“Sé que voy a ganar este duro partido”: Catalina Castaño

Agosto 16, 2014 - 12:00 a.m. Por:
DANIEL MOLINA DURANGO- Reportero de El País
“Sé que voy a ganar este duro partido”: Catalina Castaño

Catalina Castaño, extenista colombiana.

Ella es una mujer que nunca se va a rendir. La pereirana le contó a El País cómo ha sido su lucha contra el cáncer de seno, una enfermedad que ella está segura de vencer.

Mientras se disponía a sacar, las nubes poco a poco estaban tomando un color tan gris como el del cemento. Pero eso no parecía importarle en lo más mínimo. Catalina Castaño parecía absorta, con la mirada clavadasolamente en su rival de aquella tarde, la española Inés Ferrer.Sacó con precisión y la ibérica le regresó la bola con fuerza. Sin embargo Ella no flaqueó ni un segundo y no solamente llegó a la pelota, sino que se la colocó a su rival en toda una esquina, ganando su cuarto punto del partido.Aunque ese juego contra Ferrer fue el año pasado, en el marco de la Copa Bionaire en Cali, se podría decir que la vida de Castaño siempre ha sido esa: recuperarse, con fe y temperamento, de los retos más difíciles. Hasta hace poco, la mayoría de sus desafíos se relacionaban con la práctica de su deporte. Pero desde hace unos meses las cosas cambiaron.En marzo de este año, Catalina, por medio de un comunicado de prensa, comentó que había descubierto una cruda realidad: padecía cáncer de seno.Como ella misma lo relata, al principio no lo podía creer. Pensaba que era un error, que no podía ser cierto. No obstante, tras volver a pedir los resultados del examen médico que se había realizado, ya no quedaba duda alguna, tendría que enfrentarse al rival más duro que la vida le podía poner en su camino. “Todo comenzó en febrero de este año. En un campeonato que estaba disputando comencé a sentir unas punzadas en el seno y cuando llegué a Colombia lo primero que hice fue ir a los chequeos médicos y me encontré con esto. Lógicamente fue algo muy duro de aceptar, y más siendo deportista, pero soy muy creyente y sé que voy a tener la fortaleza para salir de esta situación”.***Hace un año, en ese partido de la Copa Bionaire, Catalina aventajaba 4-1 a la española Ferrer en el primer set. El juego que estaba desplegando era contundente, rápido y firme como una regla. Pero cuando estaba al tope de su rendimiento, empezaron a caer gotas de lluvia.El encuentro tuvo que pararse. Y la pereirana fue abandonando el campo con un rostro tan opaco y contrariado como el cielo de esa tarde.Cuando le diagnosticaron la enfermedad, Catalina también tuvo queparar. Parar para asimilar el golpe, para pensar con calma, para decidir qué hacer. “Me tomó dos semanas recuperarme de ese golpe tan fuerte. Al principio tuve la esperanza de que el diagnóstico era equivocado, pero después reflexioné. Siempre me he caracterizado por ser una guerrera y decidí que esto lo iba a asumir como lo estoy haciendo, luchando por mi vida. Las quimioterapias son muy difíciles pero esta es una prueba de la que he aprendido muchas cosas”.Mientras transcurrían los días y el tratamiento avanzaba, Catalina empezó a pensar que este reto tan importante era algo que podíasuperar. “Pensé que iba a ser más difícil, pero, como dije decidí asumir eso y me rasuré la cabeza antes de que el pelo se me empezara a caer por el tratamiento. Pero sé que confiando en Dios esto va a ser pasajero y podré tener pronto mi cabello”.Según cuenta esta tenista de 35 años, el hecho de no tener pelo es algo que ha sido doloroso para ella, pero también para sus familiares. “Cuando vi que comenzaba a dejar pelos por diferentes lugares llamé a mi peluquero de toda la vida y le dije que me rapara, yo no iba a esperar a que el pelo se me cayera poco a poco. Cuando mi papá me vio se le aguaron los ojos, pero como familia asumimos la situación. Además tengo claro que no me voy a poner a llorar por eso”.Sin embargo, dentro de esta lucha. ‘Cata’, como le dicen las personas cariñosamente, asegura haber encontrado algo de tranquilidad.Podrá parecer una paradoja, pero cada una de sus palabras tiene sentido. Cuando jugaba tenis se la pasaba viajando y compitiendo en diferentes partes del mundo, pero ahora que lucha contra esta enfermedad, ha encontrado la ayuda de amigos y familiares, que fueran de las canchas han sido un apoyo vital en su proceso.“Desde que dejé el tenis y comencé con el tratamiento, cada día ha sido diferente, y he podido hacer cosas que no habían estado a mi alcance desde hace mucho. Estoy en un grupo de oración, ayudo a unas niñas acá en Pereira con el tenis, salgo con mis papás o me voy a tomar un café con mi hermana y mis amigas, a parte de hacer ejercicio. Eso me ha tranquilizado bastante”.***Mientras esperaba que la lluvia cesara para poder continuar con el partido, Catalina lucía cierta impaciencia. Al principio se sentó, pero no pudo permanecer así mucho tiempo. Se puso de pie, comenzó a caminar y a mirar al parco cielo cada que escuchaba que quizá el partido podría quedar postergado para el día siguiente.Fueron momentos duros y de ansiedad, como los que vive cada que pierde o como los que está viviendo justo ahora. Porque, pese a su fe a prueba de todo, las cosas no han sido sencillas.“Recuerdo que uno de los momentos más duros fue cuando terminé la primer quimioterapia, en la que no me fue muy bien. Me dio mucha fiebre y casi me hospitalizan. De hecho, cuando termino una ‘quimio’ duro varios días acostada y sin poder moverme mucho. También me dio muy duro la muerte de la tenista Elena Baltacha, que tenía cáncer.Lloré bastante. Pero trato de mantenerme alegre y luchando”. Justo en el momento del diálogo con El País, Catalina llevaba seis quimioterapias y se disponía a ser operada en Bogotá.***Finalmente, en aquella tarde febrero del 2013, la lluvia se terminó y el partido entre Catalina e Inés Ferrer se pudo reanudar. Al final, la pereirana se quedó con los dos sets y con el juego, ante los aplausos y el reconocimiento de toda la gente. Ahora, en una situación médica difícil, Ella sigue con el convencimiento intacto de dar la pelea por ganar de nuevo, pero esta vez el pulso es contra el cáncer. “Este es el partido más difícil que he tenido que afrontar en toda mi carrera, pero sé que lo voy a ganar”.Es tan positivo su semblante, que ‘Cata’ tiene claro que después de que se recupere, quiere que su vida siga ligada al tenis, el deporte que la apasiona.Agradecida por el gran apoyo de la gente y de sus familiares, esta guerrera está convencida de que está superando una lección del destino. “Así lo siento. Dios te manda esas pruebas y aprendes muchas cosas. Dentro de lo difícil, quizá eso haya sido lo más lindo de todo esto”.

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