Los duros golpes de 'Momo' Romero

Noviembre 14, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Marco Antonio Garcés | Reportero de El País

Al púgil caleño, que busca un título mundial como profesional, le han asesinado tres hermanos en el oriente de Cali. Dice que su mayor sueño es sacar a su familia del barrio El Retiro, donde han estado toda la vida. Historia.

A sus 23 años, al boxeador caleño Johnatan Romero la vida le ha dado golpes más duros que sus propios rivales en el ‘ring’. Tres de sus siete hermanos han sido asesinados por miembros de pandillas y otra más, la menor, falleció por paro cardíaco después de soportar una artrosis prematura.Como si fuera poco, a su padre lo agredieron porque no se dejó echar harina el 1 de enero pasado y él también fue herido de un balazo por los mismos sujetos días después en la pierna derecha, de la que debió ser operado. Todo ocurrió en el populoso sector de El Retiro, reconocido como uno de los barrios de más alto riesgo del Distrito de Aguablanca. ‘Momo’, como le dicen sus conocidos por tener como segundo nombre Eccehomo, decidió hace dos años probar suerte como profesional del boxeo, justo antes de que llegaran los Juegos Nacionales, en los que el Valle tenía prácticamente asegurada con él una medalla de oro en el peso gallo.Lo llamaron Eccehomo porque fue un milagro que se les concedió a sus padres, ya que el parto resultó traumático, a los siete meses de embarazo de doña Yeimy Cristina. Don Reynel se le encomendó a este santo y prometió que si el niño nacía, le haría ese homenaje al patrono. Sus condiciones de boxeador técnico —que tiene en la cabeza cómo pelear para pegar, marcar y no dejarse golpear— llamaron la atención de la Organización Cuadrilátero, del empresario Billy Chams, cuya sede es Barranquilla. En los últimos meses ha venido preparándose para su primera pelea por título mundial y ha estado en carteleras en lugares reconocidos del Atlántico y Montería. Romero estaba esperanzado en presentarse en la Convención Anual de la Organización Mundial de Boxeo, a finales de octubre, pero las situaciones adversas no lo permitieron.Con el caso del último hermano llegó a pensar lo peor, incluso retirarse del deporte para venir a buscar a los asesinos. Sus padres; el presidente de la Liga y tutor principal, Jaime Cuéllar, y el entrenador Jorge Aguirre, quien lo descubrió en el oriente caleño, tuvieron una tarea difícil de varios días para convencerlo de que ese no era el camino.A pesar de todo, él dice que seguirá adelante. Hace casi un mes, cuando tres sujetos le dispararon a su hermano Andrés Felipe —quien murió minutos después en un hospital—, el pegador sintió que sus ilusiones se derrumbaban. De hecho, aunque era menor que Johnatan, éste se había convertido en su constante consejero por su condición de cristiano.Aunque le tocó pasar el trago amargo de verlo morir, el púgil agradece a Dios haberle dado esa oportunidad. Todo se dio porque necesitaba sacar la visa a Miami, donde tendría un combate por título mundial, recibiendo el permiso de su apoderado para venir a Cali.El domingo 17 de octubre y después de pasar la noche del sábado en el apartamento de su hermano, Johnatan lo invitó a casa de sus padres en El Retiro. Las ganas de ver a uno de sus tres hijos lo impulsó, dejando a Andrés Felipe en la esquina con un primo. El sonido de los disparos y la aceleración de una moto acabó con la aparente tranquilidad, aunque el asesino, familiar de un futbolista profesional de Buenaventura, fue detenido en el acto.Después se supo que fue una equivocación, pero corrió el rumor de que ‘Momo’ iba a tomar venganza por su propia cuenta. La familia del agresor se armó y estaba esperando verlo para conocer sus intenciones, pero afortunadamente él habló con ellos y prometió que le dejaba las cosas a la justicia divina.“Felipe murió, pero su alma me ha ayudado a que centre mi vida en el cristianismo y ahora asisto a la iglesia. Hay días en los que lloro solo en Barranquilla, veo sus fotos y me duele mucho, aunque me fortalezco con Jesús”, afirma el boxeador.Otros golpes Jimmy Ricardo, el mayor de la familia, murió en 1993. Ángel René, también boxeador y campeón nacional, perdió la vida en el 2003, a los 17 años de edad. Los dos, al parecer por la fatal costumbre de las pandillas de marcar territorio, como lo hacen las temidas fieras en la selva.Luz Adriana, de 11 años de edad, falleció en el 2008, víctima de un paro cardíaco tras soportar una artritis juvenil durante dos años. Un día amaneció grave y al llevarle al médico sufrió el paro.Con la muerte de Andrés Felipe, que administraba una cevichería, de los hijos de la familia Romero Preciado sólo sobreviven María de los Ángeles, de 27 años; Diana Fernanda, de 25, Nataly, de 18, y Johnatan, que ahora es el único hombre.“He luchado contra mí mismo, mi vida no ha sido fácil, porque me he mantenido entre las armas y el deporte. Le doy gracias a Dios porque me dio la oportunidad de tener unos padres que me fortalecen espiritualmente. A mi papá nunca le ha gustado que uno se guíe por las cosas incorrectas, por eso el dolor que siento viene de ver que mis hermanos no eran malos y hayan muerto de esa forma”.Del gobernador Juan Carlos Abadía guarda un mal recuerdo. Dice que un día en el Coliseo Evangelista Mora lo invitó a un trago, cuando lo que necesitaba era un techo. “Hay que pensar más en el deportista, que sin ayuda no es nadie”.Johnatan —padre de tres hijos con diferentes mujeres: Leslie Dayana, de 5 años; Emmy y Johnatan, ambos de 3— sigue entrenando fuerte por consumar sus sueños. Uno de ellos es sacar a su familia de El Retiro, el epicentro de todas sus tragedias.

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