Ómar Andrés Pinzón, como pez en el agua hacia los Juegos Olímpicos

Ómar Andrés Pinzón, como pez en el agua hacia los Juegos Olímpicos

Mayo 26, 2012 - 12:00 a.m. Por:
KATERINE MORA HOYOS – El País
Ómar Andrés Pinzón, como pez en el agua hacia los Juegos Olímpicos

Ómar Andrés Pinzón, nadador bogotano.

Ómar Andrés Pinzón, la carta de la natación colombiana, no se conforma con dar sólo brazadas en Londres; va por una medalla.

Antes de ser reconocido como el mejor nadador del país y ser la carta de Colombia en la natación de cara a los Juegos Olímpicos de Londres, fueron muchas las brazadas que el nadador bogotano Ómar Andrés Pinzón tuvo que dar. Desde aquel día que llegó a las piscinas de Cafam en Bogotá, cuando apenas tenía ocho años de edad, empezó su lucha por demostrar que tenía ‘madera’ para sobresalir en esta disciplina.La convicción y la seguridad siempre acompañaron a Ómar Andrés, que cada vez que saltaba al agua daba muestras claras de su superioridad ante sus demás contrincantes. Simplemente se sentía como pez en el agua. “‘En tierra de ciegos, el tuerto es rey’”, dice José Ómar, el papá de Ómar Andrés, que vio cómo su hijo, cuando apenas tenía 14 años de edad, empezó a dar muestras de su grandeza al ganar cinco de las seis medallas de oro que el país cosechó en un suramericano que se realizó en dicha ocasión en Brasil. En ese mismo año, el nadador demostraría que estaba para tomar un sitial de lujo en la natación mundial, al conseguir un histórico cupo a los Juegos Olímpicos de Atenas en el 2004 sin cumplir los quince años de edad. “Uno tiene que hacer las cosas con pasión y pertenencia. Sé de mis capacidades y soy muy seguro. Otras personas no lo son y no entienden esa dedicación y pasión y la confunden con prepotencia”, asegura Pinzón, que hoy agradece todo el apoyo recibido y le da gracias a Dios porque demostró que no se ‘quemó’, como muchos pensaron que iba a suceder en sus inicios.Mientras muchos deportistas ya ven como una misión cumplida el haber logrado su tiquete a Londres, Pinzón, que siempre ha estado acostumbrado a mirar más allá, está seguro de que va por un lugar entre los tres escalones del podio olímpico. “En el país aún estamos lejos de un proceso, pero mi meta es romper ese esquema y que nuestro objetivo no sea solo el llevar cien deportistas a unos olímpicos, o estar entre los primeros ocho en una competencia. Alguien tiene que hacer esa misión y yo voy por una medalla”, comenta Pinzón, quien a los 15 años tuvo que emigrar hacia los Estados Unidos a buscar nadadores que le exigieran más o al menos estuvieran en su nivel.Mientras para muchos deportistas pensar en una presea de cualquier color en unos Juegos Olímpicos es algo ambicioso, en Pinzón suena muy razonable si se tienen en cuenta los grandes avances y los resultados que ha registrado en la historia reciente de su carrera. En los Juegos Panamericanos de Guadalajara, donde ganó la medalla de plata en los 200 metros espalda, el bogotano volvió a despertar las emociones de los colombianos por la natación, que desde la época del antioqueño Pablo Restrepo no registraba grandes resultados a nivel internacional.Pero las emociones no pararían ahí. En las tres paradas de la Copa Mundial de la Fina, el colombiano conquistaría tres medallas de oro en la misma modalidad, ratificando su gran nivel en dicha prueba. “Estoy en un momento muy bueno de entrenamiento, me siento con un gran estado físico y pienso que la preparación ha sido completa y constante”, asegura Ómar Andrés.Los resultados hacen ver mucho más cerca una medalla para Ómar Andrés, y aunque parece que una cosa ha llevado a la otra, su papá, quien ha sido su compañero inseparable en todo este proceso de crecimiento personal y deportivo, asegura que la meta de alcanzar una presea no es algo nuevo. “Nuestro plan es obtener medallas a nivel olímpico y mundial, nada ha sido casualidad, todo ha sido un trabajo permanente con mucha disciplina y planeación de años”. Ómar Andrés ya no nada contra la corriente, por el contrario, parece que todo fluye a su favor. Ahora él cree que la tercera será la vencida en los Juegos de Londres, tras su participación en Beijing y en Atenas. “Cada olímpico es diferente y la preparación en la que me encuentro es superior a la que alcancé en las anteriores ediciones. Eso, en parte, hace que me sienta más seguro, pero no lo es todo; pienso que es la determinación que tenga de romper esquemas”, manifiesta Pinzón que no se conforma con menos. Su meta es buscar el oro. Así se lo repiten los anillos olímpicos que se tatuó en el bíceps de su brazo derecho y que espera que a partir de esta edición de los Juegos Olímpicos adquieran más significado y que no solo le recuerden que estuvo en una olimpiada, sino que escribió parte de la historia en ella.Frase“Tengo un nivel alto de motivación, cada vez disfruto más de lo que hago. Estoy listo para disputar cada medalla”, Ómar Andrés Pinzón - nadador colombiano clasificado a Olímpicos.

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