Sin compasión, Alemania goleó 7-1 a Brasil y es la primera finalista del Mundial

Julio 08, 2014 - 12:00 a.m. Por:
César Polanía - Enviado especial de El País a Brasil

Alemania aplastó 7-1 a Brasil en el Mineirao y avanzó a la final del Mundial. Bofetada al pentacampeón y a todo un país futbolero en su propia casa.

¿Tragedia? ¿Humillación? ¿Hecatombe? ¿Cómo llamar esto que sucedió en el estadio Mineirao de Belo Horizonte? Apenas transcurrían 29 minutos del primer tiempo y ya Alemania aplastaba a Brasil 5-0... Y entonces, las graderías parecían un funeral colectivo. Los hinchas lloraban desconsoladamente y evocaban aquel 16 de julio de 1950, cuando Uruguay les ganaba la Copa del Mundo a los dueños de casa en el mítico Maracaná.Como si fuera una maldición ya escrita, el martes, 64 años después del ‘Maracanazo’, otro ‘invitado’ se atrevía a pegarles un bofetada a los anfitriones, en las semifinales del Mundial de Brasil 2014, y destrozaba los corazones y la dignidad todo un país futbolero.Brasil, el pentacampeón del mundo, murió el martes en su propia casa. Y esa muerte fue anunciada desde muy temprano por un equipo que le controló todos los espacios, lo atacó sin compasión y lo humilló sin pena ante 58.170 fanáticos, dando un golpe de autoridad que lo ratifica como favorito al título.En la cabeza de todos podía caber que la dura Alemania de Joachim Loew venciera a la deslucida Brasil de Luiz Felipe Scolari, pero en la cabeza de nadie había la más mínima luz de que fuera por goleada.Esta tragedia del fútbol, sin antecedentes para Brasil en un Mundial, comenzó a escribirse en el minuto 11 del primer tiempo, cuando el delantero Thomas Mueller definió con pierna derecha, sin marca alguna, frente a Julio César en tiro de esquina.Ese primer chuzón fue asimilado con normalidad por el equipo local y el estadio, que lo vieron como un golpe inesperado. Pero no por Alemania, que leyó muy rápido los rotos que en marca dejaban Luiz Gustavo y Fernandinho, y los boquetes que abrían Maicon y Marcelo por los costados.Sin pensarlo dos veces, los teutones cargaron con todo y sacaron un arsenal en el que sumaron hasta los volantes de marca para vapulear el arco de Julio César. Y fue así como en el minuto 23, tras una jugada que nació en el mediocampo, en doble remate Miroslav Klose marcó el segundo gol y, de paso, se inscribió en la historia como el máximo artillero de los Mundiales, por encima del brasileño Ronaldo.Ese segundo chuzón ya tomó otros ribetes y el tercer gol entró como una puñalada certera al corazón de Brasil. Fue en el minuto 24 por medio del volante Toni Kroos, quien tomó provecho de una defensa descuadernada e impotente para embocar la pelota. El propio Kroos cobró por ventanilla dos minutos después y anotó el cuarto.A los tres minutos, en el 29, vino el quinto. Había tanta hambre en las huestes alemanas, que el volante Sami Khedira también se arrimó a predios ofensivos, se llenó de gol y puso su cuota.Ahí murió el primer tiempo y no propiamente porque Brasil hubiera tomado el control, sino porque Alemania, con el tiquete a la final muy temprano en el bolsillo, bajó el acelerador y tomó las cosas con calma.En la segunda parte, Scolari quiso recomponer sus líneas, ingresando a Paulinho por Fernandinho y a Ramires por Hulk, pero no había gestión alguna en los brasileños que el martes les hiciera mella a los alemanes. Y lo demostraron los teutones en el minuto 69, con el sexto gol de la tarde, en los pies de Andre Schürrle, quien repitió en el 79 con un golazo que pegó en el horizontal venciendo al triste y humillado Julio César. Fue el 7-0. Así como se lee, 7-0.Cuando el reloj marcaba el minuto 90, Oscar aprovechó un pase al vacío y venció a Manuel Neuer para el descuento. 7-1, pero ya todo estaba consumado.En la cancha del Mineirao hubo dos equipos. Uno con aire de campeón, Alemania, y otro con cara de fracaso, Brasil. Y en las calles de Sao Paulo, Río de Janeiro, Belo Horizonte, Brasilia y cada rincón brasileño habrá desde hoy un silencio sepulcral, como no lo había desde hacía mucho tiempo.Si ante Colombia por cuartos de final Brasil pareció tomar aire y encontrarse con una pizca de ese fútbol que le reclamaron en este Mundial, ayer Alemania pisoteó la ilusión de todo un país que hoy amaneció muerto futbolísticamente. Brasil nunca había perdido por una goleada de ese tamaño en un Mundial. Y sucedió este 8 de julio en semifinales. En su propia casa. Ante sus propios hinchas. Un 7-1 que ocupará la primera página de todos los periódicos del planeta. ¿Cómo llamar esto que pasó en el Mineirao? ¿Tragedia? ¿Humillación? ¿Hecatombe?Las peores goleadas en la historia del Mundial Hungría 10, El Salvador 1; España 1982 Hungría 9, Corea del Sur 0; Suiza 1954 Yugoslavia 9, Zaire 0; Alemania 1974 Suecia 8, Cuba 0; Francia 1938 Uruguay 8, Bolivia 0; Brasil 1950 Alemania 8, Arabia Saudita 0; Corea-Japón 2002 Turquía 7, Corea del Sur 0, Suiza 1954 Uruguay 7, Escocia 0; Suiza 1954 Polonia 7, Haití 0; Alemania 1974 Portugal 7, Corea del Norte 0; Sudáfrica 2010 Alemania 7, Brasil 1; Brasil 2014 Vea aquí el Especial Mundial Brasil 2014

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