La herencia de Bertha Sánchez a María Fernanda Montoya

La herencia de Bertha Sánchez a María Fernanda Montoya

Marzo 28, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Diana Carolina Hernández - Reportera de El País
La herencia de Bertha Sánchez a María Fernanda Montoya

María Fernanda asegura que Bertha se convirtió en más que una entrenadora. Ahora es su amiga, es a quien le comparte sus experiencias y le pide consejos.

La vallecaucana prepara para el Mundial de Atletismo de Menores a la mejor marchista nacional. Esta es la historia.

En 1986 llegó a Sevilla un hombre que cambiaría la historia del atletismo en este municipio del Valle del Cauca. Su nombre era Julio César Abadía, un entrenador que tenía como objetivo encontrar y pulir a las promesas del atletismo sevillano en las pruebas  de 5000, 10.000 metros y  maratón.

En ese proceso, en el que por más de 25 años formó a los atletas del ‘Balcón del Valle’ en las pruebas de larga distancia, el ‘Profe Abadía’, como lo llamaban, se topó  con la joya de la corona. Su nombre era Bertha Sánchez, una sevillana con sangre de campeona.

Desde los ocho años, Bertha  fue adoptada deportivamente por Julio César, quien la transformó en la mejor semifondista y maratonista que ha tenido Colombia. 

Sin embargo, hace un año el corazón del ‘profe’ dejó de latir y a sus 66 años  le dijo adiós a la vida. El atletismo nacional estaba de luto. 

 Tras su partida, atletas  como Andrea Montoya, Jennifer Bedoya, Subalia Sánchez, María Fernanda Montoya y Brayan Lugo quedaron desamparados. Ya no estaba su guía, su padre deportivo, ya no tenían al hombre, que, como a Bertha,  les ayudaría a alcanzar la gloria mundial.

Pero  Abadía, el fuerte, el rígido y disciplinado, había dejado  todo bajo control, ya que, tiempo atrás, el estratega, tras unos quebrantos de salud,  había dejado como testamento en vida a Bertha Sánchez como heredera de su rol como entrenador.

“Antes de morir él me dijo: ‘usted es la luz, usted es quien tiene que ayudar a los muchachos, ya que  es la que se queda’. Y yo le decía ‘no profe, a mi déjeme plata, pero cómo me va a dejar los muchachos, eso es una responsabilidad muy grande. A mi me da mucho miedo”, recuerda la deportista, quien  resaltó que sus primeras semanas como entrenadora estaba muy ansiosa e intranquila. 

Antes de partir, Julio César le había dado todas las herramientas y técnicas a Sánchez para que  siguiera sus pasos e igualmente le había referenciado quién sería la nueva  figura  del atletismo sevillano. Su nombre era María Fernanda Montoya, una joven marchista, de 16 años de edad, con la cual Bertha se graduaría como estratega atlética.

Al inicio la relación entre las dos no fue fácil. La ansiedad de Sánchez por no desentonar en su cargo la llevaban al extremo de la rigurosidad y la relación con María Fernanda y los otros atletas se fue distorsionando. 

“Al principio mi relación con ella fue difícil”, recuerda Montoya, quien hoy asegura que con el tiempo la nueva ‘profe’ se fue relajando y hoy la considera su segunda mamá.

Actualmente, Bertha Sánchez prepara a María Fernanda para el Campeonato Mundial de Menores, que se realizará en Cali a partir 15 de julio del 2015, ya que esta joven promesa es la única marchista clasificada por Colombia para esta cita orbital. 

 Con dos horas y media de entrenamiento al día en el estadio municipal de Sevilla, Montoya se prepara para afrontar la justa mundial. 

Hasta ahora están en la preparación general en la cual se enfocan las pruebas de fondo, pero en el mes de abril Bertha intensificará las jornadas de entrenamiento de la joven promesa del atletismo vallecaucano, a la que se le sumarán los ejercicios de velocidad. 

Igualmente, previo al campeonato del mundo, la joven atleta competiría en el Panamericano Juvenil en Santiago de Chile y en el Panamericano de menores que se llevará a cabo en Cali. 

 “Estos campeonatos me ayudarán para  mejorar la técnica, para tener más capacidad de competencia”, resalta Montoya. 

 Aparte de la técnica, en la cual enfatizan en la posición de las manos durante el recorrido, además de las pruebas de fondo, Bertha fortalece la mentalidad de la deportista, puesto que considera que es su punto débil.  

 “Hay días en los que María Fernanda llega diciendo que va entrenar para ser la mejor del mundo, que quiere hacer historia, pero al otro día me dice llorando que cree que no puede lograrlo”, detalla Sánchez, quien asegura que a diario trabaja la fortaleza mental de la adolescente. 

Por ahora, como parte de ese proceso, María Fernanda inició un ritual que repite a día a día para cumplir su objetivo.

 “Actualmente el récord del mundo está en 22:20 y mi sueño es superarlo. Por eso puse al lado de mi cama ese número y cada vez que me levanto lo veo y pienso, 22:20, y cada vez que estoy entrenando lo tengo en mi mente. 22:20. Ese es mi sueño y no lo voy a dejar escapar”, comenta la joven sevillana. 

Tanto es el talento de María Fernanda, que ha recibido ofertas para irse a preparar a Bogotá. Sin embargo, ella asegura que  no hay quien la saque de su amada Sevilla. 

“Yo nacía aquí, yo me entrené aquí y aquí me convertí en la mejor, así que no me voy a ir”, reafirma con seguridad Montoya.

 Por ahora, María Fernanda y Bertha, la dupla perfecta, se preparan para competir y ganar en su primer mundial, una como deportista y la otra como entrenadora.

 

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