Los Juegos Paralímpicos Tokio 2020, la gran meta de Francisco

Abril 16, 2017 - 03:45 p.m. Por:
Por Daniela Cárdenas Vásquez, especial para El País
Francisco Sanclemente

Francisco Sanclemente espera poder participar en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020.

Especial para El País

“Poco después de cumplir los 18 años, me alistaba para llegar a las inferiores del Once Caldas de Manizales. Aún no terminaba la secundaria e iba a ser padre de una niña, pero una inflamación en la médula espinal (mielitis) llegó a cambiarme la vida”.

Así es como Francisco Sanclemente relata el momento en que debió dejar de defender el arco de su equipo de fútbol, Buga, para empezar a “correr con los brazos” en las maratones más importantes del mundo.

Sanclemente es un deportista paralímpico de 28 años, que se vio obligado a dejar su sueño de convertirse en futbolista profesional debido a su enfermedad. En el año 2003, cuando apenas dejaba su infancia atrás, una mielitis crónica en su médula espinal hizo que perdiera la movilidad de sus piernas para siempre.

“La discapacidad en un principio dejó mi vida hecha escombros, vivía un día a día lleno de incertidumbre, pero coincidencialmente en esos primeros meses nació mi hija, y con ella llegaron preguntas que me hicieron cambiar la manera de ver las cosas”, cuenta el deportista, nacido en Buga.

Cuando llegó la silla de ruedas a su vida, el vallecaucano cambió el deporte convencional por el paralímpico. En sus secciones de fisioterapia, para moverse de manera independiente, volvió a encontrar una motivación para su vida. Fue en el año 2011 cuando decidió participar por primera vez en una maratón atlética. En ese momento comenzó su relación con el paralimpismo.

Ha llevado en alto la bandera de Colombia en diferentes maratones a nivel nacional e internacional. Ahora se prepara para su próxima prueba en Madrid, España, la siguiente semana. Desde diciembre se encuentra haciendo pretemporada en sus habituales horarios de hasta cinco horas diarias, para, una vez más, lograr cruzar la meta de primero.

El atleta, quien encuentra un apoyo para sus viajes y participación en las competencias en diferentes empresas privadas como el Banco BBVA, EPM, Grupo Argos y el Hotel Sheraton, tuvo un 2016 cargado de triunfos, donde la Maratón de Buenos Aires fue el más importante de ellos. También sumó este año a su palmarés una nueva conquista, en Miami. Francisco se impuso en al distancia de Media Maratón.

“Tuve que colgar los guayos, pero gracias a mi hija y a mi familia nunca colgué la capacidad de soñar. Al principio solo quería darle un futuro mejor a mi hija, pero también me di cuenta de que para dárselo a ella, primero tenía que dármelo a mí”, expresa el atleta con la sonrisa que lo caracteriza en todos los lugares que recorre.

Esa sonrisa que hoy se percibe en el rostro de Francisco tardó un poco de tiempo para aparecer de nuevo, luego de encontrarse envuelto en su condición de discapacidad. Para esto, fueron indispensables sus amigos, quienes para él fueron su más grande apoyo junto con su familia y su hija recién nacida.

“Cuando yo llegué a mi casa en la silla de ruedas, me di cuenta de que para mis amigos no era un discapacitado, sino que yo era como un insumo para su diversión y curiosidad. Hoy en día siguen siendo mis grandes amigos de toda la vida y son un apoyo moral muy grande, me enseñaron a ver con humor este episodio de mi vida”, recuerda emotivo ese primer momento junto a sus amigos.

Liliana Sanclemente, su madre, expresa que el nacimiento de su nieta fue la razón principal para que Francisco decidiera seguir con su vida. “Un día se atrevió a salir de la casa, esa fue la primera señal de que quería retomar su vida. Desde ahí volvió al colegio, terminó sus estudios y poco a poco fuimos amortiguando esa situación inesperada. La llegada de mi nieta también fue un aliento para él y para nosotros”.

Para su hija Alejandra, de 10 años hoy, el hecho de que su papá no pueda caminar y que tenga que ayudarse con una silla de ruedas no le impide compartir tiempo junto a él. Bañan en piscina, la carga a ‘tuntún’ como cualquier padre sin discapacidad lo hace e, incluso, realizan deportes extremos, como hace unos meses, cuando tuvieron la posibilidad de lanzarse en parapente en El Cerrito.

Ella siempre conoció a su padre en la silla de ruedas y desde que tuvo uso de razón supo del proceso por el que ha tenido que pasar su padre y sabe que simplemente él hace las cosas de manera diferente.
‘No intentarlo habría sido lo más cómodo’


Hoy, Francisco lleva su historia de vida a miles de personas, con su conferencia más reconocida,

No intentarlo, habría sido lo más cómodo’. Con este mensaje ha estado en diferentes partes del país y ha logrado cruzar fronteras a unas cuantas otras partes del mundo.

“Hablar de logros y medallas no va a cambiar la vida de nadie, pero, quizás, la historia de esfuerzos y sacrificios silenciosos que hay detrás de los 130 kilómetros de entreno de cada semana y los más de 6200 kilómetros recorridos con los brazos en cada año puedan dejar huella en aquellas mentes distraídas que aún no perciben el sinfín de posibilidades que tiene la vida”, expresa Sanclemente.

Francisco combina sus dos ocupaciones principales, la de ser deportista y conferencista, con su rol de padre, esposo, amigo e hijo.

Con las conferencias no solo logra impactar en las personas que asisten a ellas, sino que ha conseguido adherir grandes empresas a su lista de patrocinadores a su gran sueño, que es llegar a los juegos Olímpicos de Tokio 2020, para lo que se entrena día a día.

Calendario 2017

Maratón de Madrid, 23 de abril.

Media Maratón de Cali, en junio.

Ascenso a Cristo Rey en Cali, julio.

Media maratón de Bogotá, julio.

Maratón de las Flores Medellín, 13 de septiembre.

Media Maratón de Buenos Aires, Argentina, septiembre.

Carrera atlética 10k de la Luz, Cali, octubre.

Campeonato suramericano de Para-atletismo, noviembre.

Carrera de la Policía, noviembre.

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