Siguen las dudas del arbitraje colombiano

Siguen las dudas del arbitraje colombiano

Febrero 05, 2012 - 12:00 a.m. Por:
SERGIO OLAYA - Colprensa Bogotá
Siguen las dudas del arbitraje colombiano

Oscar Julián Ruiz, exárbitro internacional colombiano.

No paran las reacciones por las fuertes declaraciones que dio el directivo de Colfútbol, Álvaro González, sobre el tema de homosexualismo en el arbitraje colombiano.

No paran las reacciones por las fuertes declaraciones que dio el directivo de Colfútbol, Álvaro González, sobre el tema de homosexualismo en el arbitraje colombiano.El arbitraje en el fútbol colombiano pasa un mal momento. Contrario a lo que sucedió en otras épocas, esta vez el disgusto no es por el nivel de los jueces o por supuestas influencias externas. Ahora el dolor de cabeza es un escándalo por acusaciones de supuestos acosos sexuales que han dejado al descubierto un desorden en la organización de esa actividad.Todo surgió la semana pasada cuando el árbitro Germán Mauricio Sánchez (que no ejerce el oficio hace más de un año) denunció haber sido objeto de acoso por parte de Óscar Julián Ruiz, máximo referente nacional en la labor de juzgamiento. El panorama lo agravó el presidente de la Difútbol e integrante del Comité Ejecutivo de la Federación Colombiana de Fútbol (Colfútbol), Álvaro González Alzate, quien dijo que para formar parte de las altas esferas del arbitraje nacional es requisito ser homosexual.Sin embargo, las autoridades del balompié afirman que todo se hace de buena manera, siguiendo los parámetros que exige la Fifa. Todo lo relacionado con el referato en el país, aseguran, se rige por las directrices que emanan de la Comisión Arbitral y que incluyen pruebas teóricas, físicas y análisis de las actuaciones de los jueces y asistentes en los diferentes compromisos en los que toman parte.Pero no todas las voces se manifiestan en positivo. Analistas y exárbitros se quejan de la organización del arbitraje y claman, incluso, porque la actividad sea profesionalizada.La organización arbitral Buena parte del problema parece recaer en la escasa visibilidad que hay en el país acerca de cómo alguien se hace árbitro, así como de la forma en la cual puede ascender en esa organización hasta llegar a los puntos más altos: ser apto para dirigir partidos del torneo de ascenso, de la primera división o entrar al selecto grupo de jueces Fifa internacionales (Wílmar Roldán, Hernando Buitrago, Ímer Machado, Adrián Vélez, Ramiro Suárez, Luis Sánchez y Sebastián Restrepo).Una crítica, por ejemplo, es la cantidad de colegios arbitrales que existen en Colombia. Según los datos conocidos por Colprensa, confirmados por jueces en actividad o recién retirados, en el país hay 34 colegios reconocidos, es decir, más que el número de departamentos de la Nación. Además, hay un sinnúmero de otras agrupaciones arbitrales que reciben el nombre de asociaciones y que también están facultadas para pitar juegos de las ligas y eventualmente llegar a las posiciones superiores.Así mismo, hay quejas sobre el poder que ejercen determinadas autoridades del fútbol, particularmente las de la rama aficionada, llamada Difútbol. Hasta el año pasado se decía, incluso, que era esta división, comandada por González, la que tenía todo el mando en el juzgamiento; contra ese poder, del que no se sabe a ciencia cierta cuál es su alcance actual, se han dirigido los cambios más recientes en el arbitraje.Los actuales estatutos de Colfútbol, que entraron en vigencia el 16 de marzo del año pasado, contemplan en el Capítulo XVII la existencia de las diferentes comisiones, entre ellas la arbitral.El presidente de Colfútbol, Luis Bedoya, designó como encargado, cuando deba ausentarse, a Jorge Armando Otálora (exvicefiscal). Los demás miembros de la comisión son Alberto Ferrer (secretario Comité Olímpico Colombiano), Carlos Medellín (exministro de Justicia), Luis Ernesto Vargas (magistrado de la Corte Constitucional) y Jaime Córdova (exdefensor del Pueblo), todos de amplio reconocimiento en los ámbitos jurídicos, políticos y deportivos. Extraña que un grupo de esa categoría profesional no logre generar un ambiente de transparencia total en el arbitraje nacional.Bedoya desestima las críticas y defiende la idoneidad del esquema montado para el arbitraje. Desde Paraguay, donde se encuentra en reuniones de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), el dirigente aseguró que el arbitraje “goza de un buen nivel”.Hay trabajo, pero... A pesar de los líos extradeportivos, tanto el analista y exjuez Rafael Sanabria, como el exárbitro Henry Cervantes, consideran que la labor que se ha venido haciendo en el seno de Colfútbol y la comisión arbitral ha estado dando sus frutos.“Algo positivo es que tenemos una comisión arbitral honesta que ha trabajado incondicionalmente, sin tener ninguna remuneración, son personas que ofrecen su experiencia, su idoneidad, para ese manejo de los árbitros”,aseguró Sanabria.Pero, a la vez, critica: “Pienso que falta una organización arbitral en el país, falta también que la Federación dé algunos parámetros directos para que los jueces o los colegios digan ‘debemos cumplir esto, esto y esto, porque Colfútbol nos los pide’, ya que a veces son como una rueda suelta”.El santandereano Cervantes, por su parte, indicó: “Pienso que es importante el don de gentes, algo que debe tener todo aquel que desee ingresar a la actividad”.Declaraciones que afectanTodo el trabajo que viene haciendo la Comisión Arbitral ha ido en procura de mejorar el nivel de la actividad en el país, por ello, cada vez que escándalos que traspasan el ámbito personal al profesional salen a flote, el estamento en general queda en entredicho.Tras las declaraciones de González, quien incluso dio a entender que ser homosexual es una enfermedad, todo el gremio de los árbitros sintió el impacto.“Sí existen ese tipo de cosas al interior de algunos colegios arbitrales del país. El señor González generalizó y dejó la profesión como si todo fuera a través de este medio. No podemos generalizar, pero tampoco podemos tapar el sol con una mano y decir que no es cierto, porque hay muchos rumores, muchas quejas en el nivel aficionado, donde han tenido que sufrir ese acoso, donde tienen que estar en la rosca de esa clase de gente para poder surgir más rápido y pasar por encima de otros árbitros”, dijo Sanabria.Por su parte, el exárbitro Albert Duarte indicó: “Es muy lamentable todo este suceso. Parece que aspectos meramente personales ya pasaron a dilucidarse a nivel general, cuando un directivo del fútbol colombiano, como lo es el señor Álvaro González, de una manera irresponsable, manifiesta que todos los árbitros que llegan al ámbito profesional tienen que ser homosexuales. Eso realmente va en contra de la dignidad humana, de la dignidad de los árbitros. Durante los 18 años que presté servicio a la Dimayor, nunca observé un acto de esa índole en ninguno de mis compañeros”.Algunos datos A agosto del año anterior, según el Escalafón Arbitral Nacional de Asociaciones, la Asociación Vallecaucana de Árbitros era la que tenía mayor cantidad de integrantes, con 50 jueces.La de menor en la misma clasificación era la Asociación de Árbitros del Guaviare, con cuatro. La Corporación Árbitros de Antioquia tiene como jueces centrales Fifa a Adrián Vélez y Wílmar Roldán.Albert Duarte, Abraham González y Rafael Rivas se retiraron este año de la actividad. Dentro de quienes perdieron este año las pruebas figuran: Héctor Jairo Parra, Wéimar Hernández, Mauricio Camargo, Wilson Berrío, Daniel Serna y Manuel Hernández.Frase "Ese tipo de comportamientos hace parte de la vida privada de los seres humanos y cada quien es libre de escoger sus inclinaciones sexuales. Pero si se cruza con lo laboral, debe investigarse”, Carlos Betancur - exárbitro Fifa de Antioquia.

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