“Me voy por desgaste mental": Faryd Mondragón

Abril 27, 2014 - 12:00 a.m. Por:
César Polanía | Editor de Afición de El País

El 'Turco' afirma que estos dos años y medio en el Cali fueron como cinco por el entorno tan difícil de la institución azucarera.

Con un apretón de manos y una mueca de nostalgia, Faryd Mondragón responde los saludos de los hinchas que se le acercan. Son las 6 y 40 de la tarde del jueves 24 de abril. El arquero del Deportivo Cali y de la Selección Colombia está sentado en una mesa del café Juan Valdez, en el sector de Granada, al norte de la ciudad.Hace unos días, Faryd, de 42 años, anunció que ya no atajaría más para el Cali y que cuando llegara del Mundial de Brasil con la Selección, guardaría sus guantes y colgaría el buso de arquero. Entonces, resulta comprensible que desde las mesas de aquel café quieran regalarle cualquier gesto de gratitud. “¡Grande, Faryd!”, alcanzan a decirle dos jóvenes que están a escasos metros de distancia.Marginado de la liguilla del torneo colombiano tras la eliminación del Cali, el ‘Turco’ se entrena a diario por su cuenta para llegar en forma al Mundial. Dice que no extraña nada del fútbol, porque aún no se ha ido, pero sus ojos brillan con un halo de melancolía cada que responde una pregunta. Y no es para menos, sobre sus hombros tiene 2 Mundiales, unos Olímpicos, 3 copas América, 2 títulos de Supercopa y Recopa Sudamericana, y 4 campeonatos nacionales en Turquía y Colombia.¿Es definitivo su retiro?En un 95%. No me gusta ser muy radical en las decisiones, sobre todo cuando se trata de temas que vinculan al corazón, como el fútbol.¿Qué lo impulsa a retirarse?Uno tiene que irse cuando todavía lo necesitan y no cuando ya no sirve. Sería muy triste después de 24 años de carrera que alguien distinto tome la decisión de retirarme. Me siento muy satisfecho con lo realizado en el Deportivo Cali y qué mejor que retirarme después del Mundial con la Selección Colombia, si el profesor Pékerman me da la oportunidad.¿Cuando dice que es probable en un 95%, esa ventanita que deja abierta es porque hay ofrecimientos?No, pero siempre hay que dejar una luz.¿Pero tiene fuerzas y habilidad para seguir atajando?El problema mío no es físico, yo me siento con más ganas y energía que nunca. El tema mío es más de desgaste mental. Por más que amo al Cali, estos dos años y medio han sido como cinco. Este es un club muy difícil.¿Qué es lo que hace tan complejo el entorno del Cali?Esa es una pregunta que nos hacemos todos. Son muchísimas cosas, el Cali es una institución muy grande, con muchos baches en todas sus áreas, que necesita muchísimo dinero y paciencia para ponerlo donde debe estar. Por eso prefiero decir que me voy desde ya y no que otro atrevido me vaya a decir dentro de un tiempo que me tengo que ir.¿Qué le pasó al Deportivo Cali, que disputó la final del fútbol colombiano en diciembre, y en un abrir y cerrar de ojos se vino al piso?Todos tenemos responsabilidad en ello, desde el principal directivo hasta el utilero, pasando por el técnico y los jugadores. Se demostró durante un buen tiempo que mientras que las patas de la mesa estén firmes y bien alineadas, esto fluye.¿Qué responsabilidad les cabe a los jugadores?La mayor. Al fin y al cabo somos los artistas, los que ejecutamos en la cancha.Hubo indisciplina, divisiones internas…Hubo de todo y eso confluyó para que no se dieran los resultados.¿Y la responsabilidad de los directivos por no ordenar la casa?Para mí es muy difícil determinar la responsabilidad de los dirigentes, pero ellos, como cabeza del equipo, obviamente la tienen. Más allá de acusar, lo importante es el aprendizaje que pueda salir de todo esto. La experiencia acumulada en estos meses obliga a que se conduzca al Cali con una óptica distinta.¿Qué tanto afectó al Cali la salida de María Clara Naranjo?Afectó, porque ella siempre hizo cosas positivas por el Cali. Y el equipo pudo gozar de un título en la Superliga y de las clasificaciones a la Libertadores y la Suramericana gracias a María Clara, ella fue una pieza clave. Nos afectó mucho su salida, pero los jugadores preferimos mantenernos neutrales en la disputa de ella con el presidente, porque tampoco era justo con Álvaro Martínez.¿Está pagando este comité ejecutivo una novatada, a pesar de que tiene allí a gente que ha dirigido ya, como Martínez?Lo único que sé es que uno en el fútbol se retira y se muere y todavía sigue aprendiendo. El fútbol es como la historia, los acontecimientos se repiten aunque pasen los años, por eso es importante aprender de los errores.¿Dónde quiso jugar y nunca pudo?En Inglaterra. Fui educado en un colegio bilingüe y la liga inglesa es la que más me gustó siempre. Estuve a punto de llegar al Liverpool en el 2002, pero no se dio.¿Queda eso como una asignatura pendiente?No, yo no puedo ser desagradecido con el fútbol después de todo lo que me ha dado.Hablemos de la Selección. Usted pasará a la historia como el jugador más veterano, con 43 años entonces, en disputar un Mundial. ¿Qué le dice ese dato?Me llena de orgullo, pero no es una prioridad. Es mejor pasar al recuerdo como parte de un colectivo que, con la ayuda de Dios, haga el mejor Mundial de toda la historia de Colombia.¿Para qué está esta selección Colombia en Brasil?Queremos hacer historia. Queremos hacer nuestro fútbol y dejar un legado. Nuestro grupo es muy parejo y no va a ser fácil.¿Qué fue eso que le dio Pékerman a esta selección para meterla en el Mundial?Carácter, seriedad, experiencia y, lo más importante, potenció el talento de los jugadores a través de la confianza. Tiene claridad de cómo dirigir a una selección. Es un orgullo tenerlo como técnico.El momento actual de los defensas de la selección no es el mejor. ¿Eso preocupa?Yo ya estuve en dos mundiales. Lo único que le debe preocupar a uno es que todos lleguemos sanos, porque el nivel se agarra hasta en el mismo Mundial.Habla usted de llegar sanos y es probable que Falcao llegue en esas condiciones, pero sin nivel. ¿Prefiere a un delantero como Jackson en óptimo nivel o a Falcao en un 30%?Prefiero a todos. A Falcao, Teófilo, Muriel, Bacca, Jackson, Ramos, porque los vamos a necesitar. Falcao para nosotros es lo que es Messi para Argentina y así sea con una sola pierna, lo quiero tener en el Mundial.En ese listado que menciona podría entrar Dayro Moreno, el goleador del fútbol colombiano. ¿Le gustaría tenerlo como compañero?Es el profesor Pékerman quien decide, de acuerdo con su sistema táctico, a quién necesita y a quién prefiere. Sinceramente, no me gustaría estar en los zapatos del ‘profe’, pero al final es mejor tener ese ‘problema’ por exceso de buenos delanteros y no por falta de los mismos.¿Ve a Colombia como favorito en el Mundial?Sí. Por sentimiento y por ambición. Todos llegamos al Mundial soñando estar en la final. Todos tenemos el mismo sueño.Usted va a completar su tercer Mundial y ha vivido dos etapas, aquella de la camada de los Valderrama, los Asprilla, y esta, la de los Falcao y los James. ¿Qué las hace distintas?En la época anterior, el 95% de los jugadores de la selección actuaba en Colombia y el 5% en el exterior. Ahora es al revés y eso es un plus para esta selección. Desde muy jóvenes, estos jugadores de hoy han aprendido a comer, a hablar, a vestirse y a ganar en Europa. Son ganadores en todos los sentidos y eso suma.¿Dónde se ve después de su retiro? ¿Cómo entrenador, dirigente, comentarista?Ser comentarista me apasiona, la dirigencia no. Esta labor es muy difícil en Colombia. Quiero comentar fútbol y otra vocación que tengo es colaborar en el campo formativo con la Escuela Carlos Sarmiento Lora y el Deportivo Cali.

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