Selección Colombia: 'Crack al Cuadrado'

Mayo 03, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Francisco Henao Bolívar - Reportero de El País
Selección Colombia: 'Crack al Cuadrado'

Juan Guillermo Cuadrado, volante internacional de la selección Colombia y el Fiorentina de Italia.

Juan Guillermo Cuadrado se sobrepuso a una dura infancia para ser hoy gran triunfador en el fútbol. La Selección y el Mundial ya esperan por su endiablada cintura.

Las polvorientas calles de Necoclí lo vieron crecer y la pelada y única cancha de ese pueblo del Urabá antioqueño fueron testigos de sus endiabladas gambetas.Porque Juan Guillermo Cuadrado, desde muy pequeño, tuvo que hacerles fintas o quites a las circunstancias que le presentaba la vida, que no eran propiamente un camino lleno de rosas, sobre todo cuando se vivía en la convulsionada Urabá de los años 80 y 90.Como aquella escena que lo marcó para siempre y en la que siendo un niño tuvo que esconderse de un hecho de violencia en el que perdió a su padre Guillermo. O como el de los fracasos que se presentaron en su época juvenil como futbolista y que tuvo que gambetear para evitar ser solo un proyecto de jugador.La historia de Cuadrado es la misma de muchos jugadores que comenzaron de la nada y que hoy son figuras del fútbol internacional.Adrián Ramos, Camilo Zúñiga, Pablo Armero, Cristian Zapata, Carlos Sánchez, Víctor Ibarbo, Teófilo Gutiérrez, Carlos Bacca, Jackson Martínez y Luis Fernando Muriel, para citar solo diez de los más conocidos, transitaron el mismo camino de la pobreza casi que absoluta, de su amor por el balón siendo niños, de la esperanza por llegar algún día al profesionalismo, de la bendición que significa un debut y de la consagración total en las grandes ligas del fútbol.A Cuadrado le tocó batallar a la par de su mamá Marcela Bello, una recia mujer que se sobrepuso a la pérdida de su esposo hace muchos años para sacar adelante a la familia.El pequeño, que ya lucía su pelo ensortijado, nunca renunció a seguir detrás de un balón pese a las dificultades que se presentaban en el camino.Su estilo atrevido y descomplicado para jugar le fueron abriendo posibilidades; se mostró con un equipo de Urabá en el famoso torneo Asefal de Barranquilla que reúne a escuelas de fútbol de muchas regiones del país.“Allí lo vi y de inmediato me llamó la atención; era flaquito, desgarbado, pero tenía mucho talento; era malicioso para jugar y eso lo hablé con el entonces técnico de Urabá”, diría el inquieto cazatalentos del Cali en Barranquilla, Agustín Garizábalo.Pero las diabluras de Cuadrado también se notaron y de qué manera en las propias canchas del Deportivo Cali en Pance, durante un torneo organizado por el mismo equipo azucarero y en el que participó el equipo Estrellas 2000 de Urabá.“Yo estaba con Mario Agudelo y con el 'Cunda' Valencia, y allí Juan Guillermo mostró todas sus condiciones como jugador atrevido e irreverente en la cancha”, manifestó Nelson Gallego, quien en ese entonces era director de las divisiones menores del Deportivo Cali.Cuadrado tuvo la oportunidad de quedarse de una vez en el onceno azucarero. Incluso vivió unos días en la casa de Gallego, pero como sucede con muchas promesas, fue descartado de inmediato “porque es muy flaquito, bajito y tiene muchas otras limitaciones”, de acuerdo con el diagnóstico que se dio en su momento.El rumbo de Cuadrado estaba de nuevo en Urabá al lado de los suyos; sin embargo, en la cabeza de Nelson Gallego —quien fue un delantero veloz y gambeteador— quedaron grabadas su habilidad y su estilo descomplicado y alegre para jugar al fútbol.Gallego cortó nexos con el Cali y al regresar a Medellín contactó a Marcela Bello, madre de Cuadrado, para que le confiara su hijo. Desde ahí se inició un trabajo de perfección en varias canchas de la capital antioqueña, y a la vez un periplo cuyo único objetivo era tocar puertas para ofrecer o buscar una prueba en algunos clubes.Pasó por Nacional, Bucaramanga y otros equipos de Argentina y de la B de Colombia, y las puertas siempre se cerraron. La única oportunidad se dio con el Medellín, gracias a la amistad de Gallego con el técnico de los rojos en esa época, Juan José Peláez.“Nelson me trajo un muchacho delgadito y con el pelo ensortijado y de una lo vinculamos a las divisiones menores; eso fue rápido porque yo siempre he creído en Nelson”, recuerda Peláez.El extécnico del Medellín lo hizo debutar en el 2008. “Le dimos la oportunidad pese a que era delgadito, pero él se ganó el puesto por su forma de jugar, que era sin complejos y siempre echando pa' delante”, dice Peláez, a quien no le extraña el buen momento que exhibe hoy el jugador en el fútbol italiano.Cuadrado duró poco en el medio local. Udinese se lo llevó para Italia y después de una pasantía en el Lecce, donde marcó diferencia al lado de Luis Fernando Muriel, recaló en Florencia para convertirse en ídolo de la afición de la Fiorentina.Allí, en esa ciudad de la región toscana, el futbolista colombiano es rey. Hacía rato, tal vez desde la época dorada del goleador argentino Gabriel Batistuta en la década del 90, ningún suramericano se había metido tanto en la piel de los florentinos.“Cuadrado es un grandísimo jugador que nos ha dado enormes posibilidades en los partidos; esperamos disfrutar de su fútbol por muchos años”, dijo hace unos días el técnico de la Fiorentina, el italiano Vicenzo Montella, preguntado sobre las ofertas que a diario llegan a las oficinas del club toscano.El deseo del entrenador es difícil que se cumpla. La cintura de Cuadrado es tan famosa en Europa como la de Shakira y por eso los grandes equipos del mundo como el Barcelona, el Chelsea y el Manchester United, entre otros, ya lo tienen en su agenda para contar con él lo más pronto posible.Esas, las de evitar un futuro más promisorio, serán tal vez las únicas gambetas que no podrá hacer Cuadrado. Su desembarco en una de las potencias futbolísticas del mundo es cuestión de días o quizá de semanas.Mientras eso se da y se habla de cifras que superan los 30 millones de euros, la Selección Colombia lo aguarda ansiosa, esperando beneficiarse durante el Mundial de Brasil de ese fútbol alegre y cadencioso que marca diferencia en Europa y que desde chico mostró en las peladas canchas de Urabá, pese a que en su casa de Necoclí las dificultades y las necesidades tocaron la puerta desde muy temprano.Voces| "Yo estaba con Nelson Gallego cuando vimos a Cuadrado en un torneo en la sede del Cali. Le dije a Nelson que ese 'pelaíto' parecía un brasileño por la forma como jugaba y encaraba".Agustín Garizábalo, cazatalentos del Cali| "Yo lo recibí en el Medellín siendo Cuadrado un muchachito y no hice muchos reparos porque me lo recomendó Nelson Gallego y yo a Nelson siempre le he creído".Juan José Peláez, extécnico del MedellínNúmeros28 partidos tiene Juan G. Cuadrado con la Selección. En la pasada eliminatoria fue un jugador clave.30 millones de euros sería el precio que debería pagar el equipo que esté interesado en Juan G. Cuadrado.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad