La historia repetida en el Deportivo Cali

Abril 05, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción El País
La historia repetida en el Deportivo Cali

En la foto, Carlos Lizarazo (D) , Robin Ramírez (C) y Vladimir Marín (I), del Deportivo Cali.

Lo que pasa en el Cali no es nuevo. En las explicaciones de ahora tampoco hay novedad.

- "No. Yo prefiero no hablar. Yo no estoy de acuerdo con esos artículos". - ¿Cuáles artículos? -" Esos que hacen en momentos de crisis donde llaman a expresidentes del equipo, exdirectivos, para tratar de explicar en tres líneas lo que no se puede explicar en tres líneas". -No son tres líneas, esa es una opinión muy personal… -"Sí. Y como es personal, no voy a hablar".El diálogo ocurrió el pasado jueves. Al finalizar la tarde, del otro lado del teléfono estaba un expresidente del Deportivo Cali que había sido llamado para consultar su opinión sobre el momento del club. Buscarlo tenía una razón: esta crisis que ahora sufre la institución no es muy distinta a las tantas que ya ha tenido que afrontar. Lo que se dice ahora, lo que se sabe ahora, no es muy diferente a lo que se ha escuchado y se ha sabido años atrás, después de otros fracasos: divisiones en el grupo, puñetazos en el camerino, falta de motivación, virajes intempestivos en la conducción técnica, resultados que no llegan, eliminaciones prematuras.Entonces, como todo eso ya ha pasado una y otra vez, conocer la opinión de un expresidente resultaba valioso para tratar de entender —y así explicarle a la afición— por qué vuelve a suceder lo que se supone que no debería suceder. Pero al igual que ese expresidente y algunos jugadores bautizados por sus hinchas como “referentes”, referentes que tampoco quisieron hablar, hay gente cercana al equipo, con conocimientos y opiniones valiosas en este momento, que optan por mantener distancia. El silencio en tiempos de crisis también es asunto repetido en el Deportivo Cali.En medio de ese silencio, al tratar de explicar alguna de las razones de esta nueva-vieja crisis, se escuchan cosas como estas: “Cuando estaba ‘Caracho’ había una fracción. Ahora hay una en la que está Marrugo y Robin Ramírez. Otra en la que está Viáfara y los ‘pelados’. Otra en la que está Faryd y Andrés Pérez. El grupo está fraccionado. En el primer viaje del equipo a Chile (por la Libertadores) hay una historia sobre una pelea en el camerino. Eso evidencia la fractura. Y ese tema del perdón y olvido a la falta disciplinaria de un jugador... Hay gente que ha tenido méritos, buena disciplina, ¿Qué pensó cuando se enteró que ese jugador volvía al equipo? Es muy difícil llevar a un grupo al nivel de motivación y muy fácil que la pierda”. La voz es un de un socio del Cali que pidió no revelar su nombre. El socio, muy cercano a la Junta Directiva de la institución en diferentes periodos, también dice cosas como estas: “Al interior del Cali hay unos liderazgos, en apariencia positivos, que se están volviendo negativos porque no están cumpliendo con su propósito. Uno de esos referentes ha acercado jugadores a la institución y entonces, a la hora de ellos pedir renovación o mejora de contrato y no lograrlo, entran en diferencias con él. Yo no tengo argumentos ni testimonios, pero es evidente”. Óscar Rentería, periodista que lleva más de treinta años analizando el fútbol que se juega en el Pascual, cuenta que a pesar de no tener sustento para decir que algo de eso sea verdad, todo aquello él también lo ha escuchado: “Lo más importante es que la Junta Directiva tiene que recibir los informes y acabar esos problemas por completo. Yo conozco esos problemas, jugadores que no se concentran, que abusan de la noche, que no tienen disciplina en los entrenamientos. Los conozco. No tengo pruebas. Tampoco puedo decir que no sea cierto”.Para Rentería, sin embargo, esas no son las razones de este fracaso: el equipo sin chances de clasificar a las semifinales, aferrado a lo que pueda hacer en Copa, apenas seis partidos ganados de los 21 que ha disputado. En su opinión, lo más grave del momento es el nivel futbolístico de los jugadores. Por eso Rentería cree que el Cali no necesita de dos refuerzos, como se supone están buscando, sino que, en su opinión, el equipo necesita rearmarse en casi todas sus líneas, a excepción de la portería y los volantes de contención. “Hay muchas cosas que afectan al Cali. Yo sé que la salida de María Clara (Naranjo) afectó; sé que se han presentado inconvenientes de lesiones; sé que se han presentado problemas con la salida de Leonel, que todo eso ha sumado, pero la situación se agrava por el rendimiento de los jugadores”. El presidente del Cali, Álvaro Martínez, es enfático al definir el momento del club: “Nosotros reconocemos que lo que ha pasado en la liga es un fracaso. Y ese fracaso lo asumimos. Este primer semestre se logró un título de Superliga que a pesar de que ocurrió bajo nuestro comité ejecutivo, creemos que no es un triunfo nuestro sino del comité pasado. Es clarísimo que este comité ejecutivo es responsable del fracaso que corresponde a la liga”.Pero al ser consultado por la génesis del fracaso, por las razones que lo originaron, Martínez da a entender que la responsabilidad es compartida: “Nosotros recibimos oficialmente al Cali hace poco menos de tres meses. Venía un equipo conformado con un cuerpo técnico establecido que tuvo una muy buena campaña en los últimos dos meses del 2013. Infortunadamente después de que logró el título de la Superliga se vino abajo. Entonces desde el punto de vista futbolístico, ese es el origen mismo de la crisis. Cuando ya tomamos el equipo nos responsabilizamos de él, somos responsables de él, pero el equipo ya había pasado su buen cuarto de hora”. En parte, esa es su explicación para uno de los cuestionamientos más puntuales de la afición verde: el cambio de director técnico cuando el torneo ya había empezado, cuando se estaba jugando la Copa Libertadores después de ocho años, cuando Leonel era quien había conformado al grupo que estaba enfrentando ambos torneos: “Yo pienso que la decisión que se tomó de reemplazar al profesor Álvarez fue la correcta. Infortunadamente su manejo deportivo y disciplinario del equipo no era el más adecuado”.Con respecto al fraccionamiento del grupo, el Presidente dice que no se puede hablar de enemigos: “Hasta donde nosotros conocemos, y conocemos bastante, la relación entre los jugadores es bastante buena. No se puede negar, claro, que haya pequeños grupos. En el fútbol llevo bastantes años y en todos los grupos que me han tocado he visto este fenómeno”. Martínez dice también que esto que está pasando en el momento le sucede a los equipos más grandes. Y aunque, afirma, no es una excusa, hace parte de un camino que él y esta Junta Directiva han asumido con absoluta convicción: el inicio de un proceso. “El proyecto deportivo lo estamos elaborando con el profesor Cárdenas. Hay unas posiciones que se deben reforzar y quiero ser muy claro: reforzar, no estamos diciendo reemplazar. Ese va a ser el principio del proyecto deportivo. La gente tiene que entender, no nos queda de otra que pedir paciencia. Tenemos que ser capaces de sacar adelante el proceso. Y si somos incapaces, en el momento en que se haga el examen, se decidirá qué hacer”.

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