Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela: dos hermanos unidos por el crimen

Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela: dos hermanos unidos por el crimen

Abril 04, 2013 - 12:00 a.m. Por:
ARCHIVO - El País
Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela: dos hermanos unidos por el crimen

Del centro a la derecha aparecen en la foto Gilberto Rodríguez Orejuela, un hombre no identificado, Pepino Sangiovani, Julián Murcillo, Juan José Bellini y Miguel Rodríguez Orejuela.

Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela incursionaron en el mundo de la delincuencia en la década de los años 70.

El trasegar de los hermanos Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela por el mundo del narcotráfico se inició en la década de los 70. Los Rodríguez nacieron en el seno de una familia de seis hijos, conformada por un modesto pintor autodidacta y una ama de casa, que llegaron a la ciudad de Cali a comienzos de los años 40, en busca de oportunidades.El primero que incursionó en el narcotráfico fue Gilberto Rodríguez Orejuela, nacido en Mariquita, Tolima, en 1940. Gilberto hizo su bachillerato en la capital vallecaucana y posteriormente ingresó a trabajar como auxiliar en una droguería. Cinco años después ya había conformado todo un imperio farmacéutico.Fue apodado ‘El Ajedrecista’ por su astucia para mover las fichas en el manejo de las drogas, para permanecer un paso adelante de sus rivales y saberse relacionar con autoridades de la política nacional.Su carrera delictiva se remonta a 1969, cuando fue acusado del secuestro de dos extranjeros y, a partir de allí, empiezan a surgir, uno tras uno, cientos de procesos en su contra por el delito de narcotráfico.De Miguel Ángel Rodríguez Orejuela, conocido con el alias de ‘El Señor’ y nacido en Cali el 15 de agosto de 1943, se empezó a saber en el mundo de la mafia a mediados de 1975.Para ese entonces, los hermanos Rodríguez habían conformado una peligrosa banda delincuencial conocida como ‘Los Chemas’, que a través del secuestro sembró el terror en el Valle del Cauca.Poco después aparecieron en una lista de la aduana de Estados Unidos que contenía 113 nombres de los más temidos narcotraficantes del mundo.En la década de los 80 su organización controlaba una cadena de boticas en todo el país (Drogas La Rebaja), una red de emisoras de radio (El Grupo Radial Colombiano), un laboratorio farmacéutico y un banco en Panamá y otro en Colombia, con políticos en sus juntas.Entre tanto, se fortalecía bajo su mando el Cartel de Cali, considerado como el mayor traficante de cocaína hacia EE.UU. que funcionó en los años 80 y 90, y responsable del 80% de la droga que llegaba a ese país.La guerra de carteles. El anhelo de poder, logrado mediante el dominio de las rutas y el mercado de las drogas, llevaron a un enfrentamiento genocida entre los carteles de Medellín y Cali.Al contrario de Pablo Escobar, quien convirtió el terrorismo en un instrumento de poder, los hermanos Rodríguez Orejuela optaron por el soborno y la infiltración, aunque la puja por el negocio los llevó a recurrir a la violencia. Según los archivos de la Fiscalía, Miguel Rodríguez, participó activamente en la guerra contra Escobar —muerto en diciembre de 1993— a través de la colaboración con las autoridades y de la conformación de un escuadrón de muerte conocido como ‘Los Pepes’ (Perseguidos por Pablo Escobar).Tras la muerte del narcotraficante Pablo Escobar del rival Cartel de Medellín, Gilberto Rodríguez Orejuela y su hermano Miguel fueron capturados en Cali en 1995 durante la administración del presidente Ernesto Samper, cuya presidencia fue empañada por las acusaciones de haber recibido donaciones del Cartel de Cali.Proceso 8.000. Los hermanos Rodríguez Orejuela protagonizaron en 1994 el llamado Proceso 8.000.Con ese nombre se rotuló el peor escándalo de corrupción política destapado por la Fiscalía y el Gobierno de Estados Unidos, y que salpicó a numerosos personajes de la vida pública, entre ellos el propio presidente Ernesto Samper, a quien se acusó de haber recibido seis millones de dólares para su campaña presidencial.Aunque la Fiscalía halló suficientes méritos para acusar a Samper, finalmente en un polémico fallo, la Cámara de Representantes absolvió al Mandatario de toda responsabilidad por el ingreso de esos dineros a su campaña.Previamente, el entonces presidente Samper había creado el Bloque de Búsqueda con miembros de la Policía y comandos élite con el fin de desarticular los carteles de la droga. El gran resultado se produjo el 9 de junio de 1995 cuando este grupo élite logró la captura de Gilberto Rodríguez, en el norte de la ciudad de Cali. ‘El Ajedrecista’ fue, después de Carlos Ledher, el gran capo de la droga en ser arrestado.Dos meses después de ser detenido Gilberto, el 6 de agosto de 1995, cayó Miguel Rodríguez, en el apartamento de una de sus esposas en Cali. En 1998, Gilberto y Miguel fueron condenados a quince y catorce años de prisión, respectivamente. Gilberto fue dejado en libertad en el 2002 por buena conducta. Miguel no pudo salir porque sobre él pesaba un cargo de soborno, por lo que su pena se extendió cuatro años más.De acuerdo con las autoridades norteamericanas, no había duda de que los Rodríguez continuaban dirigiendo el Cartel de Cali desde la prisión. Varios testigos denunciaron que, una vez detenidos, delegaron el negocio en el hijo mayor de Miguel, William Rodríguez. Cuatro meses después de haber alcanzado la libertad, Gilberto Rodríguez fue recapturado por el envío de 150 kilos de cocaína a Estados Unidos, cargo que no había confesado, y extraditado a Estados Unidos en diciembre del 2004. Meses después se ordenó la extradición de Miguel. En 1984, Gilberto Rodríguez decidió irse a vivir a España, donde fue detenido y deportado a Colombia, pese a que Estados Unidos ya lo reclamaba en extradición.La investigación de las autoridades federales de EE.UU. duró catorce años, durante los cuales fueron confiscadas 50 toneladas de cocaína y quince millones de dólares, al tiempo que se acusó a cerca de cien personas.Mientras estuvieron presos en Colombia, los hermanos Rodríguez purgaron sus penas en las cárceles de máxima seguridad de Palmira, Cómbita y La Modelo (Bogotá).

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