Moisés Fuestes venció a la muerte y encontró la gloria

Moisés Fuestes venció a la muerte y encontró la gloria

Septiembre 09, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País y agencias
Moisés Fuestes  venció a la muerte y encontró la gloria

El nadador nacional Moisés Cifuentes compite en la modalidad de 100 metros pecho clase SB4.

El nadador que ganó plata en los Paralímpicos 2012, es contador público, tecnólogo, padre de dos hijos ¿Cómo logró recuperarse de una herida de bala que lo dejó sin poder caminar? Historia de un luchador.

Esta semana, Moisés Fuentes se convirtió en héroe nacional: es el primer colombiano en ganar dos medallas en unos Juegos Paralímpicos. Primero fue bronce, en Pekín, 2008. El miércoles pasado fue plata en Londres y no sólo eso: bajó en seis segundos su propia marca personal.Los medios lo encandilaron, contaron su historia. El nadador nacido en el Valle de San José, un pueblo del departamento de Santander, es una víctima más de la violencia de este país. Los paramilitares le dispararon seis veces. Era 1992. Estaba en Santa Marta. Los pistoleros, dicen, querían matar a Rodrigo, su hermano. Lo lograron. Moisés sobrevivió. Se desplomó herido sobre una carretera. Una de las balas le afectó la médula espinal, vértebras 9 y 10. Tenía apenas 17 años y no pudo volver a caminar. Entonces se hizo la pregunta de muchos: ¿para qué diablos seguir? “Estuve casi un año de duelo. Cuando te pasa esto, uno piensa que su vida se acabó. Además, la gente se compadece de ti: pobrecito, te dicen, tan joven y tan simpático y es como si te dieran la razón, que se acabó todo. Estuve un tiempo que no me atrevía a mirar a los demás a la cara porque me sentía inferior”.A esa depresión, en todo caso, también sobrevivió. Él lo narró justo un par de días después de ganar la medalla de plata en los cien metros braza, en Londres: “Empiezas a moverte y te das cuenta que hay otra gente en tus condiciones que está bien con su vida: con familia, estudios, felicidad. Entonces te planteas: me suicido o echo para adelante y comienzas a vivir en serio”. Empezar a moverse es empezar a nadar. A la natación llegó como método de rehabilitación tanto física como sicológica y descubrió en la piscina el inicio de una segunda vida, de una segunda oportunidad. Nadar se convirtió en rutina, las rutinas forman un carácter, con ese carácter se trazan metas. “Ahora lo del atentado es un tema superado. No me influye, me fijo en el que soy ahora, no en el que era antes. Dios y el deporte me dieron una segunda oportunidad y la he aprovechado al máximo. Es la natación la que me genera esa energía para ponerme nuevas metas, nuevos objetivos y mejorar cada día”.La natación, el agua en realidad, es su entorno natural. A Moisés nadie le enseñó a nadar. Muy niño se iba a los ríos del pueblo, se lanzaba, una pipa de gasolina de plástico funcionaba como su flotador. Así aprendió. Moisés tiene 38 años. Además de deportista es tecnólogo y contador público. Vive en el barrio Mutis de Bucaramanga. Está casado con Anabel Tarazona. Tienen una hija, Isabella. Esperan un hijo más. José David, se llamará. A ellos, Moisés les dedicó esa medalla de plata que sólo supo que había ganado cuando vio dos bombillos encendidos. Gritó. A la familia y a su entrenador, William David Jiménez le dedicó la presea. También a Coldeportes. Tal vez, le dijo a un periódico nacional, no le alcance la vida para devolver la felicidad que le ha generado representar al país en unos Juegos Paralímpicos. En Bucaramanga, desde hace mucho, por cierto, Moisés es toda una celebridad. En 2008 fue elegido como el deportista del año en la región. No solo ganó bronce en Pekín, sino que en los Paralímpicos Nacionales disputados en Cali obtuvo seis oros en siete pruebas y demostró que era el mejor de Colombia. Dos años después, en el Open Swimming de Argentina, también fue primero; en los IV Juegos Parapanamericanos 2011 fue segundo; en el Open Swimming Colombia de 2012 repitió, otra vez primero; en el IBM de Berlín, Alemania, 2012, de nuevo primero. Moisés Fuentes está entre los mejores nadadores del mundo y eso aún no se ha visibilizado del todo. Su esposa, Anabel, dice que detrás de todo eso no hay suerte. Está, más bien, el talento, pero sobre todo, sobre todo, el trabajo, la disciplina. Moisés es un hombre que se levanta todos los días a entrenar duro. No se duerme en los laureles, no se tira a ver televisión después de una medalla, no se relaja cuando se cuelga medallas. Él sigue, su objetivo es superarse a sí mismo. Discapacitado, ha dicho, es aquel que teniéndolo todo no quiere hacer nada.Ahora su meta es ganar en los Paralímpicos de Río de Janeiro 2016. La idea es que allá también se escuche el himno de Colombia después de otra de sus acostumbradas hazañas. “El deporte me dio lo que la violencia me quitó, me ha dado una segunda vida, las ganas para seguir adelante y no sentirme menos que nadie. No puedo dejarme vencer por el infortunio. Si no tengo fuerzas en mis piernas, debo tenerla en mi espíritu para seguir luchando", ha sentenciado.Frases de Moisés“Podemos dedicarnos exclusivamente al deporte, como un trabajo, como una calidad de vida, podemos vivir del deporte, cualquier deportista que se lo proponga, obviamente tiene que demostrarlo con resultados, sentirse orgulloso de lo que es”."Lo más importante fue el tiempo. La medalla de plata obviamente es muy importante pero reducir casi 6 segundos el tiempo de Beijing es enorme y creo que refleja el trabajo que hemos hecho desde entonces”.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad