apetecido, pero tan escaso en las huestes nacionales.Ante Venezuela en el ‘Metropolitano’ fue la ratificación de las dificultades, padecimientos, penas y obstáculos por las que tiene que pasar Colombia para sacar por lo menos un empate o hacer un gol.Y eso que en la cancha estaban artilleros como Teófilo Gutiérrez y Jackson Martínez, además de Dorlan Pabón y James Rodríguez, que aunque juegan de volantes también llegan con facilidad al arco contrario.El tema preocupa enormemente sobretodo cuando el martes vendrá un rival de mucho más peso como Argentina, así el equipo gaucho haya resignado un sorpresivo empate en su casa ante Bolivia. ¿Cómo salir del problema? La solución a la falta de gol indisctuiblemente la tienen los mismos jugadores. "Lamentablemente perdimos muchas opciones, de pronto por apresuramiento o por falta de tranquilidad en el momento de definir", fue la contundente definición de Teófilo Gutiérrez, quien perdió dos clarísimas posibilidades, una de ellos debajo del horizontal.El atacante de Racing dio en el blanco. Tranquilidad y mucha cabeza fría deberán tener ahora los atacantes para salir de un mal que ya es crónico en la Selección.Contra Argentina este martes, además de esos dos conceptos, habrá que apelar a la movilidad para generar espacios y a la concentración dentro del área gaucha para aprovechar los espacios y las ventajas que da una gelatinosa e insegura zona defensiva ‘Albiceleste’.Hay que definir como sea las opciones que se presenten el martes porque Argentina, del medio hacia arriba, sí cuenta con los jugadores necesarios para desequilibrar a su favor un partido.Colombia está advertida. Sabe que no le puede pasar lo de la eliminatoria para el Mundial del 2002. Quedan dos días para el juego contra Argentina y en ese tiempo Jackson, Teófilo, Darwin Quintero, Dorlan, James Rodríguez, Ramos y Dayro, los que jueguen, deberán afinar su puntería para dar en el blanco porque la conclusión es clara: sin goles no hay clasificación. Lamento colombiano Los rostros de los jugadores lo decían todo. El inconformismo, la rabia y la impotencia por haber resignado dos puntos cuando se pudo haber goleado a Venezuela, eran evidentes en los jugadores al final del partido.Apesadumbrados pasaron por la zona mixta del ‘Metropolitano’, algunos como Mario Yepes, Teófilo Gutiérrez, James Rodríguez y el técnico Leonel Álvarez decidieron hablar, mientras que otros optaron por ganar rápido un puesto en el bus que los esperaba en la zona externa del camerino."Duele empatar así" y "tuvimos todo para definirlo", fueron las frases que más se escucharon por parte de los jugadores. El empate cedido frente a Venezuela dolió muchísimo. Tanto, que ni siquiera los aplausos y los gritos de apoyo de aficionados que rodeaban el bus que los trasladaría a la concentración, les arrebató siquiera una sonrisa o un saludo.El silencio fue más notorio en el hotel de concentración. Los jugadores prefirieron mantenerse en los pisos de arriba para hacerle el duelo a un resultado que no esperaban.El sábado en la mañana también hubo soledad en el hotel del combinado nacional en cuanto a presencia de los jugadores en los pisos de abajo. Afuera, la gente seguía esperando para un autógrafo, un aplauso o quizá una voz de aliento para un grupo que salió golpeado por el marcador y por las lesiones que han mermado a la Selección.Los dirigidos por Leonel Álvarez saben que el martes tienen la gran oportunidad de reivindicarse nada menos que ante la poderosa Argentina. ¿El final será muy diferente al de Venezuela? Eso espera Colombia para seguir encarrillando la clasificación.

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