“No tengo con qué repatriar a mi familia”: Phil Jackson Ibargüen

“No tengo con qué repatriar a mi familia”: Phil Jackson Ibargüen

Octubre 21, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Francisco Henao Bolívar - Redacción Afición - El País
“No tengo con qué repatriar a mi familia”: Phil Jackson Ibargüen

Phil Jackson Ibargüen espera enderezar su camino y volver muy pronto a las canchas, aunque deberá esperar hasta el próximo año. Mientras tanto su caso irá a Fifa por lo que le sucedió en Bosnia.

El futbolista colombiano vivió un calvario de cinco años en Bosnia. Su caso irá a la Fifa.

La pesadilla para Phil Jackson Ibargüen, el futbolista colombiano que la semana pasada denunció 'trata de personas' ante el ministerio de Trabajo por lo que le sucedió en Bosnia, está muy lejos de llegar a su fin.El delantero chocoano, que militó en el Cortuluá y en Santa Fe, dice que sus temores por lo que le pueda pasar a su esposa y sus dos pequeños hijos, aún en Bosnia, son grandes ya que a ese país llegaron las noticias sobre las denuncias que hizo por maltrato en varios clubes.“No sé qué hacer, me vine para Colombia porque un empresario caleño me propuso ir al Uniautónoma; le dije a mi esposa que con la plata que fuera ganando, le mandaba los pasajes para que regresara al país. Pero en Uniautónoma me dijeron que ya no contarían conmigo pese a que había un contrato firmado, y ahora no sé cómo voy a repatriar a mi familia que está prácticamente sola allá”, dice Ibargüen.Su odisea comenzó hace cinco años cuando seducido por un jugoso contrato aceptó ir del fútbol portugués al enigmático balompié bosnio.“Yo estaba en el Tondela, un equipo de tercera división en Portugal; pero apareció un empresario bosnio que antes había sido jugador de la liga portuguesa, y me dijo que había una oportunidad de ir a su país; se puso en contacto con mi representante en Portugal y a él le pareció bien experimentar en otro país y jugar en un club que estaba recién ascendido. Pero al llegar a Bosnia me salieron con unas cosas totalmente diferentes a las que me habían planteado”, asegura Ibargüen.Manifestó que toda su mala suerte la desencandenó el empresario bosnio, del que omite el nombre por recomendación de su abogado.“Al empresario le dieron un dinero y él a mí nunca me reconoció nada; estuve cinco meses en el Laktasi y solo recibí dos pagos. Después de ese inconveniente surgió otro equipo en Bosnia, el Celik Zénica, pero los directivos tenían la misma mente podrida de los otros. Los primeros seis meses cumplieron el contrato, pero también le dieron dinero al empresario y éste nunca me reconoció ni un solo peso, me volvió a robar”.Ibargüen dijo que ni el cambio de empresario le mejoró la situación en ese país de Europa central porque salió del Zénica por recomendación de su nuevo agente, pero pasaron los días y éste nunca le buscó un nuevo club.“Me fui a entrenar con un equipo de tercera división y resulta que pasaron los meses y nada que surgía un nuevo club pese a que el nuevo empresario me dijo que tenía ofertas de todos lados”.El exjugador de Cortuluá y Santa Fe señaló que el Pastor de la Iglesia a la cual asistía se convirtió en su consejero y en un hombre de confianza ya que a su situación no se le veía mejoría.“Hubo un momento en que le tuve que decir al empresario que yo tenía que hacer algo porque no podía seguir así; por fortuna allá me ayudó el Pastor de la Iglesia donde yo iba, él estuvo pendiente de mis cosas, pero de repente salió otro equipo en el que nuevamente todo fue un problema porque estuve año y medio y apenas me pagaron tres meses”.Ibargüen confesó las dificultades que tuvo que padecer por la falta de dinero. “Sin dinero todo se me complicó más; el club habló con el dueño de la casa donde yo vivía y cambiaron la chapa de la puerta, lo que me impedía entrar. Tuve que irme para donde una amiga, me tocó dormir en el suelo porque era un apartamento muy pequeño; el club nunca se interesó en saber qué pasaba conmigo, y cuando llegaba el día de cobrar les pagaban a todos y a mi solo me decían que no había dinero”.La odisea del delantero chocoano tuvo otro capítulo cuando los directivos del Sloboda le dijeron que no podían seguir el vínculo que tenían, así el equipo bosnio no le cumpliera.“Me dijeron que ellos no podían seguir conmigo, que iban a esperar a ver si salía otro club, y mientras tanto yo entrenaba sin salarios y sin seguridad social. Después me mandaron para un equipo chino y estuve un mes sin hacer nada porque allá me pusieron a hacer pruebas físicas, me regresé, le reclamé al agente, le dije que cómo me mandaba así, que yo no estaba para hacer pruebas; luego salió un club ruso, fuimos allá y como no se concretó nada los empresarios que viajaron conmigo me dejaron solo”.Cansado de tantos tropiezos, Phil Jackson decidió analizar la posibilidad de regresar al fútbol colombiano. “Un amigo me puso en contacto con un empresario de Cali que me dijo que regresara, que él me buscaba cupo en Uniautónoma; después que firmé un contrato con este equipo, me dijeron que no iban a contar conmigo; busqué al empresario y este es el día que no sé nada de él porque dejó de contestar el teléfono”.Jugar en ese conjunto de la B era la salvación que veía Ibargüen para reunir el dinero y repatriar a su esposa y a sus dos pequeños hijos, pero todo se frenó por la decisión de Uniautónoma.“Yo tuve mucho tiempo sin devengar salario y por eso me gasté los ahorritos que tenía; cuando salió lo de Uniautónoma le dije a mi esposa que se quedara tranquila, que con lo que empezara a ganar le mandaba para los pasajes. Pero acá me salieron con otra cosa y eso fue un golpe muy duro porque no tengo con qué traer a mi esposa y a mis dos hijos de 4 y 2 años”.Confiesa que sus temores se han disparado, primero por los gastos que se han incrementado ya que tiene que sostener a su familia en Bosnia, y segundo porque su esposa le manifestó que tenía miedo de cualquier represalia que puedan tomar contra ella.“Los gastos han sido dobles para mi porque toca cubrir muchas necesidades con ellos allá y yo acá. Mi mamá ha hecho un esfuerzo grande para poder mandarle algo a mi esposa. Ellos están solos allá, mi esposa me dice que tiene miedo porque la noticia ya llegó allá y uno no sabe qué puede suceder porque ha habido muchos comentarios feos y violentos en contra de nosotros”.Ibargüen pide mucha mesura porque considera que en la prensa han salido noticias que no son ciertas y que de alguna manera pueden perjudicar a su familia que aún está en Bosnia.El jugador permanece en Bogotá, donde decidió denunciar su caso ante el ministerio de Trabajo por recomendación de la Fundación Esperanza.Dice que el martes se reunirá con su abogado, quien está al tanto de todo para llevar el caso a la Fifa. Ibargüen espera que este calvario llegue a su fin, con el regreso de su familia y el retorno de él a las canchas. “Todo se lo dejo en manos de Dios”, dice tajantemente.Interviene el GobiernoEl ministro del Trabajo, Rafael Pardo, solicitó la intervención de la Cancillería ante el Gobierno de Bosnia para dar trámite a los documentos que se requieran para el traslado al país de la familia de Ibarguen.Pardo pidió además articular esfuerzos para emprender acciones y medidas que permitan prevenir futuros casos de trata de personas con fines de explotación laboral con colombianos en el exterior.Frases° "Pasé por momentos muy difíciles. En muchas ocasiones no tenía ni para los gastos básicos que se requieren en una casa. Fue una dura experiencia que quiero olvidar muy pronto".° "Cualquier jugador colombiano que vaya al exterior debe leer y aclarar muy bien y lo que le están prometiendo para que no le suceda lo que me pasó a mi durante cinco años en Bosnia".

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